América: El Relieve y sus contrastes

La mayor parte de los sistemas montañosos de América son el resultado del choque de las placas tectónicas. América tiene un relieve simple, compuesto por macizos antiguos ubicados al lado oriental; cordilleras plegadas de origen reciente dispuestas al occidente, llanuras sedimentarias en el centro y llanuras costeras.

Perfil del relieve americano

Los macizos constituyen la parte más antigua del continente, estos se originaron en el periodo precámbrico, a causa del viento, las lluvias, los ríos y las glaciaciones; sus rocas duras y cristalinas han sido desgastadas por la erosión, que ha rebajado su altitud hasta quedar convertidos en mesetas, a un promedio de 2.000 metros. Están dispuestos en forma más inclinada hacia las llanuras centrales que hacia el lado oriental. Se presentan de manera aislada, por lo que en conjunto no dan la sensación de cordillera. Entre los principales macizos están:

En Canadá, el Escudo Laurentino que se extiende por el nordeste y la península del Labrador, sobre una zona de 2.600 Km2. Es una meseta modelada y redondeada por la acción glaciar, la cual ha dejado sus huellas lacustres. Macizo de rocas cristalinas, transformado en penillanura por su prolongada erosión. Las partes meridionales y orientales sufrieron poderosos empujes entre los períodos Pérmico y Carbonífero, de los cuales surgió el sistema de los montes Alleghanys y los Apalaches, también muy erosionados. En su punto más alto, al sur, mide cerca de 600 m.,pero al norte forma un progresivo declive y continúa al sur de la bahía de Hudson, que es virtualmente un mar interior.

Escudo Canadiense
El suelo que rodea a la Bahía de Hudson, en Canadá, es uno de los más antiguos del mundo. Millones de años de eventos geológicos y erosión, especialmente glaciar, han dado forma al llamado Escudo Canadiense o Laurentino.

En esta región se encuentra hierro y cobre principalmente. También corresponde a este tipo de formación el Escudo Canadiense cuyo basamento precámbrico ha sido recubierto de sedimentos de todas las eras y ofrece minerales como oro, cobre, zinc y plomo. Estos macizos se caracterizan por su baja densidad de población y por la imposibilidad de desarrollar la agricultura, debido a las condiciones climáticas de bajas temperaturas y congelamiento de suelos, características propias de las zonas subpolares.

En Estados Unidos: Los montes Apalaches corren paralelos a la costa Atlántica y están separados del Escudo Laurentino por el valle del río San Lorenzo. La erosión que se ha producido en los Apalaches es de origen eólico y fluvial, ocasionando unas montañas muy bajas. Desde el punto de vista económico, estos montes ofrecen grandes recursos minerales utilizados en la industria como son el carbón y el hierro, constituyéndose en una de las principales zonas mineras e industriales de Norteamérica. Allí se encuentran fábricas de automóviles, maquinaria, electrodomésticos, aceros, partes automotrices y otros. Además es el área de mayor concentración humana de los Estados Unidos y se comunica rápidamente con las demás partes del mundo por su cercanía a los puertos marítimos sobre el Atlántico como Boston, New York y Filadelfia.

En América del Sur, se encuentran el macizo Guayanés al norte, el macizo Brasileño en el centro y el macizo de la Patagonia al extremo sur, parece estar en relación con el zócalo de la Antártida. El altiplano de Guayana, muy abrupto, se eleva por encima de los 2.250 m y alcanza los 2.810 en la frontera entre Guyana, Venezuela y Brasil. La meseta de Brasil presenta altitudes de importancia (más de 2.700 m) en las serras do Mar, do Carapaó y da Mantiqueira, y está regada por los ríos Paraná, Tieté e Iguazú. El altiplano brasileño forma un declive suave hacia el interior. En cambio, el altiplano de Patagonia se eleva al oeste, hacia los Andes, en una serie de mesetas que alcanzan más de 1.500 m de altitud.

tepuyes
El Escudo Guayanés, conocido también como Escudo de las Guayanas, Macizo Guayanés o simplemente como Guayana, es una región geográfica ubicada al noreste de América del Sur. Este vasto territorio es conocido por sus tepuyes, selvas y ríos caudalosos que albergan una diversidad de especies, muchas de ellas únicas en el mundo.

Los macizos de las Guayanas y del Brasil han sufrido una fuerte erosión y se hallan separados por la cuenca del Amazonas. Restos del macizo del Brasil se prolongan por Uruguay y Argentina, donde pierden su altura al predominar las llanuras. El basamento precámbrico de estos macizos ocasiona la presencia de rocas sedimentarias y metamórficas como son el carbón, aunque en poca escala, el hierro en grandes cantidades y piedras preciosas como el diamante. La presencia de hierro en el Macizo Guayanés, ha permitido a Venezuela desarrollar una potente industria de acero, que es exportado a distintas partes del mundo. Brasil ha podido desarrollar una importante industria dedicada a la exportación, gracias a las minas de hierro de su macizo, lo mismo que ha explotado el oro y piedras preciosas que ofrece la región. El macizo Guayanés se ha constituido en un polo de desarrollo para Venezuela, además su cercanía a la cuenca del Orinoco le permite la comunicación con el interior del país y con el mundo exterior a través del Atlántico.

Las cordilleras plegadas de origen reciente conforman el espinazo montañoso del continente, erizado de conos volcánicos y nevados, en donde la inestabilidad de la corteza se evidencia con frecuentes sismos y erupciones volcánicas. Tanto en América del Norte como en América del Sur, el eje montañoso está dispuesto en el sentido de los meridianos; en cambio, en América del Centro, lleva la dirección de los paralelos, como todas las elevaciones que hay en las islas antillanas. Este cambio en la dirección del relieve se debe a las fuerzas del interior de la Tierra.

Las cadenas montañosas occidentales de Norteamérica presentan dos alineaciones: en Canadá y Estados Unidos, las imponentes Montañas Rocosas al interior y las Montañas Costeras a las que corresponden: la cordillera de la Costa y la Sierra Nevada al sur, la cordillera de las Cascadas en el centro y la Cadena costera al norte. Entre las montañas costeras y las rocosas se encuentran una serie de mesetas y depresiones, entre las que se destacan la de Columbia, la Gran Cuenca y la del Colorado. Al norte en Canadá se destaca la meseta de Alaska, los montes Brooks, Mackenzie y Alaska, donde se encuentra el monte Mckinley (6.195 m.s.n.m.) que es el más alto de América del Norte. Entre los ejes montañosos se encuentran, de norte a sur, las mesetas de Frazer, la Gran Cuenca, Colorado, Arizona y México.

el Gran Cañón del Colorado, en Estados Unidos
Uno de los monumentos más espectaculares que ha formado la naturaleza es el Gran Cañón del Colorado, en Estados Unidos. Observarlo permite conocer en forma detallada la historia geológica de las rocas y los diversos procesos que le han dado la forma actual: cataclismos, erupciones volcánicas y sismos, dejaron huella en sus escarpadas paredes, labor que fue terminada por procesos erosivos.

La Sierra Madre Mexicana

En Centroamérica las Montañas Rocosas, continúan por el territorio Mexicano en donde se denominan la Sierra Madre Occidental y Oriental, que enmarcan el altiplano mexicano o Meseta de Anahuac. Es la zona de mayor desarrollo industrial y agrícola de México. Entre los principales recursos mineros que ofrecen las montañas mexicanas están el oro y la plata que fueron un gran atractivo para los conquistadores españoles y al norte el zinc y el carbón.

La característica más notable del territorio de América Central es la existencia de una meseta central, la cual forma un bloque sesgado con una altitud de más de 2.500 m. en su extremo meridional (la Mesa Central) y 1.200 m en el norte. Al sur de dicha meseta hay una accidentada región montañosa cuyos picos más elevados sobrepasan los 2.100 m. Constituye una región de gran actividad volcánica en la que abundan también las cuencas, sobre todo en Guatemala, El Salvador y Nicaragua.

relieve de América Central
Una de las características del relieve de América Central es que tiene una cadena de montañas que atraviesa todos los países. Surgió en el período Cretácico tardío y es parte del arco volcánico centroamericano, el cual también conforma el cinturón de fuego del Pacífico.

Los principales sistemas montañosos son dos: el septentrional, que tiene su origen sur de México, se dirige hacia el este a través de Guatemala y Honduras y vuelve a reaparecer en las islas de Cuba, la Española (Haití y Costa Rica) y Puerto Rico; y el meridional, que parte de Nicaragua y atraviesa Costa Rica y Panamá hasta Colombia, donde empieza el espinazo montañoso de América del Sur. El sistema septentrional es escarpado, con bloques de calizas y areniscas, profundos valles y grandes masas de granito que acusan los efectos de la erosión. La Sierra Maestra, al sur de Cuba, la cordillera Central en la Española, y los relieves de Puerto Rico forman parte de esta cadena, y se cree que estas islas y América Central formaban un solo continente durante el período cretáceo (hace 180-135 millones de años).

Al sur de este sistema, en la orilla del Pacífico de América Central, hay una serie de volcanes jóvenes a lo largo de más de 1.300 km, que va desde el sur de México hacia Costa Rica y Panamá. Estas cumbres volcánicas, junto con su lava y cenizas, son el sistema montañoso más reciente de América Central. Zona que cuenta con más de 120 volcanes, en su mayoría activos, que hacen parte del llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, donde se destacan los volcanes Colima, Orizaba en México, Irazu en Costa Rica, Tajumulco en Guatemala, San Miguel en Nicaragua y Santa Ana en El Salvador. Los terremotos en esta zona son muy frecuentes y han ocasionado enormes pérdidas humanas, como la muerte de 22.000 personas en el terremoto de 1976 en Guatemala y la destrucción de Managua capital de Nicaragua en 1972. Este sistema meridional está dividido por una amplia depresión en Nicaragua, que forma una zona de tierras bajas en las que se ubican dos grandes lagos de agua dulce, el Managua y el Nicaragua.

Las islas exteriores, formadas por las de Barlovento y Sotavento, forman dos arcos que tienen su origen en un período de intensa formación montañosa que se remonta a finales del mioceno y principios del plioceno, hace 25 millones de años. El arco interior lo forman picos volcánicos de 1.200 a 1.500 m de altitud, con escarpadas vertientes y estrechas planicies costeras que discurren desde Saba (Antillas Holandesas) hasta Granada (Pequeñas Antillas). El arco exterior de islas está formado por las crestas de una cordillera de montañas submarinas; consta de las islas más pequeñas y planas, con superficie de rocas calizas, y se extiende desde las islas Vírgenes hasta Guadalupe. En las Pequeñas Antillas hay varios volcanes que en ocasiones han entrado en acción; el más renombrado es el Mont Pelée (1.350 m), en Martinica, cuya erupción en 1902 destruyó la ciudad de Saint Pierre y mató a más de 30.000 personas. Los movimientos de tierras que dieron origen a estas islas también formaron una inmensa fosa submarina, la de Caimán, que se extiende entre Cuba y la península de Yucatán.

Las Antillas Menores
Las Antillas Menores coinciden bastante con el borde externo de la Placa del Caribe, y un número significativo de las islas se enmarcaron debido a la subducción, cuando al menos una placa del Atlántico se deslizó bajo la placa del Caribe.

Son muy pocos los recursos minerales disponibles con excepción del oro en Nicaragua. A cambio se utilizan las laderas para cultivos tropicales especialmente de café, cacao, cítricos y bananos. A pesar de la inestabilidad sísmica de la región, las capitales de los países Centroamericanos se localizan en su mayoría en la zona montañosa como son José de Costa Rica, Managua en Nicaragua, San Salvador en El Salvador, Tegucigalpa en Honduras y Ciudad de Guatemala.

En América del Sur, la cordillera de los Andes se levanta próxima al océano Pacífico. Es la más larga del mundo (8.500 km), la segunda cadena montañosa más alta del mundo después de la del Himalaya; su máxima altura es el monte Aconcagua (6.962 m.s.n.m.), en Argentina, que la hace la montaña más alta del continente. Los Andes tiene entre 160 y 320 km de anchura. En la región boliviana, dicha cordillera alcanza el doble de su anchura usual y contiene lagos en abundancia entre los que se destaca el Titicaca. Sobre sus ejes paralelos, se asientan valles y mesetas, como las de Bolivia, Brasil, Gran Chaco, la Pampa y la Patagonia. Plegada en el Terciario y sometida posteriormente a intensa presión, se halla todavía en proceso de formación, por lo que sufre frecuentes terremotos y erupciones volcánicas. Los Andes, paralelos y muy cercanos a la costa del Pacífico, constituyen por su altura un formidable obstáculo a la penetración de los vientos marinos. Se extienden desde el sur de Chile hasta Colombia y Venezuela y presenta tres sectores:

Los Andes Meridionales. Corresponden a la Tierra del Fuego y el sur y centro de Chile. En esta región la cordillera es baja y va cobrando altura a medida que avanza al norte, en donde sobresale el pico más alto, el Aconcagua.

 El Aconcagua
El Aconcagua, con sus imponentes 6.962 metros sobre el nivel del mar, es la montaña más alta de América y un ícono indiscutible de la Cordillera de los Andes.

Los Andes centrales. Corresponden al norte de Chile, sur del Perú y Bolivia, constituyen la parte más ancha de los Andes y se pueden observar dos alineaciones: la cordillera occidental y la oriental. Estas cordilleras encierran la meseta boliviana situada a 3.600 metros de altura. Su superficie no es regular y tiene depresiones que han dado origen a los lagos Titicaca y Poopó en los límites entre Perú y Bolivia. La cordillera se vuelve a estrechar formando el nudo Vilcanota, y orientándose ligeramente hacia el occidente. Los Andes centrales ofrecen importantes riquezas mineras, que fueron explotadas primero por los pueblos originarios, luego por los españoles y finalmente sirvieron de base para organizar la actual economía de los países del área. La economía chilena gira en torno de la explotación de cobre, la de Bolivia se basa en la producción de sus minas de estaño y plata y en Perú su economía gira en torno a la producción de plata, plomo, oro y cobre.

El Lago Titicaca
El Lago Titicaca, conocido como Titiqaqa en lengua aymara, se encuentra ubicado justo en la frontera entre Perú y Bolivia, en la Cordillera de los Andes. Es el lago navegable más alto del mundo, con una altitud de 3,800 metros sobre el nivel del mar.

Andes septentrionales. Corresponden a la región comprendida entre el nudo de Vilcanota y las cordilleras colombo-venezolanas. Al norte del Vilcanota, los Andes son más estrechos que los centrales, continuando las cordilleras occidental y oriental hasta llegar a Colombia. Aquí se forma el nudo de los Pastos y se bifurcan los Andes formando la cordillera occidental y central, más al norte se forma el Macizo colombiano que da origen a la cordillera oriental. Esta continua hasta el Nudo de Santurbán donde se bifurca: un ramal sigue a Venezuela con el nombre de cordillera de Mérida y el otro por Colombia llamado Serranía de los Motilones y Perijá. Las características de los Andes septentrionales permiten ofrecer un variado mosaico de recursos que van desde la sal, el carbón y las esmeraldas de la cordillera oriental colombiana, hasta el petróleo ecuatoriano, venezolano y colombiano.

Llanuras sedimentarias. Corresponde a las llanuras comprendidas entre las formaciones recientes del occidente y los escudos antiguos del oriente. Algunas de estas llanuras tienen basamento antiguo, como las praderas canadienses, pero se hallan recubiertas de materiales de todas las eras. Las llanuras sedimentarias se encuentran entre los macizos y el eje montañoso; por ellas discurren grandes ríos. Este espacio se formó con material de relleno, es decir, sedimentos desprendidos y transportados por las corrientes de agua. 

En América del Norte, la llanura se extiende desde la bahía de Hudson hasta el golfo de México, se halla ocupada por una llanura de tierras bajas y depósitos del Terciario, que cubren las rocas arcaicas del suelo. El intenso glaciarismo cuaternario descargó en muchos sitios los sedimentos y dio nacimiento a los lagos de los Osos, Athabasca, de los Esclavos, Winnipeg, Michigan, Superior, Hurón, Erie y Ontario.

 Bahía de Hudson
Bahía de Hudson, bordeada por el glaciar elevaciones del Escudo Canadiense con gneis y granito precámbricos, tiene un interior con el típico paisaje de morrena plana de la tundra ártica, que se extiende hasta la línea de árboles en el norte y el área de James Bay en el sur. Isla Baffin, un resto de las montañas cristalinas del Escudo Canadiense, se eleva a alturas de 2000 metros.

A mediados de la era Cuaternaria apareció el hombre sobre la Tierra y fue testigo, por lo menos, de las últimas glaciaciones del norte de Europa, Asia y América del norte. Los glaciares cubrieron amplios espacios, hasta entonces libres de hielo. La actividad erosiva del hielo al deslizarse y de las aguas de deshielo dieron origen a los paisajes glaciares. También entre los sistemas montañosos de mayor altura se formaron los glaciares, como en el Himalaya, las Rocosas, los Alpes y los Andes.

Los desplazamientos de estas masas de hielo hicieron desaparecer del centro de Europa y de América del norte animales como el mastodonte, el megaterio y el oso de las cavernas. Otros como el hipopótamo y el rinoceronte, emigraron a las zonas de latitudes bajas donde viven actualmente. En estas regiones se han hallado fósiles humanos y vestigios del trabajo del hombre en la ruta de poblamiento del norte al sur. Entre las glaciaciones hubo periodos interglaciares más cálidos, en los cuales las temperaturas fueron de 2 a 3oC. El retroceso del hielo se vio interrumpido por fases de calma y por nuevos avances más débiles.

Un recorrido de norte a sur a través de las llanuras de Norteamérica, nos permite distinguir: en la parte septentrional las praderas que corresponden a Canadá y Estados Unidos, las zonas de cultivo de trigo y recorrida por los ríos Saskatchewan las partes altas de los ríos Missouri y Misisipi. Los suelos de esta llanura se caracterizan por tener basamento precámbrico, pero se hallan recubiertos de sedimentos de todas las eras. Se encuentran materiales recientes arrastrados por los ríos, que la convierten en una zona de gran fertilidad para la agricultura.

las praderas canadienses
La región de las praderas canadienses es conocida por pastizales dedicados a la ganadería y campos de cebada, avena y canola.

La parte central y sur de los Estados Unidos, está recorrida por el curso medio y bajo de los ríos Missouri y Misisipi, que forman amplios meandros debido a la gran cantidad de sedimentos que arrastran. Entre los ríos que conforman la cuenca están el Arkansas, el Rojo, el Tennessee y el Ohio. A través de este último río se puede llegar al valle del San Lorenzo. Un recorrido a través de esta llanura nos permite encontrar al norte cultivos de maíz, al sur algodón, caña de azúcar, tabaco y arroz.

Sabía usted que... 

Las mesetas intermontañas del occidente Norteamericano, poseen un clima de altas temperaturas y pocas precipitaciones, debido a su localización entre las cadenas costeras y las montañas rocosas. Esto impide el paso de los vientos y por lo tanto la ausencia de una circulación atmosférica que permitan las lluvias. Sin embargo, la zona se ha habilitado para el cultivo debido a la construcción de represas que generan energía eléctrica y regadíos para la agricultura como en el Valle de California y la Meseta de Columbia.

En el centro de América del sur, desde el mar Caribe hasta el estrecho de Magallanes, se extiende sin interrupción otra inmensa llanura de terrenos terciarios y aluviones cuaternarios. De ella forman parte los llanos del Orinoco, la depresión de la cuenca del río Amazonas y la de la cuenca del río de la Plata.

La cuenca Amazónica
La cuenca Amazónica es un ecosistema de inmensa diversidad socioambiental de importancia mundial. Abarca una superficie de 7,8 millones de km2 a lo largo de ocho países: Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela.

La llanura Suramericana es atravesada por ríos que nacen en su mayoría en los Andes y que van a desembocar en el Atlántico. Además recogen en su recorrido las aguas de los ríos que provienen de los macizos Guayanés y Brasileño. Partiendo del norte suramericano encontramos:

Los llanos Colombo-Venezolanos. Recorrido por la cuenca del río Orinoco y sus afluentes, es una zona agrícola y ganadera. En su extremo oriental se destaca la industria del acero. Los habitantes de la región se conocen con el nombre de llaneros y son hombres mestizos dedicados a la actividad ganadera.

La llanura Amazónica. Recorrida por el río de este nombre y sus afluentes. Mantiene temperaturas superiores a los 24° y gran cantidad de lluvias, originando una vegetación de selva ecuatorial. La llanura del Amazonas es conocida como el más grande pulmón del mundo, debido a la cantidad de árboles que la integran y que permiten la oxigenación del planeta.

Las llanuras del sur. Comprenden las zonas recorridas por los ríos Paraguay, Paraná y Uruguay en cuya desembocadura forman el estuario del río de la Plata. Allí se distinguen tres zonas: las planicies de El Chaco, la pampa argentina y la mesopotamia argentina. Las pampas argentinas localizadas al sur, son una zona de gran actividad ganadera e industrial derivada de la ganadería y del cultivo del trigo y maíz.

 El Gran Chaco
El Gran Chaco es el bosque seco más grande del mundo, ocupando un área tan grande como España y Francia combinadas. Alrededor del 60% del Gran Chaco se encuentra en Argentina, y el resto se extiende por Paraguay, Bolivia y Brasil. No solo la biodiversidad prospera en esta región; el Gran Chaco también es un centro agrícola crucial.

Las llanuras costeras están muy desarrolladas en América del Norte y estrechas e interrumpidas en América del Sur. Esta distribución de tierras altas o montañas y bajas o planas se refleja en el contorno marítimo de las dos Américas, de las cuales la del Norte es de perfil costero más rico y articulado. El descenso del Escudo Canadiense ha originado en la costa del océano Glacial Ártico una serie de islas, canales, penínsulas y mares interiores de muy escaso valor económico, a causa del clima. La bahía de Hudson entra en Canadá, se cubre de hielo durante varios meses al año y sólo permite la vida en sus orillas a reducidos grupos de esquimales. La costa del Pacífico mantiene una gran cantidad de articulaciones, desde Alaska hasta el golfo de Panamá. Las costas del Atlántico se diferencian de las anteriores en que proceden de un zócalo submarino y en que alternan en ellas las mesetas, los sistemas montañosos y las llanuras. La llanura costera es baja y arenosa en la península de Florida y el golfo de México, hasta la desembocadura del río Grande.

llanuras costeras en México
Las llanuras costeras en México se han constituido como una continuación del declive de las Sierras Madres Occidental y Oriental, así como de las Sierras de Chiapas y Guatemala.

En América del Sur, el litoral Pacífico no tiene más accidentes notables que el golfo de Guayaquil y, en su extremidad meridional, los archipiélagos y fiordos originados por el hundimiento de la cordillera occidental chilena. En las costas del Atlántico, salvo en las llanuras del Orinoco y del Amazonas, los acantilados del macizo Guayano-Brasileño llegan hasta el mar y forman un litoral rectilíneo, que se amplía en Argentina por las bahías del Plata, San Matías y San Jorge. La costa se eleva en la región patagónica, hasta terminar en la isla y el cabo de Hornos, el más meridional del continente.

Entre los accidentes costeros más notables sobre el océano Atlántico cabe mencionar el mar de Hudson, el golfo de México, el golfo del Darién y las bahías del Plata, San Matías y San Jorge; en el océano Pacífico, el golfo de California y el golfo de Guayaquil.

Referencias:
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