Grecia: Glosario

Al final de las Guerras Médicas, Atenas se convirtió en la potencia que encabezaba la prosperidad material e intelectual de toda Grecia. Sin embargo, los fundamentos de estas sociedades, que se basaban en las costumbres y tradiciones ancestrales, se fueron desintegrando. A diferencia de otras civilizaciones, la Grecia no contaba con libros sagrados o un corpus teológico dominante. Los preceptos de la moral pública y privada variaban de ciudad en ciudad y dependían muchas veces de la propia tradición. Los ciudadanos más cultos de las ciudades griegas, sintiendo crecer sus dudas ante los grandes misterios de la naturaleza y la existencia, se concentraron en el arte y los deberes civiles. Así descubrieron el “logos” término de muchas acepciones, pero que sintetiza la capacidad de conocimiento.
A continuación, un catálogo alfabetizado de algunas palabras y expresiones propias de la civilización griega:
Grecia: Historia y organización social
“El origen de la vida ciudadana”

Grecia es la cuna de la cultura europea. Allí nacieron, hace más de tres mil años, los cimientos de la cultura occidental. Es el fruto de la combinación, en el mar Egeo, hacia el 1200 a.C., de todo el esplendor de la Antigüedad oriental y su encuentro con un pueblo indoeuropeo emigrado hacia el 2000 a.C., cuya lengua fue la que le dio su identidad y las bases de su genio. Pero ese hablar griego necesitó de la habilidad lingüística de los fenicios, que convirtió en signos los sonidos de la lengua. Desde entonces, lo griego fue esa simiente raigal de la civilización europea, que aún impregna la cotidianidad actual.
Grecia: Legado cultural y filosófico
Los Juegos Olímpicos

"Discóbolo de Mirón". Así se le llama a esta famosa escultura griega realizada por Mirón de Eleuteras al rededor del 455 a.C. Representa a un atleta en el instante anterior al lanzamiento del disco.
Según la tradición, el rey de la Élide, próxima al santuario de Zeus en Olimpia, organizó en 776 a.C. la primera olimpíada en honor del supremo dios de la religión griega. Un torneo de diversas competencias gimnásticas y militares (carreras, lanzamiento de disco y jabalina, arquería, pugilato, etc.) que desde entonces y cada cuatro años congregó pacíficamente a las poblaciones del Egeo. El evento se constituyó en un símbolo de la profunda identidad que ligaba a ese infinito conglomerado de ciudades que jamás aceptarían ser subsumidas en un Estado unificado. El premio para las diversas pruebas era la rama de olivo que ceñía al ganador e inscribía su nombre en la historia de los juegos. Incluso, muchos de estos triunfadores accedieron al derecho de ser inmortalizados en una escultura que se erigía en el bosque cercano al templo. Miles de espectadores de la Hélade concurrían, difundiendo luego por el mundo la influencia de los valores estéticos y morales de la cultura griega.
Grecia: Mitos y creencias

Estatua de Zeus en Olimpia. Escultura crisoelefantina elaborada por el escultor clásico Fidias en el 436 a.C.
La religión griega era politeísta y antropomórfica. La leyenda sitúa en el Monte Olimpo, un macizo montañoso de casi 3.000 m. ubicado en Tesalia, la residencia de sus dioses. La mitología cubre una extensa colección de relatos que explican el génesis del mundo y detallan la vida de una amplia diversidad de dioses, semidioses, héroes y criaturas prodigiosas.
Grecia: Sociedad y vida cotidiana

Ilustración que recrea una jornada de mercado en el Ágora de Atenas en la antigua Grecia
Claves de la democracia
Los esclavos eran un sector muy amplio en la sociedad griega. Pero es importante destacar que lo eran en un grado mucho menor al alcanzado en el imperio romano, quinientos años después. Los esclavos -en su mayoría, prisioneros de guerra- eran un subproducto de las campañas de conquista, y lo cierto es que los griegos no asumieron una ambición imperial y conquistadora sino hasta Alejandro Magno. De hecho, la economía de las ciudades griegas de los siglos VII y VI a.C. no requería de la mano de obra esclava para su reproducción. El uso de esclavos sí era intensivo en las minas de Laurión, que explotaban los atenienses, y en las obras públicas. Pero la propiedad de la tierra y la ciudadanía nunca estuvieron separadas en el devenir de estas sociedades. La misma polis regulaba que aquella condición no se perdiera.
Grecia: Ubicación geográfica
Grecia: Medio geográfico
Grecia es un país esencialmente mediterráneo, muy próximo a las costas de Asia Menor (actual Turquía), lo que explica por qué sus conquistas se dirigieron primero hacia esa región. Su paisaje natural está íntimamente ligado al mar.

Su suelo, extraordinariamente montañoso y rocoso, presenta una serie de sistemas orográficos entrecruzados. Sus últimos ramales, que terminan en el litoral, dan origen a valles muy cerrados y difícil comunicables por tierra, excepto por el mar. Esta topografía, que forma regiones apropiadas para la vida aislada y local, debe haber aumentado el amor que los griegos siempre sintieron por la vida en pequeños grupos independientes, comunidades, lo que favoreció la posterior formación de ciudades-estado, denominadas polis, aunque todas compartieron la misma cultura. Así pues, en Grecia, las tierras separan y el mar une, constituyendo estas dos constantes geográficas el eje de su historia.
Imperio acadio

Entre los años 2600 y 2000 a.C., los sumerios empezaron a perder poder y territorio como consecuencia del empuje del reino acádico, fundado por el rey Sargón I “el Grande”. El imperio creado por Sargón, considerado el primero de la historia, se extendía desde Elam (al suroeste del actual Irán) hasta el mar Mediterráneo, e incluía la región de los ríos Tigris y Éufrates, parte de las modernas Irán y Siria, y posiblemente algunas zonas de la actual Turquía. Su capital fue Akkad, conocida también como Agadé.
Imperio Asirio

Mientras en el sur de Mesopotamia se alternaban las culturas sumeria y acadia, en la parte alta del valle del río Tigris se asistió al ascenso de una nueva civilización, la de los asirios, que junto a los babilonios se disputaban el control sobre los territorios de la Media Luna. Los asirios ocuparon la parte centro septentrional de la región a principios del III milenio a.C., siendo este pueblo, una mezcla de gentes semitas que provenían del sur (Babilonia y Acadia), tribus no semitas del oeste, y kurdos caucásicos.
Imperio Asirio: Sargón II y Sennaquerib

El ascenso del Imperio asirio se inició con el reinado de Tiglatpileser III, que centralizó el aparato de gobierno y reformó el ejército. Aprovechando el momento de crisis y confusión en el que se hallaba sumido el reino, puso en marcha una serie de reformas que mejoraron la eficiencia y la seguridad del imperio. Su ambiciosa política exterior le llevó a conquistar Armenia y a hostigar los territorios de Egipto y Siria.
Imperio babilonio de Hammurabi

Los babilonios ocuparon la región meridional de la llanura mesopotámica entre los ríos Tigris y Éufrates, y por el norte llegaron hasta el emplazamiento actual de la ciudad de Bagdad. Hammurabi, sexto rey de la llamada primera dinastía babilonia, erigió el Primer Imperio babilonio, cuya capital fue Babilonia (también llamada Babel), una ciudad probablemente fundada por Sargón de Accad que se encontraba emplazada en el canal Arakhtu del río Éufrates. Con Hammurabi, los límites del imperio llegaron a extenderse hasta el golfo Pérsico.