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Civilizaciones andinas: Cultura Recuay

Complejo Arqueológico de Hilcahuaín
El Complejo Arqueológico de Hilcahuaín es el sitio más importante de la cultura Recuay, está ubicado en el Callejón de Huaylas, a 7 km al noreste de la ciudad de Huaraz, en el Centro Poblado de Paria, Perú.

La cultura Recuay nace en la sierra del actual departamento de Ancash en Perú, hacia el año 200 aproximadamente y se extiende hasta el 600. Arqueológicamente se le relaciona con las culturas preincaicas de desarrollo regional, ya que su establecimiento tanto en el tiempo como en el espacio geográfico es limitado y su influencia no trasciende sus fronteras.

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Civilizaciones andinas: Cultura Tiahuanaco

Maqueta de la ciudad de Tiahuanaco
Maqueta del sitio arqueológico "ciudad de Tiahuanaco"

La civilización de Tiahuanaco, alcanzó su mayor esplendor entre los siglos IX y XII, su centro principal fue la ciudad de Tiahuanaco a 3842 msnm, fundada en el 1500 a.C. como una pequeña aldea, que pasó a ser una gran urbe entre los años 300 y 500 d.C. Esta ciudad, hoy sitio arqueológico en el departamento de La Paz, Bolivia, alcanzó un gran poder regional en los Andes centrales. Su área cubría 6 km², 40.000 habitantes y un puerto en el Lago Titicaca.

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Civilizaciones andinas: Cultura Vicús

Panorámica del cerro Vicús desde el distrito de Chulucanas, Perú.
Panorámica del cerro Vicús desde el distrito de Chulucanas, Perú.

La cultura Vicús se desarrolló entre los años 200 a.C. y 400 d.C. Vicús es el nombre de un cerro ubicado a unos 50 kilómetros del distrito Piura, en las cercanías de Chulucanas, provincia de Morropón, en el departamento de Piura, Perú. Este yacimiento arqueológico fue descubierto en 1960, de ahí extrajeron millares de piezas de cerámica, piezas de metal, piedras preciosas, algunos artefactos extraños y se profanaron más de 2000 tumbas.

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Egipto: Akhenatón y Nefertiti

Akhenatón, Nefertiti y sus hijas.

La voluntad de hallar una nueva divinidad del estado, la necesidad de reducir el excesivo poder del clero de Amón y las veleidades místicas del faraón empujaron a Amenhotep IV (c. 1372 a.C.- c. 1372 a.C.) décimo soberano de la XVIII Dinastía, a abolir la religión politeísta tradicional para imponer el culto a un dios único, Atón. El primer faraón monoteísta de la historia egipcia cambió entonces su nombre por el de Akhenatón, “el hijo de Atón”, y dio la orden de eliminar el culto y las imágenes de todos los demás dioses a lo largo y ancho del reino, con lo que se produjo una ruptura completa con el politeísmo antiguo.

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Egipto: Cosmogonía

Egipto: Cosmogonía

La religión egipcia contaba con un gran número de divinidades, cada una de las cuales garantizaba su protección en un aspecto particular de la vida. Todas juntas gobernaban el mundo y mantenían el orden y la continuidad. Pero en el Imperio Antiguo empezó a cobrar preponderancia el culto al dios Sol.

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Egipto: Cronología

El templo de Nefertari

La historia del Antiguo Egipto se remonta a tiempos inmemoriales. Pese al paso de los siglos y a las transformaciones vividas en la cuenca del Mediterráneo, el Antiguo Egipto mantuvo su perfil propio aun cuando, ocupado por nuevas potencias, como Persia, Grecia y Roma, asimiló culturas que le eran ajenas. En todas ellas, sin embargo, terminó por estampar su impronta particular. Son las distintas dinastías que se suceden en el gobierno las que permiten a los historiadores diferenciar períodos y describir su evolución. Sin embargo, pese a los conflictos internos y las guerras exteriores, el país del Nilo alcanzó una permanencia asombrosa, acaso como la del río que le dio vida.

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Egipto: El apogeo de la civilización

Fachada del Templo de Ramsés II en Abu Simbel

Tras la expulsión de los hicsos, de nuevo fueron los señores de Tebas quienes lideraron la recuperación egipcia. Los faraones de la XVIII Dinastía (1550-1292 a.C.) inauguraron el Reino Nuevo, la fase “imperial” de la historia egipcia, y recuperaron la eficiencia perdida en la maquinaria del estado. Thutmosis I inició una política de ampliación territorial tanto hacia el sur como hacia el este. La expansión hacia Asia fue proseguida luego por Thutmosis III, que en sus campañas llegó hasta el Éufrates y consiguió, en la batalla de Megido, detener el expansionismo de Mitanni, un pueblo de origen hurrita emplazado en el norte de Mesopotamia.

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Egipto: El calendario

Río Nilo, el calendario egipcio.

El nivel de las crecidas del Nilo no solo servía para estimar la amplitud de los terrenos cultivables, y por lo tanto calcular las rentas y los impuestos, sino que marcaba la alternancia de las estaciones y los ritmos de la vida de los egipcios. Por todo ello, el río se convirtió en la base del primer calendario egipcio, que surgió a principios del III milenio a.C. y fue el primer calendario solar conocido de la Historia.

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Egipto: El Complejo de Karnak

Vista aérea del Templo de Amón en el complejo de Karnak

A poco más de 2 kilómetros de Luxor se ubica Karnak, un pequeño pueblo en la orilla derecha del Nilo donde se levanta una auténtica ciudad consagrada al culto de Amón-Ra. Se trata de un enorme complejo de templos, cuya construcción se inició con la XVIII Dinastía y continuó con sucesivos añadidos hasta la época ptolemaica. Cuenta con tres recintos sagrados, pero el principal, el gran templo dedicado a Amón, se encuentra en el centro del complejo.

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Egipto: El faraón

Corona doble del faraón del Alto y Bajo Egipto

El uso de la palabra “faraón” es un término completamente anacrónico para buena parte de la historia del Antiguo Egipto. En realidad, se empleó para designar al soberano a partir de Thutmosis III (XVIII Dinastía), y no fue hasta la XXII Dinastía (hacia el año 900 a.C.) cuando se convirtió en un título que antecedía al nombre. A los soberanos anteriores se les llamó “señor de Las Dos Tierras” o “rey del Alto y del Bajo Egipto”. En egipcio, per-a'a significaba “gran casa”, en referencia, por tanto, a aquel que estaba en el palacio. El término pasó al hebreo como par'ooh y, de aquí, al griego pharaò, de donde procede (previo paso por el latín pharao) la palabra “faraón”.

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