Juegos de mesa: El scrabble

 

Juegos: El Scrabble

El mundo de las letras, al igual que el de los números, exige ante todo una práctica constante, aunque también la atenta observación como forma de enriquecimiento continuo. El scrabble es un juego que necesita de estas dos disposiciones para que cada jugador intente ganar más puntos mediante la construcción de palabras sobre un tablero de 15x15 casillas. Las palabras se pueden establecer horizontal o verticalmente y se pueden cruzar.

No hay que olvidar que los diccionarios de uso común, que son los árbitros en este asunto, cambian de año en año. Durante la partida hay que revisar constantemente las posibilidades de modificación de las palabras que ya están sobre el tablero. Aunque es sabido que basta añadir una «s» al final de una palabra para sumarse el total de los puntos de las letras ya colocadas, demasiados jugadores olvidan conjugar los verbos o anteponerles un prefijo.

Alfred Mosher Butts
Alfred Mosher Butts. Este arquitecto de Nueva York inventó el scrabble en 1940. El juego se comercializó en América hacia el 1946, pero no atravesó el Atlántico hasta algunos años más tarde. Este juego se conoce también como Intelect.

Reglas del juego

Este juego de mesa consta de 100 fichas, 98 marcadas con letras y dos en blanco (sin puntos, actúan como comodines usándose para reemplazar letras). El «scrabble» clásico se juega con dos, tres o cuatro jugadores. Cada jugador, por turno, coge siete fichas, cada una de las cuales tiene un valor determinado, que tendrá que colocar lo mejor posible en el tablero, sabiendo que algunas casillas duplican o triplican el valor de la letra o de la palabra. El interés del scrabble clásico está también en su faceta táctica: hay que intentar obtener un resultado óptimo para cada palabra que se coloca, pero además hay que impedir que el adversario haga lo mismo. Sin embargo, este juego debe mucho al azar en la medida que el jugador por bueno que sea, está condicionado por sus letras. Justamente para eliminar el factor suerte, el jugador belga Hippolyte Wouters perfeccionó el scrabble duplicado. En esta modalidad se trata de enfrentar a los jugadores con las mismas letras: un árbitro elige las letras al azar y cada jugador debe intentar obtener la más alta.

Finalmente, se debe aprender a utilizar el comodín y el tablero. El comodín es una ficha de suerte, ya que el jugador puede elegir su función. Al tener un valor bastante bajo, se le utiliza demasiado a menudo como una letra común. La utilización del tablero (con casillas que hacen doblar o triplicar el valor de letras o palabras) es una cuestión de práctica que sólo se aprende jugando.

Diagrama del tablero de ScrabbleDiagrama del tablero de Scrabble
Diagrama del tablero de Scrabble. Rojo: Triple palabra; Rosado: Doble palabra; Azul rey: Triple letra; Azul celeste: Doble letra.

Un asunto de vocabulario

Cuando el jugador se queda sin recursos suele ser por falta de vocabulario utilizable. En este aspecto hay que diferenciar las palabras conocidas que el jugador piensa que no puede utilizar de las palabras raras, poco conocidas, cuyo uso tiene gran valor. Entre las palabras conocidas, pero poco utilizadas están las onomatopeyas: ¡olé, pam, zas, eh! e incluso “bah”. Lo mismo ocurre con «brrr», que debe incluir un comodín, pero que desconcierta al adversario.

Aunque hay razones para aducir que es una palabra un tanto abusiva, el «spanglish» proporciona muchos puntos. El sketch, show, lunch, y el twist también lo hacen. Si los nombres de vinos provienen en su origen de nombres propios, los más conocidos se convierten en nombres comunes. ¡Así se puede vaciar la barra con el reisling, el sherry, el tokay, el jerez, el chablis o incluso con el ay!

Scrabble
Muchas ediciones del juego varían en la distribución de letras en las fichas porque la frecuencia de cada letra en el alfabeto es diferente para cada idioma. Como una regla general, la letra menos común obtiene más puntos.

Una vocal para cinco consonantes

Al igual que en los demás juegos, el scrabble se puede «trabajar». El jugador, que mejora más por el aprendizaje que por la simple práctica, tiene que saber palabras con sólo dos letras, tales como: es, en, li (el kilómetro chino), me, mi, su, si, etc. También debe conocer palabras con una sola vocal. El conocimiento riguroso de ciertas palabras permite realizar un tablero más elaborado, por ejemplo: scratch, sprint, sketch, stock, stand, clown, trust, kitsch, sacan de apuros a los jugadores más experimentados.

Monedas y medidas en el scrabble

Si se exceptúa esta serie de palabras «técnicas» que permiten mejorar rápidamente la puntuación, el jugador de scrabble debe trabajar las grandes categorías de palabras relativas a las lenguas y las razas, las monedas y las unidades de medida. Los tchutchis y los quinarios sirven para colocar letras difíciles. Aunque no se puede utilizar el toponímico Fuenterrabía, sus habitantes, los ondarribiarras, sí tienen derecho a ser utilizados en el juego de scrabble. Las unidades de medida se dejan frecuentemente de lado, ya que llevan el nombre de los grandes sabios: amperio, weber, hertz ...

Scrabble
Hay 3 campeonatos mundiales de Scrabble, en español, en inglés y en francés.

Algunas frases para memorizar:

Existen medios mnemotécnicos para acordarse de palabras formadas con letras de gran valor

Con la W: Hay que sacar al kiwi del wagon-lit en donde se había metido

Con la K: El yak Y el koala beben kirsch y fuman kif en su kayac

Con la X: Un excelente examen de xilófono extasió al exarca extenuado y exasperado

Con la Z: Los zafios zánganos zarrapastrosos se zampan en el zaguán el arroz de las tazas

Con la Y: El yerno del tocayo del ayo monta una yegua baya y recorre yermas yardas

La aparición del «scrabble» duplicado ha permitido que este juego se sitúe al mismo nivel que el bridge o el ajedrez en las grandes competiciones internacionales. Hay, hoy en día, profesionales del scrabble y artículos dedicados a este juego en los periódicos. Los jugadores profesionales usan «fórmulas» o «trucos» para memorizar el mayor número posible de palabras complejas y combinaciones de letras utilizables. Usan frecuentemente los anagramas. He aquí unos cuantos publicados en un periódico por un especialista de scrabble: «Un bellaco con cabello opaco robó una cebolla al hortelano.» «El hombre de la bufanda colorada fundaba la villa de Calatrava.» «La decana se paseaba con una cadena muy larga.» El arte de manipular el anagrama es particularmente importante al final de la partida, cuando el tablero está casi repleto y las palabras no se pueden colocar fácilmente.

Scrabble
Este juego se vende en 121 países, en 29 idiomas diferentes.

 

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