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Guerra Fría

La Guerra Fría fue un fenómeno de escala planetaria que se desarrolló a lo largo de la segunda mitad del siglo XX, desde el final de la Segunda Guerra Mundial (1945-1949) hasta la caída del Muro de Berlín y el hundimiento de la Unión Soviética (1989-1991). Este conflicto global de carácter político, económico, ideológico y militar, en el que dos bloques antagónicos: el capitalista, liderado por Estados Unidos, y el socialista liderado por la U.R.S.S. (Unión de Repúblicas Socialistas Sovieticas), se enfrentaron por la supremacía mundial con el objetivo de demostrar la superioridad de su modelo y hacerlo prevalecer sobre el resto del mundo.

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Primera Guerra Mundial: Causas

Introducción

La Primera Guerra Mundial fue un acontecimiento bélico internacional que, iniciado en Europa en agosto de 1914, no sólo llegó a convertirse en una guerra total sino que trascendió al ámbito mundial cuando intervinieron en él naciones situadas en otros continentes. Por primera ocasión en la historia de la humanidad, una lucha armada incluía países muy alejados geográficamente; además, su evolución y desenlace dejaron una secuela de cambios trascendentales que afectaron al mundo entero. Hasta antes de 1945 este fenómeno histórico fue conocido como la Gran Guerra, y no sería sino hasta después de ocurrida la Segunda Guerra Mundial cuando se hizo necesaria la distinción numérica secuencial entre ambos conflictos. Por su magnitud y consecuencias, la Primera Guerra Mundial constituye una profunda brecha que separa el siglo XX de todo lo que le precedió, no obstante que sus orígenes se encuentran, por supuesto, en los hechos del pasado inmediato.

Primera Guerra Mundial

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Primera Guerra Mundial: Consecuencias

Consecuencias políticas

Puede decirse, que con la guerra mundial finalizó una época; acabó gran parte de lo que el siglo XIX había construido.

Dentro de la nueva división política es importante destacar el derrumbamiento definitivo de los grandes imperios territoriales de Europa occidental y central, que absorbían pueblos de distinto origen étnico, los cuales tuvieron la oportunidad de convertirse en naciones independientes acogiéndose al principio de autodeterminación tomado de la doctrina de Wilson.

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Primera Guerra Mundial: Final

La fase mundial de la guerra

Desde finales de 1916, ante el descontento social y el peligro de un rompimiento en la unidad nacional, las autoridades militares de los países en guerra intensificaron la búsqueda de una solución final entendida como la derrota definitiva del enemigo, ya que ninguno de los contendientes se resignaba a aceptar una paz negociada sino que buscaban un triunfo completo, y dificultaban así la posibilidad de poner fin a la contienda. En 1917 se produjo un giro en el desarrollo de la guerra. En primer lugar, se cerró el frente oriental por el retiro de Rusia de la guerra tras el triunfo de la revolución bolchevique, y en segundo lugar, los Estados Unidos entraron al conflicto del lado de las potencias aliadas, con todo su potencial industrial y sus recursos bélicos y humanos.

Tropas de regreso tras el fin de la Gran Guerra

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Primera Guerra Mundial: Inicio

Estallido de la Primera Guerra Mundial

El 28 de junio de 1914, el archiduque Francisco Fernando, heredero del trono austro-húngaro, y su esposa, fueron asesinados por un bosnio proserbio en Sarajevo, la capital de Bosnia. Las víctimas visitaban las posesiones austriacas de los Balcanes. Un activista de la organización nacionalista serbia "La Mano Negra”, Gavrilo Princip, fue el autor del magnicidio. Aunque el asesino fue capturado, el emperador Francisco José exigió permiso de Serbia para que Ia policía austriaca investigara y capturara a los autores intelectuales.

Ante este hecho, el imperio austro­-húngaro, contando con el respaldo de Alemania, lanzó un ultimátum el 23 de julio a Serbia para que le permitiera participar en la investigación del asesinato. El gobierno de Gran Bretaña, preocupado por problemas políticos internos causados por los separatistas irlandeses, trató de evitar el estallido de un conflicto internacional apelando al arbitraje diplomático, para lo cual convocó a una conferencia internacional; pero la propuesta británica fue rechazada por Alemania, aparentemente interesada en precipitar los acontecimientos hacia el conflicto armado.

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Primera Guerra Mundial: Situación interna de los países europeos

Aspectos políticos

En los países europeos de tradición democrática, como Inglaterra y Francia, la guerra provocó que los postulados del liberalismo político fueran dejados a un lado por razones de orden práctico. La difícil situación social y económica que vivía la población de los países afectados por la contienda obligó a los jefes de Estado a centralizar el poder ante la imposibilidad de convocar a los parlamentos para consultarlos sobre la toma de decisiones cuando se hacía imperioso resolver asuntos de manera inmediata. En esos dos países, igual que en el resto de las naciones en conflicto, se hizo necesario imponer un estado de sitio con el fin de volver al orden a la población civil cuando los ánimos se exaltaban por la desesperación, el hambre y el constante temor a la muerte. De este modo, los gobernantes fueron despojando a los parlamentos de sus funciones y se creó un Poder Ejecutivo fuerte, con muy amplias facultades, que resultó en perjuicio del progreso democrático. Pero esa circunstancia no se presentó de manera idéntica en todas las naciones contendientes, puesto que la situación política de Inglaterra y Francia era diferente a la de los países de Europa oriental: Alemania, Austria-Hungría y Rusia.

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Primera Guerra Mundial: Tratados de paz

Cuando terminó la guerra, Europa se encontraba devastada. La primera tarea fue la reconstrucción y la consolidación de la paz en un ambiente tenso y amenazante, para lo que las naciones buscaron acuerdos políticos a fin de que esta experiencia de guerra no se volviera a repetir.

El 18 de enero de 1919 comenzaron en París las conferencias internacionales de paz, en las que solamente participaron los vencedores ya que por primera vez en la historia de los tratados internacionales se negaba la participación a los países vencidos. Además, Rusia no fue invitada por los Aliados a participar en las negociaciones de paz para no correr el riesgo de que se extendieran las ideas comunistas del nuevo gobierno soviético. La decisión definitiva correspondió a los representantes de las potencias sobresalientes: Gran Bretaña, Estados Unidos, Francia, Italia y Japón, siendo los "cuatro grandes" (Woodrow Wilson de Estados Unidos, David Lloyd George de Gran Bretaña, Georges Clemenceau de Francia, y Vittorio M. Orlando de Italia) quienes ratificaron los acuerdos.

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Revolución Rusa: Guerra Civil y Estado Soviético

Guerra Civil e intervención extranjera

Al mismo tiempo que los alemanes procedían a ocupar los territorios cedidos por Rusia en el Tratado de Brest-Litovsk, en marzo de 1918 estallaba en Rusia una revolución en la que se mezclaron dos conflictos distintos: la Guerra Civil propiamente dicha y la intervención de los países occidentales.

Revolución rusa
Guerra civil rusa.

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Revolución Rusa: Inicios

Ningún otro acontecimiento ha tenido un efecto tan decisivo en el mundo moderno como la Revolución Rusa de 1917, puesto que dio comienzo a una nueva era en la historia de Rusia: transformó un país subdesarrollado en una superpotencia industrial y militar y alteró fundamentalmente el modelo de relaciones internacionales. Sobre todo, inauguró la era de las revoluciones modernas. Al demostrar que los marxistas podían conquistar el poder y establecer su 'dictadura del proletariado' socialista, los bolcheviques sirvieron de inspiración a los revolucionarios de todo el mundo para emular su victoria. Después de 1917, el mundo nunca volvería a ser el mismo.

La pintura Fraternidad popular simboliza el triunfo del proletariado en la Revolución rusa y muestra distintos representantes del sector popular sosteniedo el símbolo de la revolución

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Revolución Rusa: Revolución bolchevique de octubre

Toma del Palacio de Invierno
Toma del Palacio de Invierno.

La conquista del poder por los bolcheviques fue rápida. En la noche del 24 al 25 de octubre (6 al 7 de noviembre) de 1917 ocuparon los puestos estratégicos de Petrogrado. El acorazado Aurora apuntó sus cañones hacia el Palacio de Invierno (antigua residencia de los zares) en la madrugada del 26 de octubre (8 de noviembre), y el Gobierno Provisional, que carecía del apoyo del ejército, se vio obligado a rendirse. En el golpe partici­paron sobre todo soldados y marinos, con ayuda de obreros de la ciudad. Kérenski huyó, mientras que otros dirigentes liberales fueron encarcelados y ajusticiados. La revolución bolchevique había logrado derrotar a Kérenski e hizo realidad, al menos en teoría, el lema de "todo el poder a los soviets" pues éstos reunidos en el Segundo Congreso de Soviets de todas las Rusias, fueron los nuevos titulares del poder, aunque en la práctica sería el partido bolchevique el que habría de controlar dicho poder. La tarea prioritaria del Congreso consistió en redactar tres decretos fundamentales (Decretos de Octubre) que tenían el propósito inmediato de conseguir el apoyo del pueblo.

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