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Indicadores demográficos

 
 

El indicador

Las fuentes de información suelen arrojar lo que se conoce como infor­mación básica o en bruto. Sin embargo, para lograr caracterizar ciertos aspectos de la población analizada, la demografía realiza unos cálculos matemáticos a partir de dicha información, los cuales reciben el nombre de indicadores demográficos, los cuales, según las Naciones Unidas, "son estadísticas que nos facilita estudiar dónde estamos y hacia dónde nos dirigimos con respecto a determinados objetivos y me­tas, así como evaluar programas específicos y determinar su impacto". Es importante anotar que la demografía no es la única disciplina que utiliza indicadores. De hecho, buena parte de las ciencias sociales lo hacen, destacándose entre ellas la economía.

Principales indicadores demográficos

En el caso demográfico, los indicadores básicos, es decir, los que siempre se espera poder calcular, se expresan en tasas. Por ejemplo, una tasa de morbilidad de 48 por cada 1000, significa que de cada 1000 personas existe la probabilidad de que 48 contraigan una enfermedad. Los indicadores demográficos permiten comprender la dinámica de población, es decir, el cambio tanto espacial como temporal.

Medición de la población

La demografía se basa en la medición estadística, cuya informacón permite interpretar, analizar, realizar proyecciones y previsiones sobre la cantidad de población, y sobre las variables que la determinan. La medición general de la población se hace a través de dos indicadores:

La estructura de la población

Es la cantidad de personas que hay en un momento determinado según su edad. La estructura de la población se representa mediante un gráfico denominado pirámide de población la cual muestra cómo se distribuye la cantidad de hombres y mujeres según grupos de edad, en un año y territorio específico.

Pirámide de población

La densidad de población

Es una medida que indica la intensidad de poblamiento de un territorio, pues muestra cómo se distribuye en él, el número de habitantes. Resulta de dividir el número total de habitantes de una ciudad, región o país, por el número de km2 de dicho territorio. Países con pequeñas superficies o países con grandes extensiones pero con gran cantidad de población son los que presentan mayor densidad poblacional.

Movimiento de la población

Durante un periodo de tiempo, el tamaño de la población de cualquier grupo humano, ubicado en un barrio, ciudad, vereda o país, tiene tres posibilidades de variación: puede aumentar, disminuir o mantenerse constante, estas tres posibilidades constituyen el movimiento de la población. Las ciencias de la población han determinado dos tipos de movi­miento: el natural y el migratorio.

Movimiento natural de la población

El movimiento natural de la población es un concepto que se refiere a la diferencia entre nacimientos y muertes en una po­blación, durante un período determinado generalmente un año. Los nacimientos se suman a la población y las defunciones o muertes se restan a esa población.

Por ejemplo, si se partiera del supuesto de una ciudad donde las personas nacen y mueren, sin que hubiera gente que llegara desde otros luga­res o se fuera a un sitio diferente, se podrían generar tres situaciones: Aumenta la población: Sucede cuando se suman más personas de las que se restan, esto quiere decir es mayor el número de nacimientos que de muertes. Disminuye la población: En este caso se restan más personas de las que se suman. Esto significa que es mayor el número de muertes que el de nacimientos. Se mantiene igual la población: Se presenta cuando se resta la misma cantidad de personas que las sumadas. Es decir, el número de nacimientos y muertes coinciden.

Crecimiento natural de la población

El crecimiento natural de la población, o crecimiento vegetativo, es un factor de cambio poblacional que está vinculado a dos variables principales: la natalidad y la mortalidad. Estas variables están condicionadas biológicamente tanto por la edad como por el sexo de las personas. La natalidad está particularmente condicionada por la cantidad de mujeres en edad fértil al interior de un grupo humano. La mortalidad está condicionada por la cantidad de varones adultos mayores, los cuales tienden a fallecer antes que las mujeres.

La población crece naturalmente cuando la relación entre los nacimientos y las defunciones es favorable a la primera. Este crecimiento se mide a través de la tasa de crecimiento natural, que resulta de la diferencia entre dos factores: la tasa de natalidad y la tasa de mortalidad.

Medición del crecimiento natural

Para medir el crecimiento natural de la población se han de­terminado unas variables: la natalidad y la mortalidad.

La natalidad

La primera variable del crecimiento natural de la población es la natalidad, que es el número de personas nacidas, con vida, en un periodo establecido. Son entonces, los nuevos individuos de la población. Para obtener el indicador más común, es decir, la tasa bruta de natalidad (TBN) se establece una relación entre el número de nacidos y la población promedio. La tasa de natalidad, entonces, es el número de nacimientos por cada mil habitantes en un año y territorio especifico. Para los cálculos demográficos, debe tenerse en cuenta que la población pro­medio es la población total de un lugar. De esta manera, la operación para obtener la TBN se realiza de la siguiente manera:

tasa de natalidad

Se le llama tasa bruta de natalidad porque está calculada para el total de la población y no para una parte especifica de ella, es decir que no se tienen en cuenta características como la edad o el sexo. Por esto, cuando la relación busca descri­bir una parte especifica de la población se habla de tasas específicas y cuando enseñan saldos de población se les llama tasas netas.

La mortalidad

La segunda variable del crecimiento natural de la población es la mortalidad, que es el número de personas fallecidas durante un periodo establecido. Por lo tanto, son los individuos que se restan a la población. Los cálculos de mortalidad se realizan de la misma forma que los usados para medir la natalidad. Así, la tasa bruta de mortalidad es la relación entre las muertes y la población total media en un periodo y territorio específico y se obtiene así:

tasa de mortalidad

Esperanza de vida

Un elemento indispensable dentro del análisis del crecimiento natural es la esperanza de vida al nacer. Con base en el concepto de longevidad, que es la duración de la vida de una persona, la esperanza de vida es la estimación del promedio de años de vida que se esperan que vivan los individuos de una población en un tiempo determinado. Lo que quiere decir que este indicador muestra el promedio de tiempo que permanecerían vivos un conjunto de recién nacidos, las condiciones de mortalidad no cambiarían durante su vida. Por ejemplo, en Colombia según proyecciones, entre 2010 y 2015, los colombianos vivirán en promedio hasta 76 años.

Esperanza de vida en latinoamérica

 Como podemos ver en el mapa, los países latinoaméricanos con mayor expectativa de vida son Chile, Panamá y Costa Rica, los cuales presentan una diferencia muy pronunciada con países como Haití y Bolivia.

La esperanza de vida es un indicador que permite comparar la mortalidad de diferentes poblaciones y de la misma población en distintos tiempos. En este sentido, se utiliza como indicador de los niveles de bienestar de las poblaciones.

Fecundidad

Es el número esperado de hijos que podría tener una mujer en edad fértil. Se ve afectada por factores de salud, económicos, sociales y culturales, como por ejemplo, el uso de anticonceptivos. No es lo mismo que fertilidad, que implica la capacidad física de reproducción de una mujer.

Movimiento migratorio de la población

La migración es otro fenómeno muy importante en el estudio de la población. Consiste en el desplazamiento o el cambio de lugar de residencia de las personas, a través de desplazamientos. Estos traslados pueden presentarse entre continentes, países, ciudades y regiones, como ha ocurrido en la historia reciente del ser humano. El movimiento migratorio implica la llegada de nuevas personas provenientes de otros lugares y la partida de personas hacia lugares distintos al de origen. Esta entrada y salida de población a un territorio afecta su tamaño y composición. Por esto, su medición complementa necesariamente a la del crecimiento natural.

La migración es un proceso que se debe a diversos factores, unos son voluntarios, otros forzados. En el primer caso generalmente, las personas se desplazan en busca de mejores condiciones de vida o porque su deseo es vivir en otro lugar. En el caso del desplazamiento forzado, las personas huyen con la intención de proteger su vida o su integridad, debido a que en la región que habitan se presentan conflictos violentos de carácter político, étnico o religioso que ponen en riesgo sus vidas.

Al movimiento de llegada de población a un territorio se le llama inmigración y a las personas que llegan se les llama in­migrantes. Al movimiento de salida del territorio se le llama emigración y a las personas que se van se les llama emigran­tes. De esta forma, los movimientos migratorios se configuran como la segunda causa del crecimiento de la población, y conforman el crecimiento migratorio.

Tasas brutas de migración

El cálculo del crecimiento migratorio se realiza de igual forma como se calcula el crecimiento natural. Sin embargo, en este caso, las variables son la inmigración y la emigración. Para medir la inmigración se establece la relación entre el nú­mero de inmigrantes y la población media, denominada tasa bruta de inmigración (TBI), que se calcula así:

tasa de inmigración

Para medir la emigración se establece la relación entre el nú­mero de emigrantes y la población media. El resultado es la tasa bruta de emigración (TBI), que se calcula así:

tasa de emigración

Crecimiento migratorio

El crecimiento migratorio es la diferencia entre el número de inmigrantes y el número de emigrantes en una región o país, durante un periodo de tiempo, que suele ser un año. Para calcular el crecimiento migratorio o tasa neta de migración (TNM), se establece la diferencia entre las tasas brutas de inmigración y de emigración:

tasa de migración

De la misma manera que en el crecimiento natural, hay que tener en cuenta que, si la TNM (Tasa Neta de Migración) es mayor que cero, la pobla­ción aumenta, si es menor que cero, la población disminuye y si es igual a cero la población es constante.

Así, el crecimiento total de la población es la suma del movimien­to o crecimiento natural y del crecimiento o movimiento mi­gratorio de la población. De esta forma, la variación total de una población es la suma de cuatro elementos: los nacimien­tos, las defunciones, la inmigración y la emigración.

Estructura de la población

La población puede dividirse en grupos particulares, según diversas características propias de sus individuos, como la edad, el sexo, el estado civil o la etnia. Con frecuencia, se requiere analizar cada uno de los grupos que conforman una población determinada, para observar su comportamiento dentro de la población total y realizar comparaciones entre los diferentes grupos.

Los criterios principales para determinar los grupos que conforman la estructura de una población son:

El sexo: la población se clasifica en dos grupos, hombres y mujeres.

La edad: generalmente se divide la población en grupos de edades según corresponda el estudio.

La etnia: la pertenencia a comunidades específicas, por ejemplo, afrodescendientes, indígenas.

Otra división muy impórtame en los estudios de población es la distinción entre lo urbano y lo rural. Cada una de estas zonas tiene su propia dinámica de crecimiento (natalidad, mortalidad) y la relación entre las dos es un indicador de fenómenos sociales y económicos propios del país o de una región (migraciones internas). Conocer la estructura de la población es muy importante para el buen gobierno de un país, pues ayuda a ubicar los grupos a los cuales se deben dirigir de forma prioritaria las políticas públicas.

población rural población urbana
Población rural y población urbana.