Fascismo, franquismo y nazismo

Fascismo, franquismo y nazismo

El fascismo, el franquismo y el nazismo fueron ideologías autoritarias que surgieron en Europa durante la primera mitad del siglo XX, en un contexto marcado por crisis económicas, descontento social y el debilitamiento de las democracias liberales. Aunque presentaron características particulares según el país donde se implantaron, compartieron rasgos comunes como el rechazo al pluralismo político, la exaltación del Estado y del líder, el nacionalismo extremo y el uso de la violencia como herramienta de control social.

Benito Mussolini, Adolf Hitler y Francisco Franco
Benito Mussolini (1883-1945), fascista italiano. Adolf Hitler (1889-1945), líder del partido Nazi en Alemania. Francisco Franco (1892-1975), líder de la dictadura en España, denominada franquismo.

El fascismo

Al final de la Primera Guerra Mundial, Italia se vio afectada por una inflación alta y un desempleo creciente, lo cual desencadenó una gran agitación social liderada por los obreros. En 1919, varias huelgas hicieron temer a las clases medias y altas el triunfo de una revolución comunista, por lo cual empezaron a apoyar al líder derechista Benito Mussolini, quien ese mismo año fundó el Fasci Italiani de Combattimento. Este grupo se caracterizó por reprimir de manera violenta a los militantes de izquierda, y por defender un programa nacionalista, anticomunista, antiliberal y antidemocrático.

Al no obtener una gran votación en las elecciones parlamentarias de 1921, Mussolini organizó una movilización nacional de sus simpatizantes, la Marcha sobre Roma el 27 y 28 de octubre de 1922, para presionar al gobierno. Esto le dio resultado, pues el rey Víctor Manuel III ofreció a Mussolini la formación del gobierno. A partir de ese momento, se desató una persecución a la oposición y se buscó instalar un Estado fascista, proceso que culminó con la expedición, entre 1925 y 1928, de las leyes “fascistisimas”: se suprimieron las libertades individuales, se cerró el Parlamento, se prohibieron todos los partidos y sindicatos diferentes al fascista, se creó una policía política, la OVRA (Organizzazione per la Vigilanza e la Repressione dell'Antifascismo), se implantó un modelo corporativista y aumentó la intervención del Estado en la economía.

Marcha sobre Roma
El día de la Marcha sobre Roma (octubre de 1922), Benito Mussolini movilizó a sus Camisas Negras, grupos paramilitares fascistas, para converger en la capital italiana.

El gobierno fascista impulsó un intenso culto a la personalidad de Benito Mussolini, conocido como “il Duce” (el líder), con el objetivo de consolidarlo como figura indiscutible de autoridad y guía nacional. Desde la escuela primaria, los libros de texto, los himnos y las ceremonias escolares exaltaban su figura y presentaban su liderazgo como indispensable para la grandeza de Italia. Las organizaciones juveniles, como los Balilla y los Avanguardisti, formaban a los niños y adolescentes en la disciplina militar, el adoctrinamiento político y la lealtad absoluta al régimen.

Además, el fascismo organizaba enormes concentraciones, desfiles y discursos multitudinarios donde Mussolini aparecía como un líder fuerte, infalible y cercano al pueblo. Estos actos masivos, cuidadosamente coreografiados, buscaban generar emoción colectiva, reforzar la sensación de unidad nacional y proyectar la imagen de un Estado omnipresente y un líder venerado.

Régimen fascista
El régimen fascista consolidó un ambiente en el que la devoción a Mussolini se integraba en la vida cotidiana y se convertía en un pilar central de la identidad nacional.

El franquismo

En 1931 se instauró en España la Segunda República, y se redactó una Constitución que garantizó las libertades individuales, implementó el sufragio universal, reconoció las regiones autónomas y separó a la Iglesia del Estado. En las elecciones de 1936 triunfó el Frente Popular, integrado por socialistas, anarquistas, partidos republicanos, algunos nacionalistas y la minoría comunista; lo cual generó una fuerte reacción entre los seguidores de la derecha o falangistas. Se presentaron huelgas y algunos enfrentamientos armados que aumentaron la tensión social, hasta que el 18 de julio de 1936 el ejército español que estaba en África regresó al país y dio un golpe de estado.

Los golpistas establecieron una Junta de Defensa Nacional, que nombró al general Francisco Franco como jefe de gobierno, y solo reconoció al partido de la Falange Española Tradicionalista. Los defensores de la República se organizaron en milicias armadas populares, con lo que el país se dividió en dos bandos y tuvo que soportar la guerra civil hasta el triunfo final de los nacionalistas y la implementación de la dictadura franquista en 1939. En este conflicto intervinieron Alemania e Italia en apoyo a Franco, y la Unión Soviética en apoyo de los republicanos.

Guernica
“Guernica” es un cuadro de Pablo Picasso, pintado en París​ entre los meses de mayo y junio de 1937, cuyo título alude al bombardeo de Guernica y Luno, municipio en España, ocurrido el 26 de abril de dicho año, por parte de la Alemania nazi, durante la guerra civil española.

El franquismo se configuró como un régimen autoritario y antidemocrático, caracterizado por su firme oposición al comunismo y por la defensa de una visión tradicionalista de España profundamente ligada al catolicismo. La dictadura eliminó el pluralismo político, prohibió los partidos y concentró el poder en la figura de Franco, apoyándose en instituciones como el Movimiento Nacional y la Iglesia. Este sistema buscaba mantener un orden social jerárquico y conservador, sustentado en valores religiosos y nacionales, y justificaba la ausencia de libertades políticas como un medio para preservar la unidad y la estabilidad del país.

Dentro de este contexto, el franquismo adoptó elementos del corporativismo, una doctrina que rechazaba la democracia parlamentaria y proponía que la sociedad se organizara en grupos profesionales y económicos controlados por el Estado. En la dictadura, esto se vio en los sindicatos verticales, donde trabajadores y empresarios estaban juntos en una misma organización sin libertad sindical, lo que permitía al régimen evitar conflictos y mantener el control.

Moneda de 5 pesetas acuñada en 1949. En el anverso la efigie del general Franco
Moneda de 5 pesetas acuñada en 1949. En el anverso la efigie del general Franco con la inscripción “Francisco Franco Caudillo de España por la Gracia de Dios”. En el reverso el nuevo escudo de España.

Además, el corporativismo franquista se reflejó en una fuerte intervención del Estado en la economía, especialmente en los primeros años. El gobierno regulaba la economía, creaba organismos de control y dirigía sectores importantes para asegurar que el desarrollo del país siguiera los objetivos del régimen.

El nazismo

La relativa estabilidad de la República de Weimar se alteró por los efectos de la crisis de 1929. Cuando Estados Unidos suspendió los préstamos y repatrió sus inversiones, la producción industrial alemana disminuyó y el desempleo aumentó por encima del 40%. Ante esta grave crisis económica y social los partidos más radicales, los nazis y los comunistas, aumentaron su número de seguidores, y obtuvieron las votaciones más altas en las elecciones parlamentarias de 1932, mientras el mariscal Hindenburg fue reelegido presidente.

Para conformar el gobierno, y ante las presiones de los sectores más conservadores y de los hombres de negocios, el presidente nombró como canciller en enero de 1933 a Adolfo Hitler, presidente del partido nazi. En poco tiempo los nazis se tomaron el poder del Estado. Acusaron a los comunistas del incendio del Reichstag del 28 de febrero de 1933, encarcelaron a sus miembros y declararon ilegales a todos los partidos políticos y a los sindicatos, excepto al partido nazi.

Discurso de Hitler en el Reichstag, el 23 de marzo de 1933, para aprobar la “Ley Habilitante”
Discurso de Hitler en el Reichstag, el 23 de marzo de 1933, para aprobar la “Ley Habilitante”, que le otorgaba a él y su gobierno el poder de promulgar leyes, eliminando de facto la democracia y estableciendo la dictadura nazi.

Para asegurar su poder, Hitler mandó asesinar a sus adversarios dentro del partido, en la llamada “noche de los cuchillos largos” en junio de 1934. Dos meses después, tras la muerte de Hindenburg, Hitler asumió también el cargo de presidente y se convirtió en el líder supremo de Alemania, o Führer. Así se estableció un Estado totalitario que pretendía asumir el control absoluto sobre toda la población.

Principales aspectos del régimen de Hitler:

- Se persiguió a todos los opositores con la S.S. y la Gestapo, la policía secreta, enviándolos a campos de concentración.

- Se utilizó la propaganda para realzar los éxitos y los avances del régimen.

- Se controlaron todos los medios de comunicación, y se usaron para enaltecer la figura del Führer.

- Se difundió la ideología nazi desde la escuela; y, desde 1936, se obligó a todos los jóvenes a ingresar a la Juventudes Hitlerianas.

Además, el Estado intervino y dirigió la economía, aunque siguieron existiendo las empresas privadas. Hitler implementó un amplio programa de construcción de obras públicas, que permitió alcanzar el pleno empleo; se crearon nuevas industrias para producir artículos que antes se importaban, y se impulsaron las industrias pesadas relacionadas con el armamento, la química y la siderometalurgia.

La ideología nazi

Ideología nazi
Las principales ideas del nazismo fueron escritas por Hitler en su libro Mein Kampf (Mi Lucha), mientras estaba preso por el fallido putsch de Múnich en 1923.

Los puntos centrales del ideario de Hitler eran:

La negación del Tratado de Versalles y la recuperación del orgullo alemán.

- La idea de la superioridad de la raza alemana, la aria, y su derecho a imponerse a los latinos, eslavos, gitanos y judíos. También consideraba necesario eliminar a los discapacitados físicos o mentales, así como a los homosexuales.

- Un fuerte antisemitismo, pues se consideraba que los judíos no eran parte del pueblo alemán, y que eran los culpables de la decadencia de Alemania.

- El pangermanismo, que era la idea de reunir a todas las poblaciones de origen alemán en un solo Estado.

- La teoría del espacio vital, según la cual los arios tenían derecho a conquistar territorios de razas inferiores. Esta se expresó en una política de expansión militarista muy agresiva, que se sustentó en el rearme de las Fuerzas Militares y el restablecimiento del servicio militar obligatorio.

Adolf Hitler
Adolf Hitler no quería restaurar el Imperio Alemán (el Kaiserreich) ni la monarquía. Su objetivo era establecer un nuevo régimen, el Tercer Reich, con una ideología y un sistema de gobierno radicalmente diferentes.
 
Referencia:
Maldonado Zamudio, C. A. (2010). Hipertexto Sociales 9. Editorial Santillana S.A.