El estudio de la historia

Para estudiar el pasado es necesario observar, leer e interpretar los vestigios que han dejado los seres humanos. Estos vestigios son las fuentes investigadas por los historiadores para reconstruir los hechos que ocurrieron tiempo atrás. Las fuentes pueden ser diversas: materiales como los monumentos, los objetos y las obras de arte; textos escritos de distinto tipo; y los testimonios orales de las personas que protagonizaron un suceso o que vivieron en una época determinada.
Generalmente, los arqueólogos estudian los vestigios materiales, mientras que los historiadores utilizan diversas fuentes, incluyendo los datos que les proporcionan los arqueólogos. Otros investigadores del pasado son los paleontólogos y los antropólogos.

La cronología de la historia
Los historiadores, los arqueólogos y demás estudiosos del pasado tienen que ubicar en el tiempo, de la manera más exacta, las fuentes que están estudiando. Es decir que deben establecer una cronología. Solo así les es posible agrupar los acontecimientos y objetos que pertenecen a una misma época.
Para ubicar un hecho o un hallazgo arqueológico en un siglo determinado, los estudiosos del pasado tienen en cuenta que cada siglo tiene cien años y que, a partir del año 101, se inicia un nuevo siglo.
Antes y después de Cristo
En la mayor parte del mundo cristiano la historia se divide en dos: antes de Cristo (a.C.) y después de Cristo (d.C.). Según este sistema, el año 1 coincide con el nacimiento de Jesucristo. Las civilizaciones de África, Asia y América hacen parte de la historia anterior al nacimiento de Jesucristo y los años se cuentan de atrás para delante.

Los períodos de la historia
Los científicos sociales han dividido el estudio de la historia en cinco períodos: Prehistoria, Edad Antigua, Edad Media, Edad Moderna y, Edad Contemporánea. Aunque cada período abarca una serie de hechos significativos, no en todos los lugares de la Tierra ocurría lo mismo. Es decir, que mientras en algunos lugares del planeta los seres humanos establecieron sociedades organizadas, en otros lugares, vivían en grupos sin una clara diferenciación social.
