Egipto: Tutankhamón

Tras la muerte de Akhenatón y un breve y confuso interregno, fue nombrado soberano de Egipto, Tutankhamón (c. 1342-1323 a.C.), un niño que entonces contaba con tan solo nueve años y quien, se cree, era hijo de Akhenatón con una hermana. Debido a su tierna edad, no estaba en condiciones de mantener y consolidar la doctrina monoteísta de su predecesor, que contaba con una nutrida oposición. Los sacerdotes tebanos aprovecharon la ocasión para hacerle repudiar la religión de Atón y le impusieron no solo la vuelta al antiguo culto politeísta, sino también el nombre de Tutankhamón y la reinstauración de Tebas como capital política y religiosa.
Egipto: Ubicación geográfica
El país de Quimit
La región del Nilo fue llamada por los naturales Quimit, que significa la "tierra negra", para diferenciarla de la tierra roja o el desierto. Los griegos lo llamaron Egipto, vocablo tal vez tomado de Acupta, palacio de la diosa Pta. El gran esplendor artístico y cultural que alcanzó esta cultura fue posible gracias a que el río Nilo, cuando se desbordaba, depositaba un fértil limo que hacía la tierra cultivable. Todos los años, con una regularidad increíble en el mes de julio, el río subía de nivel.
Ubicación geográfica de la civilización egipcia en el mapamundi
El territorio que ocupaba el Antiguo Egipto estaba constituido por una estrecha franja correspondiente al valle del río Nilo, en el noreste de África. Este río nace en los lagos Victoria y Alberto y desemboca en forma de delta en el Mar Mediterráneo. Tan solo 60 Km de ancho y 1200 Km de largo constituían este valle de tierras fértiles rodeado en gran parte por el desierto del Sahara.
Paisaje Natural
Egipto, ocupa el extremo nororiental del continente africano. Limita al norte con el Mar Mediterráneo; al sur con la actual República de Sudán; al oriente con Israel y el Mar Rojo, y al occidente con el desierto de Libia.
Egipto: Unificación del Alto y Bajo Egipto

Los primeros documentos escritos de la civilización egipcia se remontan al año 3000 a.C., aproximadamente. Antes de esa fecha, el territorio estaba dividido en dos reinos. En el norte se hallaba el Bajo Egipto, que iba desde Menfis (primera capital de Egipto) hasta la fértil región del Delta, una zona económicamente más desarrollada y conocida como la “tierra del papiro” por la gran abundancia de esta planta. En el sur se extendía el Alto Egipto, la “tierra de la cebada”, que comprendía desde Menfis hasta la primera catarata de Asuán, más allá de la cual comenzaba Nubia (región situada al sur de Egipto y al norte de Sudán, actualmente).
El Bajo Imperio: Crisis del Imperio romano y su división
Una larga crisis
Muerto el 17 de marzo del año 180 el emperador Marco Aurelio, víctima de la peste que azotó la totalidad del imperio, le sucedió su hijo Cómodo un joven de 19 años. Con Cómodo se inicia la crisis del Imperio Romano.

En el bajo Imperio, entre el año 193 y el 284 d.C., entre los gobiernos de Septimio Severo y Diocleciano, se produce la crisis del siglo III. Desde el siglo III el Imperio romano vivió una grave crisis militar, política y económica. Las guerras civiles derivadas del asesinato político, la anarquía militar, las invasiones de pueblos extranjeros, los problemas económicos y los cambios religiosos como la aparición del cristianismo fueron sus causas más importantes.
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El Bajo Imperio: Cristianismo y poder imperial en Roma
Tres períodos podemos distinguir en las relaciones entre Roma y los cristianos, a saber: tolerancia, persecución, y el cristianismo como religión oficial.

En sus inicios la religión cristiana no fue perseguida como peligrosa para la estabilidad de Roma; el poder no diferenciaba entre esta religión y la fe judía; la ley no impedía, ni prohibía las religiones de los pueblos dominados, de ahí que existiera una actitud de tolerancia frente a la misma. Tal es el caso de las administraciones de Trajano y Adriano, en las que por unos 30 años el cristianismo fue tolerado.
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El Bajo Imperio: Difusión y organización del cristianismo primitivo
Después de la muerte de Jesús, sus discípulos se agruparon en torno a Pedro, uno de los doce apóstoles (palabra que significa "enviado" y designa a aquellos discípulos que Jesús, antes de morir, había enviado por toda Galilea a predicar en su nombre). Los apóstoles o seguidores predicaron la buena nueva en las diversas comunidades judías establecidas fuera de Palestina. Los apóstoles se dirigieron a diversos lugares a predicar el mensaje de Cristo como él se los había solicitado; Pedro se estableció en la capital del Imperio, Roma, donde fundó una comunidad. Santiago llegó hasta España, Tomás viajó a la India.

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El Bajo Imperio: El mundo romano en vísperas del cristianismo
La expansión de Roma por el Mediterráneo y la conquista de nuevos territorios producto de su política imperial de dominio durante los siglos I a.C., y I d.C., constituyen dos elementos básicos para comprender por qué en Roma llegaron a convivir ideas y prácticas religiosas tanto politeístas como monoteístas. El contacto permanente, que se deriva de la conquista y el sometimiento practicados por los pueblos dominantes, termina por mezclar ideas, costumbres, y demás elementos culturales de uno y otro pueblo.

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El Mediterráneo en el siglo VI a.C.

Durante el siglo VI a.C. la cultura romana no es la única floreciente en el Mediterráneo. Atenas, Tiro o Babilonia, por ejemplo, se erigen como otros importantes centros de poder político-cultural, comercial y militar, respectivamente. En la Atenas arcaica sobresale la obra de un grandísimo personaje, Solón, que entre 594 a.C. y 593 a.C. fue el artífice de una reforma legislativa que se puede considerar el primer paso hacia una constitución democrática.
El nacimiento de Israel

Según la biblia, la historia hebraica arranca en torno al siglo XIX a.C. en Mesopotamia, de la mano de Abraham, quien recibió de Dios la orden de conducir a su pueblo hacia Palestina, la Tierra Prometida. En tiempos de Jacob, nieto de Abraham, los hebreos emigraron hacia Egipto para huir de una carestía, y allí crecieron y prosperaron; más tarde, oprimidos y convertidos en siervos o esclavos, fueron liberados por voluntad de Dios y por obra de Moisés, que en el monte Sinaí recibió de Dios la Revelación y la Ley (los diez mandamientos).
Grecia: Civilización minoica
La primera civilización griega
Cerámica; Teseo da muerte al minotauro
La isla de Creta, montañosa pero fértil, fue testigo del surgimiento de la primera gran civilización sobre el suelo europeo. Hasta hace menos de un siglo, no se conocía casi nada de ella. Sin embargo, la leyenda de la Grecia clásica habla de Minos, rey de Creta que dominaba el Egeo con su poderosa armada. Este rey vivía en un palacio en que el símbolo sagrado era el hacha con doble hoja. No se sabe si Minos fue realmente un gobernante histórico o sólo un personaje mitológico. No obstante, no hay dudas sobre la sofisticación y prosperidad de los palacios de la Edad de Bronce, civilización que toma su nombre del rey cretense (civilización minoica).