Política y globalización

Dentro de los efectos de la globalización sobre la política, encontramos:

Política y globalización

- Una disminución en la presencia pública del Estado, como regulador de la economía pero también, por añadidura, de las relaciones sociales y políticas. Es cierto que los Estados nacionales no dejan de tener vigencia y, en muchos sentidos, se les sigue considerando indispensables. Pero, en la medida en que el intercambio comercial y también el financiero, se orientan de acuerdo con decisiones que no se detienen en fronteras ni en intereses locales, las dimensiones del Estado y el gobierno tienden a ser disminuidas. No estamos ante el fin del Estado, pero sí ante condiciones que exigen una revisión en las reglas y los alcances para la presencia y el funcionamiento del conjunto de instituciones a través de las cuales se ejerce el poder político en una nación.

- Los Estados nacionales no son el centro de la política como lo fueron antes. En la globalización, el mercado hace que las economías nacionales sean más interdependientes unas de otras, de tal manera que quien rige la economía de los países es el libre mercado, en tanto que los Estados vigilan y regulan, pero no ejecutan programas económicos.

- Nuevas formas del ejercicio político. Por una parte los intereses corporativos tienden a influir en las decisiones nacionales; por otra, la política doméstica llega a tener como marco de referencia el contexto internacional. Cada vez resulta más frecuente que los personajes políticos de un país quieran hacer proselitismo no sólo entre sus conciudadanos, sino ahora también entre los círculos de poder de naciones extranjeras, en donde radican parte de los apoyos o los vetos que pueden recibir. Además, debido al influjo de los medios de comunicación los acontecimientos políticos son conocidos más allá de la nación en la que se producen.

Nuevas formas del ejercicio político
La globalización, por ser un fenómeno esencialmente económico, pone en crisis al Estado frente al manejo de los recursos de cada nación.

- La política se ha orientado más por el mercado que por el bienestar colectivo. Este hecho se percibe en la apatía política, la corrupción, el déficit fiscal, la deuda externa, la falta de debate público sobre aspectos centrales del gobierno.

Alternativas del Estado en el mundo globalizado

El contexto de la globalización exige que el Estado se transforme y busque nuevas formas de ejercer el poder. Dentro de las alternativas que tiene hoy el Estado, destacamos las siguientes:

Defender la cooperación política entre los países a fin de restringir o impedir que las empresas trasnacionales tengan pocas cargas de impuestos y deterioren el medio ambiente de los países pobres.

Reorientación de la política educativa. El trabajo debe ser valorado y configurado por el conocimiento. Esto significa que los Estados deben invertir en la formación y la investigación. La manera para que una nación salga de su atraso es capacitando a su potencial humano, que son los ciudadanos.

Reorientación de la política educativa
La educación es alternativa a los retos del progreso que plantea la globalización.

Crear leyes de protección a los productos nacionales, de modo que se promueva la producción de cada país y su ventaja en el mercado.

Promover un pacto social contra la exclusión. Es un hecho que la globalización ha aumentado la brecha entre ricos y pobres, causando con ello pobreza, marginalidad y exclusión de todos aquellos que no poseen el capital ni los medios de producción para competir en el mercado. Por lo cual, los Estados deben unirse para plantear una nueva economía, que tenga como centro a la persona y no a la producción.

Referencia:
Ortiz Jiménez, J. G., Galindo Neira, L. E. (2010). Hipertexto sociales 11. Editorial Santillana S.A.