La Psicología

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Mapas de la mente humana

Mapas de la mente humana

A finales del siglo XIX, los científicos conocían muchas de las funciones más complejas del cuerpo humano y habían descrito minuciosamente la anatomía del cerebro, pero la naturaleza de la mente humana seguía siendo un misterio. Eminentes doctores se aferraban a las doctrinas seudocientíficas de la frenología, que se basaba en la suposición de que la forma del cráneo influía en el carácter y las facultades mentales. Se sabía poco sobre las enfermedades mentales, y era corriente considerar a los enfermos como «lunáticos», víctimas de una locura provocada por la influencia de la luna.

El estudio de la histeria -que puede provocar síntomas físicos como parálisis o sordera sin ninguna causa orgánica- proporcionó la clave del actual conocimiento de la mente. La historia comienza con Jean-Martin Charcot (1825-1893), profesor de enfermedades mentales en el hospital de La Salpetriére (París) y pionero del uso de la hipnosis para tratar la histeria. Charcot ponía en trance a sus pacientes y les inculcaba una serie de sugestiones hipnóticas que les hacían sentirse mejor y, con el tiempo, hacían desaparecer los síntomas. El proceso fascinó a uno de los alumnos de Charcot, un neurólogo vienés llamado Sigmund Freud (1865-1939). Lo que más le llamó la atención a Freud fue que, al despertar, los pacientes de Charcot no recordaban nada de lo que les habían dicho. Sus problemas tenían sus raíces en la mente subconsciente, a la que se llegaba por medio de la hipnosis.

Una lección clínica en el Salpetrière
“Une leçon clinique à la Salpêtrière” Una lección clínica en el Salpetrière. André Brouillet. 1887. Esta pintura representa la célebre “Lección de los martes” del Profesor Jean-Martin Charcot, quien desde 1882, inauguró la primera cátedra de neurología del mundo.

Freud llevó a Viena las enseñanzas de Charcot y comenzó a trabajar en estrecha colaboración con otro médico, Josef Breuer (1842-1925). Uno de sus casos, el de «Anna O», habría de convertirse en la base de la psicología moderna. Breuer consiguió curar la esquizofrenia y la histeria de «Anna» induciéndola mediante hipnosis a recordar su pasado. Al revivir el momento en el que apareció por primera vez un síntoma concreto, Anna consiguió librarse de él.

Breuer y Freud explicaron su «cura conversativa» de las enfermedades nerviosas en Estudios sobre la histeria (1895). La premisa central del libro es que el ser humano tiende a reprimir los recuerdos dolorosos o vergonzosos, y esto, con el tiempo, puede provocar conflictos internos que se manifiestan como obsesiones, fobias u otros problemas psicológicos. El remedio consiste en sacar de nuevo a la luz esos recuerdos reprimidos, para poderlos analizar y apaciguar.

El Subconsciente

El sueño, óleo pintado por Dalí en 1937
El sueño, óleo pintado por Dalí en 1937, trata uno de los temas de mayor fascinación para los surrealistas: el mundo de los sueños.

La psicoterapia moderna y la psicología clínica se basan en un modelo de la mente con varios componentes. Para Freud, la mente se dividía en la parte consciente (el material de fácil acceso, como los nombres y rostros de las personas conocidas), la preconsciente (el material sumergido bajo la superficie, pero que se puede sacar a flote, como los recuerdos lejanos) y la subconsciente (una zona inaccesible que contiene ideas reprimidas que, por tanto, no pueden salir a la mente consciente). Los sueños, que aparecen cuando la mente consciente relaja su control sobre la psique, constituyen una importantísima vía de acceso a los confines más remotos de la psique. Carl Jung añadió a esto el concepto de subconsciente colectivo, un almacén de ideas y recuerdos culturales que se heredan de los antepasados y que encuentra expresión no sólo en los sueños, sino también en forma de mitos y leyendas.

Sigmund Freud

El descubrimiento de la existencia de una mente inconsciente, capaz de influir en el comportamiento consciente, revolucionó la manera en que los humanos se perciben a sí mismos y a los demás. Muchas de sus expresiones -errores freudianos (deslices de palabra o de acción que revelan pensamientos subconscientes), complejo de Edipo, envidia del pene, el ego y el ello, represión y sublimación- forman parte del lenguaje popular, aunque muchos no estén del todo seguros de lo que significan. Y aunque la obsesión de Freud por los temas sexuales pueda parecer excesiva, le convirtió en profeta involuntario de la sociedad permisiva y la explosión social de los años sesenta.

Figura de cera del creador del psicoanálisis, Sigmund Freud
Figura de cera del creador del psicoanálisis, Sigmund Freud, expuesta en el Museo Madame Tussaud de Berlín, Alemania.

Carl Gustav Jung

El psiquiatra suizo Carl Gustav Jung (1875-1961) creó su propio sistema, la psicología analítica. Su premisa era que los impulsos internos conflictivos frustran la capacidad de alcanzar el objetivo instintivo: la plenitud personal. La terapia jungiana se propone establecer una comunicación entre la mente consciente y la inconsciente. En cuanto entran en contacto, pueden cooperar una con otra. La insistencia de Jung en el desarrollo personal y su interés por la religión y los mitos, que dio un toque místico a su pensamiento, justifican su proclamación póstuma como profeta de la «Nueva Era».

La Libido

Cuando un recién nacido aspira su primera bocanada de aire, está cumpliendo las exigencias de la libido o fuerza vital, el impulso primario de supervivencia. Dado que su objetivo último es la reproducción de la especie, esta energía instintiva está estrechamente relacionada con la sexualidad, y de ahí el empleo de la palabra en el lenguaje popular para referirse al impulso sexual del individuo.

Freud opinaba que la libido se manifiesta en una serie de etapa diferentes. Durante el primer año de vida, aproximadamente, los bebés encuentran gratificación sexual exclusivamente a través de la boca, ya sea mamando, chupándose el dedo o comiéndose lo que puedan. A continuación, el foco se desplaza al ano, a medida que el niño aprende a controlar sus deposiciones; y después (a partir de los tres años, más o menos) se vuelve «fálico» y se centra en el propio pene o clítoris. Al llegar a la edad adulta, la libido se centra en otra persona, en una relación sexual (genital) madura. En cambio, Jung insistía en la creatividad de la libido, a la que consideraba capaz de expresarse a través de la religión, el trabajo u otros intereses, además del sexo.

“Felicidad de los padres”. Jean-Eugène Buland. 1903
“Felicidad de los padres”. Jean-Eugène Buland. 1903. La primera experiencia de placer sensual es mamar del pecho de la madre. Según Freud, esta fijación inicial puede provocar toda clase de problemas, entre ellos el famoso complejo de Edipo, que hace que el niño vea a su padre como un rival por el amor de la madre.

Freud pensaba que la libido está contrarrestada por un instinto de muerte, responsable de la agresividad humana y de todos los comportamientos destructivos, y afirmaba que la historia de la civilización era la historia de la lucha entre estos dos impulsos antagónicos.

Arquetipos

Los estudios de Jung sobre los sueños y la mitología mundial revelaron un conjunto de personajes y situaciones que se repiten en numerosas culturas y a lo largo de la historia. Estas imágenes aparecían también en los sueños y pensamientos íntimos de los pacientes de Jung: imágenes primordiales, derivadas del subconsciente colectivo.

Por ejemplo, la diosa griega Démeter, la hindú Parvati y la Isis del antiguo Egipto representan el mismo ideal (o arquetipo) de feminidad fecunda que Jung llamó «La Madre». Otros arquetipos se pueden definir por su situación: la leyenda de Hércules, enfrentado a sus doce trabajos, es una clara invocación del arquetipo del Héroe; pero lo mismo se puede decir de un sueño en el que se esfuerza por resolver un crucigrama. Cuando existe una dificultad que superar, aparece el Héroe.

En el Tarot, la luna está representada por una bella mujer En el Tarot, la luna está representada por una bella mujer. En casi todas las mitologías, la luna es femenina: una doncella en luna nueva, una embarazada en luna llena y una anciana en cuarto menguante.

Dos arquetipos especialmente importantes se derivan de la experiencia que cada individuo tiene del otro sexo. El ánimus representa el «hombre arquetípico», la imagen esencial de la masculindad; el ánima es su equivalente femenino, la «mujer arquetípica». El amor romántico es la búsqueda de su ánima por parte del hombre y del ánimus por parte de la mujer (personificados en un amante).

Los arquetipos se manifiestan también en forma de símbolos y números. Así, el círculo y el mándala simbolizan la totalidad o plenitud; y la esvástica, un antiguo símbolo indio, el dinamismo y la energía. Según Jung, la aparición de todos estos símbolos en los sueños es una señal de progreso hacia la individuación.

Libre Asociación

La principal innovación de Freud en las técnicas de tratamiento sigue constituyendo el núcleo de la Psiquiatría moderna. Mientras el analista escucha, el paciente habla, encadenando palabras o ideas tal como le vienen a la mente, sin manipularlas ni censurarlas. Este método, conocido como asociación, tiene por objeto conseguir que los pacientes se aproximen poco a poco a sus ansiedades, liberándolos de la tarea de elaborar conscientemente una explicación de su problema.

Sigmund Freud Carl Gustav Jung
Sigmund Freud y Carl Gustav Jung. Entre 1907 y 1913, Freud y Jung colaboraron estrechamente, asumiendo Freud el papel de mentor. Cuando Jung se atrevió a discrepar acerca de la preponderancia de la sexualidad en la psique humana, Freud se sintió traicionado y jamás perdonó a su discípulo.

Se utilizan dos técnicas principales. En la libre asociación (la preferida por el psicoanálisis freudiano), el paciente utiliza cada nueva asociación como peldaño para llegar a la siguiente. Por ejemplo, la cadena de ideas: sol-luna-lago-pez-nadar-playa­-vacaciones, puede despertar recuerdos de amistades entabladas en la infancia durante las vacaciones, y de ahí se puede pasar a cuestiones más personales, como el primer amor, las primeras experiencias sexuales o las tensiones familiares.

Los psicoterapeutas jungianos creen que esta «cadena» de ideas hace que la persona analizada se aleje mucho del pensamiento original, y prefieren utilizar la asociación directa. En este método, el paciente regresa al pensamiento original, generando una red de asociaciones. Por ejemplo: «hiedra-trepar, hiedra-muro, hiedra-cementerio», y así hasta sacar a la luz sentimientos dolorosos, que es necesario apaciguar.

Interpretación de los sueños

“La pesadilla” de Johann Heinrich Füssli. 1781
“La pesadilla” de Johann Heinrich Füssli. 1781. En todas las culturas se concede importancia a los sueños, bien como presagios malignos, bien como ventana al mundo de los espíritus.

Para los psicoanalistas modernos, los sueños representan una vía de acceso al ser interior. Como decía Freud, «la interpretación de los sueños es el camino principal al conocimiento de las actividades inconscientes de la mente». Freud creía que el componente oscuro y extraño de los sueños sirve para protegernos de revelaciones perturbadoras, que de otro modo nos despertarían. Para Jung, el complicado simbolismo de los sueños confirmaba que se trataba de preciosos retazos del inconsciente.

Introversión y Extroversión

Ser extrovertido o introvertido depende del modo en que cada persona dirige su libido o fuerza vital. El extrovertido dedica su atención a otras personas y manifiesta una personalidad dirigida hacia el exterior, disfruta con la compañía y le gusta compartir la vida con otros, aunque a menudo lo haga a un nivel superficial. Los introvertidos son más solitarios, más seguros de sí mismos y tienen tendencia a mirar hacia dentro, hacia el mundo del subconsciente. Probablemente tienen menos amistades, pero son más intensas.

Estos conceptos fueron definidos por Jung en sus primeros intentos de clasificar los tipos de personalidad. Jung siguió identificando otras polaridades -por ejemplo, se puede ser «pensador» o «sensitivo»-, pero el modelo de introvertido y extrovertido ha adquirido gran importancia en los campos de la contratación, la formación de personal y otros.

Introversión y Extroversión
En la práctica, todos los humanos tienen tendencias introvertidas y extrovertidas, aunque por lo general suele predominar una de las dos.

Individuación

Jung afirmaba que todos nacemos con un carácter particular y un conjunto de instintos basados en el «subconsciente colectivo». A partir de ahí, cada individuo desarrolla objetivos y aspiraciones. El proceso de individuación -hacer realidad dichas aspiraciones y reconciliar los conflictos internos con el fin de alcanzar la plenitud interior y el desarrollo personal- es el concepto central de la psicología jungiana.

La terapia jungiana pretende llevar a cabo una serie de transformaciones psicológicas con el fin de lograr la individuación. Estas transformaciones se pueden facilitar analizando el subconsciente personal con técnicas como la libre asociación, o accediendo al inconsciente colectivo. A los analizados se les anima a estudiar mitos que contengan los arquetipos apropiados, y a medir su progreso llevando la cuenta de las apariciones de determinados arquetipos en sus sueños. De hecho, la individuación es una empresa que tiene tanto de espiritual como de psicológica: para lograr la integración y el desarrollo personal es tan necesaria la participación del alma como la de la mente.

“Leda y el cisne” de Leonardo Da Vinci
“Leda y el cisne” de Leonardo Da Vinci. El apasionado encuentro de Leda, mujer mortal, con el cisne divino es un arquetipo de sumisión y dominancia.

Psicología individual

Alfred Adler (1870-1937) elaboró un modelo sorprendentemente simple del comportamiento humano. Según él, toda persona comienza a vivir sintiéndose inadecuada. Los niños saben que son más débiles que los adultos. Este conocimiento da lugar a un complejo de inferioridad. El éxito en la vida depende de que se logre compensar este complejo, desarrollando en su lugar sentimientos de autoestima.

Conductismo

No toda la psicología se dedica a hurgar en lo inconsciente. El famoso experimento ideado por Ivan Pavlov (1849-1936) reveló un sencillo mecanismo de comportamiento aprendido: si haces sonar un timbre cada vez que das de comer a un perro, llegará un momento en el que el perro empezará a salivar al oír un timbre, aunque no se le dé comida. Pavlov llamó a este fenómeno «respuesta condicionada».

La escuela conductista, fundada en 1914 por el psicólogo norteamericano John B. Watson (1878-1958) se basa en la premisa de que también los seres humanos están gobernados por respuestas condicionadas. Los conductistas rechazan las teorías de Freud y sus sucesores, que califican a su vez de hipótesis abstractas las premisas conductistas, y pretenden estudiar la mente humana mediante técnicas de laboratorio.

En la práctica, es imposible reducir la mente a estímulos y respuestas. Resultaría relativamente fácil demostrar que el sonido del agua corriente induce ganas de orinar, o incluso que las fiestas parecen inducir sed en los asistentes. Pero la fuerza erótica de un poema o el ambiente melancólico de un lugar determinado son hechos psicológicos demasiado complejos para cuantificarlos de ese modo.

Ivan Pavlov
Ivan Pavlov aplicó al comportamiento humano sus teorías sobre la respuesta condicionada de los animales. Después de la segunda guerra mundial se realizaron en EE UU experimentos pavlovianos con inquietantes resultados, demostrándose entre otras cosas que se puede condicionar fácilmente a una persona para que torture a otras.

Psicología cognitiva

La psicología cognitiva propone un modelo de la mente similar a un ordenador: un mecanismo para analizar, almacenar, procesar y utilizar la información adquirida por los sentidos. Mediante el estudio de los «procesos de información humanos» (realizando pruebas de memoria o midiendo campos de atención), la psicología cognitiva ha adquirido importantes conocimientos acerca de la memoria, la resolución de problemas, la percepción y otros procesos mentales. El estudio del lenguaje como proceso cognitivo se ha convertido en una disciplina, la psicolingüística.

La psicología cognitiva ha influido en muchos campos, sobre todo en la informática, donde los científicos intentan crear redes neurales (ordenadores que «piensan» como las personas). Ya es posible adiestrar a un robot para que reconozca objetos siguiendo un modelo humano de pautas de reconocimiento; y la estructura de la memoria de un ordenador, con sus componentes de fácil acceso y su almacén de datos que casi nunca se usan, es una imitación de la nuestra.

CRONOLOGÍA DE LA PSICOLOGÍA

CRONOLOGÍA DE LA PSICOLOGÍA

Términos psicoanalíticos más comunes

Complejo: Conjunto de ideas o emociones reprimidas, que influyen en el desarrollo psicológico. Los ejemplos más conocidos son el complejo de Edipo y el complejo de inferioridad.

Ego, ello y superego: Las tres partes de la psique humana, según Freud. El ello (id) es el nivel subconsciente donde surgen nuestros deseos. El ego es el nivel consciente de la mente, que elabora una visión de la realidad. El superego es lo que en otros tiempos se denominaba conciencia, y su función consiste en reprimir los impulsos primitivos del ego.

Error freudiano: Un desliz verbal o un accidente físico que revelan los conflictos o deseos íntimos de una persona.

Gestalt: (Configuración, en alemán) Rama de la psicología que sostiene que la mente debe considerarse como una entidad única, y no como un conjunto de respuestas.

Neurosis: Un sentimiento o pauta de comportamiento que interfiere con la capacidad de vivir una vida normal. En términos generales, las neurosis se pueden clasificar en histerias (con síntomas físicos), ansiedades (por ejemplo, las fobias) y trastornos obsesivos­compulsivos (por ejemplo, realizar complicados rituales para anular peligros imaginarios).

Psicosis: Trastorno mental lo bastante grave como para dejar al paciente incapaz de llevar una vida normal. Las psicosis se caracterizan por la incapacidad de separar la fantasía de la realidad, y se manifiestan en forma de alucinaciones e ilusiones. Con frecuencia se utiliza el término genérico «esquizofrenia» para describir una amplia variedad de psicosis.

Represión: Olvido selectivo de recuerdos dolorosos y emociones incómodas, que a pesar de todo continúan existiendo en el subconsciente.

Fuente: Ideas que transformaron el mundo. Robert Stewart. Círculo de Lectores. Barcelona. 1997.

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