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Imperio Carolingio: Reino de Francia

 
 

Mapa Francia Dinastía Capeto

El Imperio Carolingio sufrió una fragmentación gradual después de la muerte de Carlomagno. Los gobernantes incompetentes y pendencieros que le sucedieron fueron incapaces de controlar la fragmentación de los reinos y dejaron dar paso a una nueva dinastía, los Capeto, quienes eventualmente restaurarían el poder y autoridad real. El imperio Carolingio dejó un gran legado a la cultura occidental, así como los reinos de Francia, Holanda, Suiza, y el Sacro Imperio Romano.

Los francos occidentales

El reino de los francos occidentales es el germen del Reino de Francia. Se sitúa entre los años 843 al 987. El 10 de agosto de 843 Lotario I, Luis el Germánico y Carlos el Calvo, hijos de Ludovico Pío y nietos de Carlomagno, firmaron la partición del Imperio Carolingio en el Tratado de Verdún. Gracias a este reparto nacieron tres entidades socio-políticas como reinos independientes, que se mantendrán hasta el siglo X, cuando el territorio central es absorbido por los territorios occidental y oriental.

Como consecuencia del debilitamiento de la corona, el antiguo reino de los francos occidentales corrió el riesgo de desaparecer. La propiedad de la tierra era el nudo de las relaciones sociales en el reino franco, quien concentraba en sus manos mayores extensiones de territorio era quien tenía mayor poder. El rey era un señor feudal más, dependiente del resto de los señores terratenientes.

Dinastía de los Capeto

 Hugo Capeto
Capeto fue el sobrenombre dado a Hugo Capeto, el fundador de la dinastía, debido a una corta capa que utilizaba en la época en que era abad. Como duque de Francia, había sido el jefe de vasallos del último rey carolingio, y él mismo fue elegido rey francés.

HUGO CAPETO (940-996): Al morir el rey Luis V el Holgazán, último en la línea directa de los carolingios, Hugo Capeto fue elegido rey de Francia por una asamblea reunida en Selis. Fue proclamado rey en Noyon y consagrado en Reims el 3 de julio de 987. De la frase “rey a la chape” (capa), fue llamado el Capeto, iniciando con la dinastía que llevaría este nombre.

ROBERTO II EL PIADOSO (972-1031): Rey de Francia entre 996 y 1031, fue el segundo representante de la dinastía de los Capeto. En 987, Hugo Capeto logró de la nobleza el reconocimiento de su hijo Roberto como sucesor, iniciándose de esta forma el reinado de sus sucesores en Francia, que duro en forma directa hasta 1316 e indirecta hasta 1792. Ya en el trono, Roberto II obtuvo también, el reconocimiento de su primogénito Hugo como sucesor suyo, pero la muerte de éste convirtió en rey a Enrique, otro hijo de Roberto el Piadoso, quien gobernó Francia bajo el nombre de Enrique I.

ROBERTO EL VALIENTE: Hijo de Luis VIII de Francia y de Blanca de Castilla. En 1237 recibió de su hermano Luis IX el condado de Artois, fundando la llamada casa capeta de Artois. Murió en la séptima cruzada. La decadencia dinástica y política de los últimos reyes carolingios se agudizó en el curso de las luchas que mantuvieron contra los “robertinos”, o sea, los descendientes de Roberto I el valiente (antecesor de este rey). De esta casa procedía Hugo el Grande (padre de Hugo Capeto), duque franco que se opuso al monarca carolingio Luis IV.

Árbol genealógico de los descendientes carolingios
Árbol genealógico de los descendientes carolingios

Una dinastía rival

Durante la Baja Edad Media, la historia de Francia se caracterizó por las disputas con el reino de Inglaterra por la soberanía territorial (la franja de Normandía era ambicionada por ambos reinos), las luchas internas por la consolidación del poder central de la monarquía y por las conflictivas relaciones con la Iglesia de Roma. Con la instauración de la dinastía Plantagenet en el trono de Inglaterra en la persona de Enrique II, se acentuó el peligro que suponía para los Capeto la estructura feudal de su monarquía. En virtud de su dominio nobiliario en el suelo continental, Enrique II era más poderoso en Francia que el propio monarca francés.


GODOFREDO EL HERMOSO (1113-1151): También conocido como Godofredo Plantagenet, fue conde de Anjou. Fundador de la dinastía Plantagenet, que reinó en Inglaterra. En 1127 se casó con la emperatriz Matilda, hija y heredera del rey Enrique I de Inglaterra. Este matrimonio selló la paz entre Inglaterra, Normandía y Anjou.

ENRIQUE II PLANTAGENET (1133-1189): Rey de Inglaterra, Duque de Normandía y Aquitania y Conde de Anjou. Hijo primogénito de Godofredo el Hermoso y de su esposa Matilda de Inglaterra, fue el primer rey de la dinastía Plantagenet. Antes de su llegada al trono ya controlaba Normandía y Anjou en la Europa Continental por herencia paterna y Aquitania, Guyena y Gascuña a través de su matrimonio con Leonor de Aquitania en 1152, lo que lo convertía en el monarca más poderoso de su época, aunque tuviera que rendir vasallaje por los ducados al rey Luis VII de Francia, ex-marido de Leonor. Ya siendo rey, incorporó Irlanda a sus vastos dominios. También mantuvo comunicaciones activas con el Emperador Bizantino Manuel I Comneno.

Enrique II de Inglaterra
Enrique II de Inglaterra

Unificación de Francia

LUIS IX EL SANTO: Luis IX de Francia, llamado el Santo (1214-1270), rey de Francia, fue hijo de Luis VIII el León y de la infanta caste­llana Blanca de Castilla. Proclamado rey a la muerte de su padre, a fines de 1226, durante los primeros años estuvo bajo la regencia de su madre. Más tarde contrajo matrimo­nio (1235) con Margarita de Provenza, con la cual tuvo once hijos. Educado en la devoción y el misticismo por su madre, Luis IX combinó su tarea de gobierno con un ascetismo extremo. Parecía un anacoreta, entregándose a prácticas de mortificación, como el hacerse azotar la espalda con cadenillas de hierro los días viernes, o actos de auto humillación como lavar los pies a los mendigos.

FELIPE IV EL HERMOSO (1268-1314): Felipe IV de Francia, undécimo rey perteneciente a la dinastía de los Capeto, fue el segundo hijo del rey Felipe III el Atrevido. Tuvo como preceptor a Guillermo de Ercuis, antiguo capellán de su padre en su juventud. Apo­dado tanto por sus enemigos co­mo por sus admiradores "el rey de mármol" o "el rey de hierro", se destacó por su personalidad rígida y severa. Afi­cionado a la caza y orgulloso de la grandeza de su linaje, pero apenas se ocupó de los asuntos de gobier­no, que dejó en manos de sus consejeros. Ello favoreció la prolife­ración de numerosas intrigas palaciegas, que fueron aprovechadas por los nobles.

Luis IX el Santo, Felipe IV el Hermoso, Carlos IV de Francia y de Navarra, Felipe VI de Valois
Luis IX el Santo                   Felipe IV el Hermoso             Carlos IV de Francia y de Navarra           Felipe VI de Valois

CARLOS IV DE FRANCIA Y DE NAVARRA (1294-1328): Fue el decimoquinto de la dinastía de los Capeto directos.  Durante los seis años que duro su reinado incremento los impuestos, estableció retenciones excesivas y confiscó posesiones de sus numerosos opositores laicos y eclesiásticos. Murió sin dejar un heredero varón, por lo cual con él terminó la línea directa de la dinastía de los Capeto. Felipe de Valois asumió el poder y finalmente se hizo coronar rey de Francia.

FELIPE VI DE VALOIS (1293-1350): Fue el primer rey en Francia de la rama Valois de la dinastía de los Capeto. Obtuvo la posesión de diversos territorios, incluido Valois, cuando se convirtió en regente de Francia tras la muerte, en el año de 1328, de su primo hermano el rey Calos IV de Francia, último de la dinastía directa de los Capeto. Fue coronado en Reims el 27 de mayo de 1328, a pesar de que su sobrino Eduardo III de Inglaterra también pretendía el trono francés. Se convirtió en el primer monarca de la dinastía de los Valois (capetos indirectos).

Consolidación de la monarquía con Carlos VII

Carlos VII De Francia  Mapa de Francia bajo el reinado de Carlos VII
Carlos VII de Francia, Mapa de Francia bajo su reinado.

Con la ayuda de Juana de Arco, Carlos VII afianzó el poder de la monarquía. Para ello, hizo frente a las pretensiones autonomistas de los señores feudales y de las diversas alianzas que estos acordaban con la Iglesia romana. En este sentido, fue decisivo que sellase la paz con los borgoñones a través del Tratado de Arras, firmado en 1435, por el cual Borgoña abandonó su alianza con Inglaterra y alcanzó la independencia del reino de Francia, si bien no fue más que un recurso diplomático para quedar en manos francesas.

Juana de Arco (1407-1431): La heroína de los franceses

Juana de Arco nació en el seno de una familia campesina acomodada y en un contexto donde su región y poblado estaba amenazado constantemente por los británicos. Su infancia transcurrirá durante la guerra de los Cien Años que enfrentará a Francia y Gran Bretaña; y que provocará la ocupación de buena parte del norte de Francia por las tropas inglesas y borgoñonas. Desde muy joven tomara compromiso por su tierra y sus habitantes, vistiéndose de heroína en un momento donde Francia estaba a punto de ser vencida por Inglaterra. La joven francesa con 17 años de edad encabezó el ejército francés. Convenció al rey Carlos VII de que expulsaría a los ingleses de Francia y éste le dio autoridad sobre su ejército. En 1429 al mando de 5.000 hombres y con un carácter admirable, Juana conseguirá derrotar a los ingleses y levantar el cerco de Orleans, en la batalla de Patay, en una de sus maniobras más destacadas de la guerra que torcerá el curso del conflicto para los franceses.

A continuación, realizará una serie de campañas victoriosas destacando la batalla de Patay donde Juana liderara a un regimiento entero de caballeros que allanarán el camino hacia Reims, lo que permitirá la coronación del monarca francés, reconocido como Carlos VII de Francia el 17 de julio de 1429. Fue capturada el 23 de mayo de 1430 por los borgoñones y entregada a los ingleses. Estos la trasladarán a Rouen, donde se celebrará un proceso injusto en su contra marcado por los intereses político-militares. Finalmente, el 30 de mayo de 1431 será declarada hereje y bruja, por lo que sera quemada viva en la hoguera a la temprana edad de 19 años. Ser mujer y tener protagonismo era algo que la sociedad medieval no podía tolerar y esta fue el peor crimen de Juana de Arco, la mujer que salvo a Francia del colapso total en aquella guerra feudal.

Juana de Arco
Juana de Arco, conocida como la Doncella de Orleans. Fue nombrada santa de la Iglesia católica el 16 de mayo de 1920, su festividad se conmemora el día del aniversario de su muerte, el 30 de mayo, como es tradición entre los católicos. “Juana de Arco recibiendo el mensaje del arcángel Miguel” por Eugene Thirion (1876).

ENRIQUE II DE FRANCIA (1519-1559): Rey de Francia, perteneciente a la casa de los Valois (rama de los Capeto). Heredó el trono de su padre Francisco I en 1547, y continuó su política de constante enfrentamiento contra el poder de la dinastía de los Habsburgo. En función de esta política no dudo en fortalecer la alianza de Francia con los turcos y en aliarse con los príncipes protestantes rebeldes del Sacro Imperio Romano Germánico. En el interior de su reino combatió a los protestantes franceses, hasta el punto de promover la famosa matanza de los Hugonotes.

Europa siglo XV
Europa en el siglo XV

Para el siglo XV la geopolítica acontecida después del Imperio Carolingio, ya había hecho estragos en el mapa europeo, que a pesar de las constantes anexiones y disgregaciones por las ininterrumpidas guerras territoriales entre los reinos, se mantuvo más o menos así hasta la Revolución Francesa y su consecuente Imperio napoleónico.