10 de diciembre de 1903: Nobel para una mujer

La investigadora francesa Marie Curie obtiene el Premio Nobel de Física, primera vez que se concede a una mujer. Lo comparte con su marido Pierre y su colega Henri Bacquerel, en reconocimiento que han realizado en la investigación de la radioactividad. Hace ya algunos años, Marie, polaca de nacimiento, había descubierto la presencia de radioactividad en los átomos de uranio.
Motivada por el reciente descubrimiento de Antoine Henri Becquerel, que demostró que las sales de uranio emitían rayos de naturaleza desconocida, sin la necesidad de ser expuestas a la luz, Marie Curie investigó más allá este tema y descubrió que los compuestos formados por el torio también emitían rayos de forma espontánea. A este fenómeno le llamaron radioactividad.
Como la radiactividad que generaban algunas muestras era más fuerte de lo que se esperaba, Marie y Pierre sospecharon que había otra sustancia radiactiva más potente que el uranio y el torio, y en 1898 dieron a conocer públicamente que habían descubierto un nuevo elemento: el polonio. Unos meses después anunciaron su nuevo hallazgo: el radio.
Murió en 1934 producto de una anemia aplásica, la que se sospecha fue provocada por su alta exposición a la radiación.