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Imperio Asirio

Ubicación geográfica del Imperio Asirio hacia 1400 a.C.

Mientras en el sur de Mesopotamia se alternaban las culturas sumeria y acadia, en la parte alta del valle del río Tigris se asistió al ascenso de una nueva civilización, la de los asirios, que junto a los babilonios se disputaban el control sobre los territorios de la Media Luna. Los asirios ocuparon la parte centro septentrional de la región a principios del III milenio a.C., siendo este pueblo, una mezcla de gentes semitas que provenían del sur (Babilonia y Acadia), tribus no semitas del oeste, y kurdos caucásicos.

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¿Qué es una civilización?

Hace más de cien años, los antropólogos Victorianos dividieron la historia de la evolución de la humanidad en tres estadios: salvajismo, barbarie y civilización. El salvajismo, en el que el hombre vive cerca de la naturaleza mediante la caza y la recolección, abrió paso al barbarismo de las primeras comunidades agrícolas. A su vez, éste fue reemplazado por la civilización en aquellas partes favorecidas del mundo donde el hombre creó el arte de la escritura. Aunque ésta es una importante ca­racterística en muchas de las sociedades antiguas que normalmente llamamos civilizaciones, no es el único criterio que deberíamos usar al momento de determinar el origen de la civilización. La palabra 'civilización' está en sí estrechamente unida a la idea de vivir en ciudades. Civilización deriva del latín civitas (ciudad) y ciuis (ciudadano). Aunque existen nu­merosos conceptos de ella, geógrafos, historiadores y sociólogos, en general, coinciden en que las civilizaciones son culturas con vida urbana. Civilización, entonces, se refiere a una sociedad urbanizada.

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Aztecas: Culto y rituales

Aztecas rituales

El conjunto de las sociedades mesoamericanas ha sido tributario de un sistema ritualista en torno a diversas deidades emparentadas con la naturaleza y el cosmos. Desde el Sol y la Luna hasta el fuego y la lluvia, les consagraron ceremonias entre las que se destacan los sacrificios humanos, en los que la sangre, la piel y el corazón de las víctimas constituyeron la ofrenda más valiosa.

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Aztecas: Economía

Tiangui azteca

La economía azteca se basó fundamentalmente en el cultivo y el comercio. La organización de los cultivos estaba regida por el calpulli, éste no era propietario real de su parcela, ya que no podía venderla ni traspasarla a otro individuo, a diferencia de los nobles, que sí tenían ese derecho. Los guerreros, por su parte, eran dueños de tierras conquistadas que habían ganado por su desempeño en las batallas.

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Aztecas: Historia

Los señores del valle

Mapa aztecas mayas
Expansión del Imperio azteca a finales del siglo XV

Mesoamérica fue en tiempos pre hispánicos un foco de desarrollo y florecimiento de importantes culturas. De hecho, de su seno derivaría una de las más grandes civilizaciones de la historia: la azteca.

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Aztecas: Legado cultural

Piedra de Moctezuma I
Piedra de Moctezuma I. Piedra labrada que se conoce como Temalacatl Cuauhxicalli y reseña las conquistas de Moctezuma I sobre los pueblos del Valle de México. La pieza se descubrió en 1987 y se llevó al Museo Nacional de Antropología e Historia para su restauración y exhibición.

El desarrollo de las civilizaciones mesoamericanas presenta una serie de rasgos culturales comunes que las caracterizaron, entre los que se destacan el uso de calendarios, el conocimiento de sistemas de numeración y escritura pictográfica, y una cosmovisión religiosa basada en el culto y el ritual sacrificial. Olmecas, zapotecas, totonecas y mexicas o aztecas, entre otros, supieron legar a la humanidad centros urbanos y creaciones artísticas que aún asombran por su magnificencia.

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Aztecas: Mitología

Mitología azteca

Concepción del mundo

Para los aztecas, el mundo pasó por cua­tro "Edades" o "Soles". Cada edad tenía su propio dios reinante, y cada una finalizaba con un acontecimiento dramá­tico. Así, la primera edad, fue creada por Tezcatlipoca, dios de la tierra. Pero su creación no fue perfecta ya que los seres humanos eran gigantes y además sólo creó medio sol. Esta era finalizó con los hombres devorados por los jaguares. Quetzalcóatl, dios del viento, reinó en la segunda edad, que expiró con la destrucción del mundo por los huracanes y los hombres transformados en monos. Tláloc, dios de la lluvia y señor del rayo, dio luz a la tercera edad, que fi­nalizó con una lluvia de fuego, únicamente escaparon de la destrucción aquellos hombres que lograron convertirse en pájaros. Con Chalchiuhtlicue, diosa del agua, dio comienzo la cuarta era, cuyo final estuvo presidido por una inundación que transformó a los hombres en peces.

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Aztecas: Organización política y militar

Aztecas

El Estado azteca asume la forma de un Estado de tipo militarista que contrasta claramente con el Estado del período clá­sico anterior, cuyas características eran teocráticas.

El primer lugar estaba repre­sentado por el huey tlatoani ("orador", "mandatario"), una especie de gobernante supremo cuyas funciones iban desde comandar el ejército hasta asumir las principales tareas del gobierno. Su elección debía ser unánime y estaba re­servada a los tlazo pipiltin, los nobles más apreciados por ser los descendientes de los reyes toltecas. Lo secundaba en su au­sencia el cihuacoatl (mujer serpiente), una especie de "alter ego" del gobernante prin­cipal. Una red de gobernadores nombrados por el huey tlatoani -los tlatoque- administraba las ciudades subordinadas.

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Aztecas: Organización social

Pirámide social azteca

Pirámide social azteca

Una de las características de la sociedad azteca fue el grado de jerarquización que exhibía. Básicamente dividida en dos sectores, los nobles o pipiltin, y el pueblo o macehuales, conocieron numerosos estratos que, con sus singularidades, eran parte de uno u otro grupo. Entre los primeros se destacaron especialmente los sacerdotes y los guerreros, quienes de alguna manera sintetizaban los grandes trazos del poder azteca: la conquista militar y espiritual. Sin embargo, la organización social azteca proporcionaba los medios para que su gente pudiera vivir reunida armoniosamente: ofrecía alimento, habitación, útiles de trabajo y vestido. Satisfacer las necesidades de una po­blación en aumento formaba parte de las preocupaciones del Estado.

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Aztecas: Sociedad y vida cotidiana

La gran Tenochtitlan

“La gran ciudad de Tenochtitlán”. Diego Rivera. 1945.

Las sociedades guerreras, como la az­teca, sufrían con frecuencia la merma del componente masculino, por lo que solían inclinarse por la poligamia. Era ésta una práctica común, aunque, sin embar­go, la primera mujer tenía prioridad so­bre las otras y sólo sus hijos tenían de­recho a heredar. La sociedad aceptaba el divorcio, pero bajo ciertas condiciones. En el caso del hombre, éste podía repu­diar a su mujer en caso de esterilidad, o si sufría de mal carácter continuo. La mu­jer podía liberarse de su marido si éste no garantizaba su sostén, si no educaba a los hijos, o cuando sufría maltrato físico. La mujer divorciada podía casarse nuevamente con quien quisiera. Mientras que, si enviudaba, debía ser desposada por un hermano de su difunto marido o por un hombre del clan de éste.

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