Globalización política o imperialismo

El episodio histórico de la Guerra Fría con su visión geopolítica dominante, a saber, la concepción de que el mundo estaba organizado en dos bloques diferenciados por su enfoque ideológico y por el orden social al que este daba lugar, fue interpretado por muchos como una nueva manifestación de la organización imperial.

Globalización política

El gobierno imperial tiene una larga historia, desde el imperio de la antigua Roma hasta los imperios europeos del siglo XIX; no obstante, el imperialismo del siglo XIX es en el que se piensa a la hora de caracterizar el orden de la Guerra Fría, pues se cree que el imperialismo fue originado y motivado por los avances técnicos propios de la industrialización, que sustentarían un orden social fundamentado en la supuesta superioridad racial y cultural del centro imperial. Es claro que la disputa entre capitalistas y comunistas no implicó un conflicto racial, aunque sí supuso la hegemonía cultural, el control económico-político centralizado y la explotación de los países que se encontraban en la zona de influencia, es decir, en las regiones donde históricamente había influido alguna de las potencias en disputa.

El fin de la Guerra Fría, en 1989, y la caída de la Unión Soviética, en 1991, fueron vistos como las señales del triunfo capitalista. Esto quiere decir que, desde ese momento, el modo de producción y la organización económica capitalista, fundamentada en la división de clases y el consumismo, comenzó a ser el orden prevaleciente en el mundo. Se puede decir que las empresas transnacionales, como las principales gestoras del capitalismo global, contribuyeron a una estandarización de los símbolos y de los modos de comportamiento social, lo cual sirvió para darle un alcance global al estilo de vida capitalista.

Empresas multinacionales
La influencia de las empresas trasnacionales en el mundo ha determinado la dinámica política y económica internacional.

Por lo anterior, algunos analistas políticos concuerdan en denominar a este predominio capitalista como un imperialismo, ya que se identifica a Estados Unidos como su principal impulsor, al sistema internacional como la maquinaria que lo sostiene y a la globalización como el resultado natural de su despliegue mundial. En concordancia con esto, se cree que es inevitable que el unilateralismo estadounidense, su tendencia a actuar sin consultar a nadie ni nada, triunfe sobre cualquier intento de crear una comunidad internacional real, ya que su influencia económica y política resulta infalible a la hora de tomar decisiones en los organismos internacionales, en los cuales algunos países tienen mucho más peso que otros.

Igualmente, la construcción de una política global parecería imposible, pues, tal y como la plantea el sistema internacional, depende de que los Estados-nación se constituyan en actores reales, que puedan fortalecer su capacidad para poner límites a los flujos transnacionales, los cuales vienen de todos lados y son de varios tipos. Por el contrario, los Estados-nación han sido profundamente debilitados por la economía capitalista transnacional y, más recientemente, por las acciones transnacionales y unilaterales de Estados Unidos, las cuales aminoran la importancia de otros Estados-nación al momento de tomar decisiones que pueden afectar al mundo entero. En otras palabras, el fortalecimiento estatal de Estados Unidos genera el debilitamiento estatal de otros Estados, debido a su influencia económica y política transnacional.

Economía estadounidense

Otro punto de vista

Frente a este pesimismo acerca de la construcción de una política global efectiva, el politólogo David Held sostiene que es posible promover un orden multilateral simétrico y equitativo a través "de un fortalecimiento de la gobernanza global y una decisión de enfrentar los desafíos institucionales… y las líneas defectuosas que se presentan en la aplicación de la gobernanza global. [...] esta agenda se puede pensar como compuesta por tres dimensiones interrelacionadas: promoción de acciones estatales coordinadas para enfrentar los problemas comunes; reforzamiento de aquellas instituciones internacionales que pueden funcionar eficientemente; y desarrollo de normas y procedimientos multilaterales que confinen a todos los poderes, pequeños y grandes, dentro de un marco multilateral".

David Held. "Redefinir la gobernabilidad global: Apocalipsis cercano o reforma". En: Análisis Político, # 62 (enero-abril), 2008, p. 68.

¿Qué significa?

Ideología: una tendencia en la que se le da preferencia a una idea por sobre otras, hasta convertirse en incuestionable. Con esta idea se intenta explicar y sustentar todos los procesos personales y grupales, es decir, se define cómo debe ser el orden social, político y económico.

Referencia:

Oviedo Correa, Y. (2011). Norma sociales para pensar 10. Grupo Editorial Norma.