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Egipto: Dominación persa

Batalla de Pelusio (525 a.C.). Entre el egipcio Psamético IIII y el persa Cambises II.

A finales del siglo VI a.C., el reino faraónico no tenía ya fuerzas para oponerse a la gran potencia emergente de Asia, los persas. En el año 525 a.C., el faraón Psamético III fue derrotado por el rey persa Cambises II en la batalla de Pelusio; Menfis cayó y Egipto pasó a ser una provincia del Imperio persa.

Algunos historiadores consideran la invasión persa como el final de la civilización egipcia, pues tras su paso el reino ya nunca recuperará los usos y costumbres autóctonos. A pesar de que los nuevos soberanos persas se mostraron inicialmente respetuosos con las instituciones y creencias locales, con el tiempo empezaron a comportarse como una potencia colonial, lo que dio pie a conflictos y revueltas del pueblo egipcio contra el invasor.

Cambises II de Persia captura al faraón Psamético III

Cambises II de Persia captura al faraón Psamético III después de su conquista de Egipto. Imagen de un sello persa, del siglo VI a.C.

Darío I, quien reinó en Persia entre los años 522-486 a.C., articuló su reino en veinte grandes divisiones administrativas, las satrapías, cada una de las cuales disponía de una cierta independencia militar, civil y legislativa. El sátrapa, responsable del gobierno de la provincia y, por lo general, de procedencia noble, era nombrado de forma vitalicia por el rey. Pero pronto los sátrapas empezaron a considerarse los sucesores de los faraones, hasta que Cambises II se hizo coronar faraón e inauguró la XVII Dinastía, que gobernó desde el 525 hasta el 404 a.C.

Más tarde, y aprovechando la crisis del Imperio persa, Egipto consiguió recuperar su independencia con Artajerjes II (404-358 a.C.). El reino conservó su libertad hasta el año 341 a.C., cuando el rey persa Artajerjes III derrotó al faraón Nectanebo II y recuperó las riendas del gobierno egipcio para Persia.

Mapa de Medio Oriente, Egipto y Grecia en el 404 a.C.

Mapa de Medio Oriente, Egipto y Grecia en el 404 a.C., año de la independencia egipcia.

Entre persas y griegos

Los persas eran poderosos militarmente. Sin embargo, el gran imperio debía sofocar cada vez más levantamientos. Ya durante el reino de Darío I, las colonias griegas de Jonia, satrapía persa desde mediados del siglo VI a.C., se rebelaron frente a los conquistadores y obtuvieron algunas victorias iniciales. Tras seis años de lucha, Darío consiguió reprimir la rebelión, y entonces decidió atacar Atenas para castigarla por el apoyo proporcionado a los insurrectos en Jonia. Sin embargo, su ejército fue destruido en la célebre batalla de Maratón (490 a.C.) y el soberano murió sin poder resarcirse. Más tarde vendrían otras grandes batallas entre persas y griegos, en el marco de la Segunda Guerra Médica (480-479 a.C.), como la de las Termópilas, la de Platea y la de Salamina. Tras la Segunda Guerra Médica, los griegos salieron reforzados y pasaron a la ofensiva.

Soldados de la guardia del rey persa. Relieve de Persépolis.

Soldados de la guardia del rey persa. Relieve de Persépolis.

También en Egipto se produjeron insurgencias contra los invasores persas. La más importante fue encabezada por Inaro, un príncipe libio que contaba con el apoyo de la flota ateniense. Aprovechando la momentánea debilidad del Imperio aqueménida, a merced de las luchas por la sucesión tras el asesinato de Jerjes I (465 a.C.), Inaro derrotó al sátrapa Aquemenes y obligó a la guarnición persa a encerrarse en la fortaleza de Menfis. Sin embargo, en el año 454 a.C., un ejército bajo el mando de Megabizo sofocó la revuelta y capturó a Inaro, que fue crucificado. Tanto Grecia como Egipto habrían de esperar a la llegada de Alejandro Magno para librarse definitivamente del dominio persa.

Relieve de la captura de Inaro por el ejército persa

Relieve de la captura de Inaro por el ejército persa

Referencia:
Emse Edapp, S.L. (2016). El Antiguo Egipto y las Primeras Civilizaciones. Bonalletra Alcompás.

Edad Antigua