Los métodos filosóficos

EL PROBLEMA DEL MÉTODO VERDADERO

Al afirmar que el método es el camino para llegar a la verdad, nos topamos con un primer inconveniente, que es precisamente la naturaleza de la verdad buscada. La historia de la filosofía nos muestra cómo esta verdad se ha concebido de distintas maneras y cómo se le han atribuido distintos significados. De hecho, para construir estas concepciones y comprender estos significados se han construido caminos distintos. El problema está en que la verdad, en los términos en que se ha comprendido desde los griegos, se concibe como única, eterna e inmutable. Por lo tanto, la pluralidad de concepciones y métodos puede corresponder a modos de ser no auténticos, desde la perspectiva de la verdad única, o puede significar que la legítima naturaleza de la verdad es su pluralidad, y por lo tanto, cada método y cada filosofía corresponden a aspectos o puntos de vista de la verdad.

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Albert Camus

ALBERT CAMUS

(Mondovi, hoy Dréan, Argelia francesa, 7 de noviembre de 1913 - Villeblevin, Francia, 4 de enero de 1960)

Novelista de inspiración filosófica, ensayista, prosista, poeta, periodista y conciencia viva de su tiempo. Francés, nació y creció en Argelia, en el seno de una modesta familia de emigrantes franceses. Con gran dificultad realizó sus estudios primarios y de magisterio. Tras trabajar un tiempo como redactor en un diario argelino, se traslada a París. Muy pronto se sintió comprometido con los acontecimientos históricos que conmovieron Europa antes y después de la segunda guerra mundial. Sus experiencias como huérfano (con una juventud afectada por la tuberculosis), como joven dramaturgo y periodista en Argelia y la resistencia ante los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial, tienen gran influencia sobre toda su obra.

Albert Camus

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Cicerón

MARCO TULIO CICERÓN

(Arpino, actual Italia, 3 de enero de 106 a.C.-Formia, 7 de diciembre de 43 a.C.)

Fue un estadista, orador, ensayista, filósofo romano y gran amante del género epistolar. Es importante no tanto por formular doctrinas filosóficas personales como por haber sabido exponer las doctrinas de las principales escuelas de la filosofía helenística y, como él mismo sostuvo, por «enseñar a la filosofía a hablar en latín». No se ha de encontrar exagerada la importancia de esta última afirmación. Las acuñaciones terminológicas de Cicerón ayudaron a conformar el vocabulario filosófico del Occidente latino hasta bien entrada la era moderna.

Cicerón

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Platón: El Demiurgo

¿Es posible establecer una jerarquía dentro del mundo de las ideas? ¿Son todas del mismo rango, o hay alguna que se deba considerar como la más sublime, la más pura, la reina de las ideas? Dentro del mundo de las ideas, las ideas morales de justicia, fidelidad, belleza, etc., ocupan el primer puesto en dignidad, comparadas con otras ideas, como son las de igualdad, número, árbol, piedra, etc. Y dentro de las ideas morales, la idea de bien, de bondad, ocupa evidentemente el primer puesto. ¿No es el «bien», lo mejor? y el bien en sí, ¿no es lo mejor en sí? ¿Y qué puede haber más allá de lo mejor?

Platón

Dentro del mundo sensible, el Sol ocupa un puesto privilegiado, no sólo es fuente de luz y calor, sino principio de vida y movimiento. Sin el Sol muere la vida sobre la Tierra, sin el Sol desaparecen las formas sensibles en la oscuridad, sin el Sol el mundo sensible se tornaría en una inmensa noche. De una manera semejante, el bien en sí ocupa un puesto privilegiado en el mundo de los inteligibles, es el Sol del mundo ideal, es la luz y el calor de las ideas. El bien es aquello a lo cual tiende todo lo que se mueve. El deseo del bien es la causa del movimiento, ningún ser desea lo malo, sino es bajo apariencias de bien. En el mundo sensible hay, por decirlo así, fragmentos del bien en sí, diseminados en multitud de cosas. La búsqueda de estos bienes parciales, que son participación del bien en sí, explica el movimiento dentro del mundo sensible. Heráclito considera la realidad como puro devenir, pero no da una causa del movimiento. Para Leucipo y Demócrito la unión y separación de los elementos, que explican el nacer y el perecer de las cosas sensibles, se debe al choque fortuito de los átomos entre sí, la suprema ley cósmica es la ley del azar. Anaxágoras postula la existencia de una inteligencia ordenadora del cosmos, el «Nous». Empédocles, el Amor y el Odio, como dos fuerzas cósmicas de atracción y repulsión. Platón, en cambio, coloca como causa de la generación, del cambio, del movimiento en su aspecto más general, «lo bueno». En este preciso momento, y a través de Platón, se introduce dentro de la reflexión filosófica un nuevo elemento, supremamente importante para la historia del pensamiento posterior: el concepto de causa final. Todo movimiento tiene una meta, un fin al cual, tiende; el deseo o tendencia de alcanzar la meta explica el movimiento.

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El atomismo y la física clásica

El atomismo antiguo intenta solucionar el problema del cambio, tal como fue planteado por Heráclito y por Parménides, por medio de la reducción de las cualidades de color, temperatura, sabor, olor, etc., al simple aspecto espacial de forma, orden y agrupación de entidades indivisibles, perfectamente compactas, los átomos. La inmensa variedad fenoménica del mundo físico no es más que apariencia.

A pesar de su genial simplicidad, la escuela atomista pasa por la historia de la ciencia sin dejar rastro digno de mención hasta el siglo XVIII, cuando es revivida de manera vigorosa, y bajo una perspectiva diferente, por un químico inglés John Dalton (1766-1844). La causa de este largo olvido hay que colocarla en el inmenso prestigio de Platón y de Aristóteles, enemigos acérrimos del atomismo. Para estos dos grandes filósofos carecía por completo de sentido la pretensión de reducir la cualidad, y con ello la vida misma, a condiciones puramente geométricas.

 John Dalton.

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El atomismo

DEMOCRITO (460 - 370 a. de C.)

Natural de Abdera (Tracia), por lo que se le denomina frecuentemente el «Abderita». Dueño por herencia de vastos bienes, llevó una vida de holgura que le permitió dedicarse por completo al estudio. Hay autores que lo consideran el hombre más culto de su época. Según Diógenes Laercio, Demócrito escribió setenta y dos obras, sobre gramática, física, matemáticas y ética, de las cuales sólo han llegado hasta nosotros algunos fragmentos.

En la historia del pensamiento griego se le recuerda como el materialista quizás más consistente. Aunque su teoría atómica deriva parcialmente de Leucipo, débese considerar a Demócrito como el verdadero fundador del atomismo.

Demócrito

OBRAS:

-El universo mayor (megas diacosmos) (fragmentos).

- Acerca de la inteligencia (peri nou) (fragmentos).

Conocemos su doctrina por autores posteriores.

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Intento de solución: Anaxágoras y Empédocles

ANAXÁGORAS (500 – 428 a. de C.)

El primer filósofo griego que afirmó que en la formación y marcha del universo interviene una razón o inteligencia soberana. Nació en Clazomene (en la actual Turquía). Fue maestro de Pericles y amigo de Protágoras. Su desprecio por la religión oficial hizo que lo acusaran de impiedad. De sus escritos quedan algunos fragmentos.

Anaxágoras

Obras:

Acerca de la Naturaleza (sólo nos han llegado algunos fragmentos). Conocemos su doctrina por autores posteriores.

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Immanuel Kant

Decir de Kant que es un filósofo ilustrado no es del todo exacto. Habría que matizar la presentación y afirmar que Kant es el filósofo ilustrado. Por un lado, fue capaz de abordar en su filosofía todos los temas que habían sido objeto de la reflexión filosófica a lo largo de su siglo. Por otro lado, es una referencia obligada: no es fácil encontrar a un solo pensador posterior a Kant que no incluya en su obra alusiones a las ideas y los textos kantianos.

Kant Kant.

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John Locke

Abandono del realismo

A partir de Descartes, la filosofía deja definitivamente lo que considera el modo natural de pensar: el realismo. Descartes ha puesto en duda la realidad exterior, y de esa duda sólo escapa la primera verdad: el yo pensante. Pero con ello se produce una auténtica revolución en el pensamiento: desde ese momento ningún filósofo podrá comenzar sin un análisis del conocimiento.

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Agustín de Hipona

Vida e influencias

San Agustín (Tagaste, 13 de noviembre del 354-Hipona, 28 de agosto del 430). Fue bautizado como cristiano por su madre. De temperamento apasionado, llevó una vida desordenada. Desde su juventud le preocupó el problema del mal, considerando que la explicación cristiana con respecto a la creación del mundo por un «Dios bueno» no resultaba convincente: no se comprende que alguien esencialmente bueno pueda crear el mal. Le pareció más aceptable la explicación del maniqueísmo: hay un principio o Dios bueno, Ormuz, del que procede el alma, y uno malo, Ahrimán, del que procede el cuerpo material, entre los que existe una batalla eterna. San Ambrosio en Milán lo convirtió al cristianismo. Fue bautizado en el año 387 y consagrado más tarde obispo de Hipona. La lectura de Platón (Fedón y Timeo) y de las Enéadas, del neoplatónico Plotino, lo llevaron a aceptar que el mal puede explicarse como «alejamiento» del bien, no como creación de Dios.

San Agustín
San Agustín

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