La India: Dinastías Maurya y Kushana

 

Estatua de Chandragupta fundador del Imperio Maurya
Estatua de Chandragupta fundador del Imperio Maurya

Los reyes de la dinastía Maurya fueron los primeros en ejercer el poder de manera centralizada en la India antigua. Esta monarquía gobernó, desde 320 a.C. hasta 185 a.C., el inmenso país que abarcaba lo que actualmente es la India, Pakistán, Bangladesh y una parte considerable del moderno Afganistán, manteniendo unido ese extensísimo territorio a través de políticas sociales y religiosas que forjaron por vez primera un sentimiento nacional indio.

El motor de tal logro histórico fue Chandragupta, quien después de derrocar al rey Mahapadma Nanda de Magadha, dominó gran parte del norte de la India, luego el imperio fue ampliado por su hijo Bindusara y su nieto Aśoka. Se cree que Chandragupta combatió a Alejandro Magno cuando éste invadió el norte de la India. El iniciador de la dinastía Maurya implementó una reforma territorial y administrativa. Más tarde, el legendario rey Asoka (su nieto) apuntaló los cimientos de esa herencia, que constituye un verdadero hito en la India antigua.

Mapa del Imperio Maurya en 265 a.C.
Mapa del Imperio Maurya en 265 a.C.

BINDUSARA: Antes de la llegada al trono de Asoka, el poder estuvo en manos de Bindusara, su padre, a quien los griegos llamaban Amitócrates, “matador de enemigos”. Este rey consolidó el imperio de los Maurya no sólo a través de campañas militares, sino manteniendo relaciones diplomáticas con el diádoco Seleuco I Nicator (rey de Babilonia y Siria) y Tolomeo II Filadelfos (faraón de Egipto).

Asoka y la conversión al budismo

Antes de ocupar el trono de la India, Asoka ya había gobernado como virrey en Taxila y en Ujjain. Luego sucedió a su padre, el emperador Bindusara. Según cuenta la leyenda, tras ejercer el poder con mano dura se horrorizó por las matanzas que había realizado, el emperador Asoka sintió consternación por su propia actuación y se convirtió al budismo.

En su decimotercer edicto, el rey Asoka, conocido como el “León” informó acerca de los costes humanos y materiales de su sangrienta campaña de conquista emprendida contra el reino de Kalinga: sus ejércitos asesinaron unas 100000 personas, deportaron a otras 150000 y arrasaron pueblos, aldeas, ciudades y campos de cultivo. Este hecho fue la causa de su retiro a un monasterio durante un año, del cual volvió al trono transformado en budista, convirtiéndose en Asoka “el piadoso”.

Ilustración de Aśoka El Capitel de Ashoka es una escultura de cuatro leones asiáticos
Ilustración de Aśoka. El Capitel de Ashoka es una escultura de cuatro leones asiáticos que están parados espalda a espalda en una base circular. Una representación gráfica fue adoptada como emblema oficial de India en 1950.

Asoka convirtió las creencias de Buda en religión oficial e inició una serie de reformas religiosas y morales. Aunque se mostró tolerante con otras religiones, adhirió al budismo ortodoxo y lo impuso con extremo rigor. De hecho, desencadenó una verdadera cruzada en favor de la nueva fe y ayudó a que se consolidase una casta sacerdotal budista que colaboró ampliamente con su gobierno.

Esta casta de funcionarios para impulsar las reformas sociales estaba en contra de la tradición védica. Los antiguos brahmanes se opusieron al budismo como religión oficial y alentaron levantamientos que fueron reprimidos con extrema dureza. Asoka impulsó una reestructuración de la propiedad agraria, entregando tierras a los monasterios y beneficiando a los pequeños campesinos. También alentó una modernización de los sistemas de riego y canalización.

Fragmento del sexto decreto del pilar de Aśoka
Fragmento del sexto decreto del pilar de Aśoka. Museo Británico. Los “pilares de Aśoka” son una serie de columnas distribuidas por el norte del subcontinente indio, en los que Aśoka escribió una serie de edictos.

Los últimos años de Asoka permanecen en el misterio. Al parecer, Samprati, su nieto, lo habría destituido del trono con ayuda de su ministro de finanzas, ya que su excesiva ayuda a los monasterios budistas afectaba a las arcas reales. Las luchas por el poder entre los herederos del “León” o “piadoso” Asoka minaron la unidad del imperio de los Maurya. La unidad territorial mantenida hasta ese momento comenzó a desgajarse en pequeños reinos. A mediados del siglo I a.C., una nueva dinastía, la de los Sunga, se hizo fuerte en el Maharastra oriental, pero los soberanos Shatavahana extendieron su dominio hasta la India central y, un siglo después, hacia Malava, en el norte, consolidaron un fuerte poder militar y económico.

LA INDEPENDENCIA DE KALINGA: Cuando decayó el poder de los Maurya, Kalinga volvió a recuperar su independencia. Bajo la dinastía Mahameghavahana (250 a.C. - siglo V d. C.), este reino alcanzó su máximo esplendor, atreviéndose a atacar la ciudad de Maghada, antigua capital de los Maurya, que fue saqueada y luego arrasada hasta sus cimientos.

La dinastía Kushana

Las provincias noroccidentales de la India pagaron un alto precio tras la desmembración del imperio de los Maurya. Los escitas, provenientes de Asia central, avanzaron sobre esos territorios, pero, a su vez, fueron desplazados por las tribus chinas y uechih, que invadieron al noereste de la India a principios del siglo I a.C. y llegaron hasta Taxila. Aprovechando su desplazamiento por los nuevos invasores, los kushanas derrotaron a los escitas. En el siglo I a.C. pasaron a dominar una gran extensión de la India y se mantuvieron en el poder 200 años, conteniendo los constantes ataques de las tribus chinas.

Mapa del Imperio Kushana en su máxima extensión hacia el 250 d.C
Mapa del Imperio Kushana en su máxima extensión hacia el 250 d.C. Los límites de este reino se extendían desde Seistán (Sakastán) hasta Mathura, Gujerat y el valle del Indo.

Los primeros kushanas eran nómadas y sojuzgaron a los griegos, iranios e hindúes, pero se cuidaron de imponer su propia idiosincrasia. El resultado fue una abigarrada cultura mestiza, fruto de la fusión iranio-greco-hindú. Los reyes de esta dinastía trasladaron a la India su estructura social de caudillaje y diversos elementos de su feudalismo estepario, donde el valor personal, la riqueza pecuaria y la nobleza de origen constituían los presupuestos para alcanzar la jefatura del clan.

La dinastía Kushana reclutó sus adeptos entre los ricos comerciantes y logró consolidar una clase dirigente, integrada por funcionarios y militares. Adhirió al budismo para granjearse las simpatías de la casta sacerdotal heredada de los Maurya, impregnando a esta religión numerosos elementos zoroástricos.

KUJULA KADFISES (30-80 d. C.): Se acepta históricamente a este caudillo como el iniciador del Imperio Kushana, aunque su padre, Hereo, líder del clan, tuvo gran importancia en la conquista del reino indoescita en la primera mitad del siglo I d.C. Existe una gran colección de monedas de este rey kashuna de inspiración helénica, que dan cuenta de intercambios comerciales con el Imperio romano.

Moneda de Kujula Kadphises
Moneda de Kujula Kadphises

Los escitas son un pueblo de origen iranio, ocuparon el este de Europa en la Antigüedad. Empujados por otros pueblos, durante los siglos VIII y VII a.C., se expandieron hacia el oeste, apoderándose del sur de Rusia, Armenia y gran parte de Asia Menor. Establecieron un reino al norte del mar Negro que llegó a ser provincia bizantina.

Los romanos intentaron llegar a una alianza con los Kushana para hacer frente a los partos (pueblo nómada de las estepas de Asia), los kushanas se negaron, ya que, en salvaguarda de sus rutas comerciales, Roma representaba para ellos un mayor peligro. De inmediato ofrecieron establecer una alianza militar a los partos.

Las rutas de la seda

Los reyes Kushana fueron sangrientos conquistadores que desalojaron a su vez a escitas y partos estableciendo un gran Imperio cuyo foco principal fue la India noroccidental, región acostumbrada a asentamientos de invasores, donde entraron en contacto con la cultura greco-romana. Siendo también hábiles intermediarios comerciales de la Ruta de la Seda.

El reino Kushana se encontraba situado en la bifurcación de la ruta de la seda
Mapa de la ruta de la seda en Asia para el siglo III d.C.

El reino Kushana se encontraba situado en la bifurcación de la ruta de la seda. La primera ramificación conducía hacia Egipto y el oriente romano, cuyas mercancías, a través de las rutas de caravanas, llegaban hasta China. La segunda desviación atravesaba los mares Caspio y Negro, donde esperaban barcos especialmente preparados para el transporte marítimo de las mercancías. Las tribus romanas actuaban en tierra firme como los piratas lo hacían en el mar.

Los Kushana exportaban perlas, piedras preciosas, nácar, carey, marfil, maderas nobles, esencias olorosas, especias, inciensos, lanas de Cachemira, marfiles, pieles, arroz, azúcar y sal. Fueron conquistando nuevos territorios, hasta controlar las grandes rutas comerciales que conectaban aquella región con China, Mesopotamia y Arabia. A mediados del siglo II, Kanishka, quien revitalizó la dinastía Kushana, traslado su residencia a Purusha-pura, en el actual Pakistán.

Después del emperador Ashoka, Kanishka fue el más significativo apoyo del budismo en la India: convocó el cuarto concilio budista, que marcó los orígenes del budismo majaiana. Quizás con una marcada influencia egipcia, sembró a lo largo de sus rutas comerciales grandes estatuas de Buda con tamaños colosales.

Moneda de oro con la imagen del rey Kanishka  Estatua de Buda de 38m de alto tallado en el reinado de Kanishka
Moneda de oro con la imagen del rey Kanishka. Museo Británico. Estatua de Buda de 38m de alto tallado en el reinado de Kanishka, ya destruida por los talibanes.

Algunos reyes partos como el caso de Volagases III (105-147), intentaron arrebatar a los Kushana las regiones que habían pertenecido inicialmente al reino parto, pero las continuas guerras contra Roma los habían debilitado hasta tal punto, que no tuvieron fuerza para lograrlo.

Entre 224 y 240 los sasánidas invadieron Bactriana y el norte de la India, donde son conocidos como los indosasánidas. En el 270, los kushán perdieron sus dominios en la llanura del Ganges, donde el Imperio gupta se estableció alrededor del 320. Así fue desapareciendo una dinastía que hasta sus restos terminaron siendo barridos por las invasiones de los hunos en el siglo V.

Escultura kushana desarrollada bajo el arte grecobudista
Escultura kushana desarrollada bajo el arte grecobudista, un sincretismo entre la cultura griega y el budismo. De izquierda a derecha, un devoto Kushan, el Bodhisattva Maitreya, el Buda, el Bodhisattva Avalokitesvara, y un monje budista. Siglo II a siglo III, Gandhara.

 

Edad Antigua

contadores de paginas web