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El Feudalismo

Se llamó feudalismo al sistema de organización política, social y económica que existió en Europa occidental del siglo IX a finales del siglo XV. En lo político, significó la fragmentación del poder, que quedó en manos de los señores feudales. En lo social, se manifestó en una sociedad polarizada entre señores feudales y campesinos. En lo económico, implicó una gran parte de la producción campesina quedara en manos de los señores feudales. Se inició en Francia y se extendió al resto de Europa; coincide con los países que formaron el Imperio Carolingio. Se basaba en la propiedad sobre la tierra y en el poder guerrero por parte de los señores feudales.

Feudalismo

Antecedentes del feudalismo

El feudalismo empieza a gestarse durante la hegemonía franca y surge de manera definitiva a partir del siglo IX; algunos historiadores consideran que el nacimiento del sistema feudal tiene su origen en el actual territorio de Francia y va difundiéndose por casi toda Europa occidental y central. Después del siglo XI y casi hasta finales de la Edad Media, se transforma en la expresión típica de organización económica, social, y política del continente europeo. Términos que derivan de la palabra Feudo, que significaba ganado o bienes muebles, a comienzos de la Edad Media y que más tarde se aplicó a toda clase de bienes. El régimen feudal existió en Francia, Alemania y demás países que habían pertenecido al Imperio Carolingio. De allí pasó, Inglaterra y parte de España, alcanzando su apogeo en los siglos XI Y XII. Desde luego, las características generales del feudalismo no se dieron por igual en todos estos países ni al mismo tiempo.

Este sistema se sustenta en la fusión de dos instituciones germánicas: el beneficio o la cesión vitalicia de la tierra a los soldados, y el vasallaje o juramento de fidelidad y obediencia de los soldados germanos a su jefe.

La aparición del feudalismo

A lo largo de la historia el hombre no ha producido siempre sus bienes de la misma forma. Sus técnicas para elaborar los productos, al igual que sus herramientas y la organización con sus semejantes para producir, han ido cambiando en cada época, al ritmo de sus necesidades.

En este sentido se puede afirmar que el modo de producción se entiende como la forma en que se organiza una sociedad para producir los bienes necesarios para su subsistencia y desarrollo. Este modo de producción está compuesto por dos elementos: las fuerzas productivas, en las que encontramos los instrumentos de trabajo, las máquinas, las materias primas y la fuerza de trabajo (el hombre) y las relaciones que establecemos los hombres en el proceso de producir tales como las formas de propiedad, las formas de adquisición de fuerza de trabajo y la apropiación de los bienes producidos.

El modo de producción feudal

El modo de producción feudal desarrollado durante la Edad Media se caracterizó por:

La agricultura fue el elemento central; dicha actividad se desarrollaba con medios de producción muy rudimentarios: la azada, la hoz, el arado de madera con bueyes; la fuerza de trabajo la aportaba el siervo.

La relación de producción establecida era la servidumbre. Un campesino o siervo estaba obligado a depender y servir por toda la vida en el feudo de su señor; el siervo no podía ser propietario de tierra; esta le pertenecía al señor.

La producción estaba destinada casi que exclusivamente a la supervivencia de la población que habitaba en el feudo; poco era lo que se comerciaba o acumulaba.

Modo de producción feudal

Orígenes del feudalismo

Los invasores de los siglos IX y X

El régimen feudal venia formándose antes del siglo X debido a la disolución de la autoridad de los reyes, las costumbres guerreras y de reparto de tierras de los germanos y, finalmente, a las nuevas invasiones de tres pueblos:

Los normandos o vikingos, procedentes de Escandinavia, se lanzaron en grandes embarcaciones sobre las costas de Francia, Inglaterra y norte de España. Algunos se establecieron en Normandía -y de allí pasaron a Inglaterra un siglo después- otros en Rusia y el sur de Italia. Algunos vikingos conquistaron Islandia y Groenlandia y llegaron a Norteamérica, pero no permanecieron allí. Los sarracenos (nombre dado a los piratas musulmanes) asolaron el sur de Italia y las islas del Mediterráneo oriental. De allí fueron desalojados por los normandos. Los magiares (de etnia mongoloide de y antepasados húngaros) realizaron devastadoras incursiones en Italia, Alemania y Francia.

Barbaros

Los invasores destruyeron poblados, saquearon ciudades y monasterios y capturaron a hombres y mujeres para venderlos como esclavos. Estos hechos propagaron el pánico en Europa y, ante la imposibilidad de proteger a sus poblaciones, los reyes de Francia, Alemania y otros países tuvieron que delegar poderes en los condes. Otros se los tomaron actuando al margen de los monarcas. Mucha gente buscó la protección particular de jefes guerreros de su localidad o de la Iglesia. Así se desarrolló el régimen feudal.

El feudalismo surgió en el Imperio Carolingio con la división del territorio en condados y marcas gobernadas por condes y marqueses, debido a la ausencia de una autoridad central fuerte. Tras la muerte de Carlomagno el imperio se dividió a causa de las luchas entre los sucesores al trono. Ante la fragilidad de los nuevos monarcas, los condes, los duques y los marqueses adquirieron cada vez mayor poder; estos fueron fortaleciéndose de manera independiente y con su propia caballería; la legislación llevó a la fragmentación del poder político, que fue la principal característica del feudalismo. Así mismo, los campesinos y otros habitantes acudieron a ellos para que los protegieran de todo tipo de ataques e invasiones. Con el tiempo, esta situación llevó a que se conformara una forma de organización económica, social y política conocida como feudalismo.

Caballero medieval

El feudalismo se caracterizó por la desintegración del poder de los reyes y, ante esta situación, los hombres se subordinaron jefes guerreros locales mediante pactos de dependencia personal. En consecuencia:

En el plano político, desapareció la noción de Estado y se privatizaron el poder público y sus funciones. De manera que no hubo impuestos, ni administración de justicia, ni leyes generales en los reinos, sino que en cada región, nuevas y distintas autoridades, ejercieron las antiguas funciones públicas. Por ejemplo, juzgar pasó a ser un derecho privado de unas personas sobre otras, y fijar tributos o acuñar monedas se convirtieron en derechos de algunos jefes militares.

En el plano social, el régimen feudal creó una nueva estratificación según la cual el poder político y económico estaba asociado a la profesión militar y a la posesión de la tierra. También se formó una aristocracia guerrera, que se caracterizó por combatir a caballo.

En el plano económico el feudalismo se apoyó en la producción de la tierra y, a su vez, la modificó. La población campesina que la trabajaba estaba subordinada a sus amos por vinculas diferentes.

En suma, las causas que favorecieron el nacimiento del feudalismo fueron:

- La falta de autoridad central producida por la desmembración del Imperio Carolingio.

- Las invasiones de los pueblos normandos, sarracenos y magiares, que a partir del siglo VIII generaron una gran inseguridad en la región.

- La necesidad de una protección eficaz inmediata y directa para las personas y las propiedades, a causa de las constantes luchas entre los señores feudales de la misma región.

El feudalismo económico

El feudalismo, en términos económicos, es la organización de la producción de bienes de consumo con base en el trabajo de hombres semilibres llamados siervos; los siervos reciben una porción de tierra, propiedad de un señor para que la trabajen; esta explotación del feudo y la tierra del señor feudal, asegura el funcionamiento económico de la sociedad medieval.

Siervos

Si en la época antigua la riqueza provenía del trabajo del esclavo, bajo el feudalismo, serán los siervos quienes la crearán para el disfrute de sus nuevos amos, los señores feudales. Mientras tanto, sus condiciones de existencia en poco difieren de las del esclavo.

El feudo era un territorio en el que se encontraban las viviendas del señor, sus propiedades y los cultivos que trabajaban los siervos; cada feudo poseía sus propias rentas y funcionarios. Las ideas de nación y patria desaparecieron.

Cada feudo producía lo esencial para el consumo de sus habitantes; los excedentes eran muy pocos y se utilizaban para establecer intercambio directo con otros feudos y así cubrir las necesidades que se podían presentar. En los inicios de la Edad Media, comerciar no era rentable por lo peligroso y costoso que resultaba.

Feudo

Características del feudalismo

El feudalismo, aunque no se desarrolló de igual manera en toda Europa, ni tuvo la misma duración En todo el continente, tenía algunas características comunes en todas las regiones:

■ La tierra se convirtió en la base del poder y se distribuía en feudos, de donde proviene la palabra feudalismo. La principal actividad fue la agricultura y la economía se volvió de autoconsumo, ya que cada feudo producía lo necesario para la subsistencia de sus habitantes.

■ Se presentó una fragmentación territorial, debido al debilitamiento de la monarquía y a la concentración del poder en los señores feudales, grandes terratenientes. Estos tenían el control del suelo, y por tanto, de la sociedad, sobre la cual asumieron funciones de legislación, cobro de tributos y administración de la justicia.

■ Se conformaron relaciones de dependencia, compromiso y fidelidad entre las personas a través de vínculos como el vasallaje y la servidumbre.

■ La Iglesia católica se consolidó como la institución más fuerte e importante de la sociedad. Su poder se extendió al campo político y económico e impregnó todos los aspectos de la vida.

Referencias:

BUITRAGO, C. (2010). Hipertexto. Bogotá, Editorial Santillana S.A.

DÍAZ, G. (1997). Mundo medieval. Santa fe de Bogotá. Editorial Libros & Libres S.A.

GUERRERO, M. (2000). Horizontes sociales. Santa Fe de Bogotá, Pearson.

MONTENEGRO, A. (1994). Civilización. Santa fe de Bogotá. Editorial Norma S.A.