contadores de paginas web
Imprimir

Juegos de destreza

 
 

Los juegos de habilidad o destreza
Coordinación perfecta del ojo y la mano, rapidez de ejecución, elegancia de movimientos, esto es lo que requieren los juegos de destreza.

Los juegos de habilidad o destreza necesitan en su mayoría un accesorio específico: bolas, diábolo, balero, dardos, tabas, balón, trompo, etc. Tienen, a menudo, un origen muy antiguo. El de bolas lo practicaban griegos y romanos, la taba los egipcios, el diábolo los chinos. En algunas ocasiones, estos objetos tuvieron en un principio un uso utilitario.

Las canicas

Uno de los juegos de habilidad más reconocidos por los niños del mundo es el de las canicas, se juegan según las reglas que se inventan o heredan por tradición oral. Además de su aspecto puramente lúdico, las canicas dan la oportunidad a los niños de iniciarse en una especie de comercio: trato, trueque, cambio.

Las canicas

Las canicas sólo llegaron a ser completamente redondas en el siglo XVIII. Son de barro, piedra, mármol, cristal, ágata o metal. Durante mucho tiempo, Holanda tuvo el monopolio de la fabricación de canicas de mármol y alabastro. Los «calots» (cascotes), de mayor tamaño que las bolas, constituyen un verdadero tesoro para los niños. Las bolas se lanzan habitualmente con la segunda falange del pulgar, que se distiende como un resorte bajo la pulsión del índice.

Entre las formas más clásicas del juego de bolas hay que citar el bote, en el que participan varios jugadores colocados a 3 m de un hoyo poco profundo, de 15 a 20 cm de diámetro, llamado «bote». El que logra alcanzarlo se anota 10 puntos. Una partida, por lo general, se juega a 110 puntos. A veces interesa, más que alcanzar el bote, apuntar a la bola de un contrario para alejarla del hoyo.

Canicas de piedra, barro y cristal
Canicas de piedra, barro y cristal

El juego del «bombardero» se basa en el principio contrario. Las canicas se disponen en círculo. Se trata de dispersarlas apuntando con otras bolas, para lo cual se coloca la mano extendida por encima del conjunto de bolas y se lanza. También puede colocarse para tirar a cierta distancia del círculo, pero esto es más difícil.

La cometa, un juego utilitario


En 1798, durante la campaña de Napoleón en Egipto, dos arquitectos midieron la columna de Pompeya sirviéndose de una cometa. Asimismo, en el 459, en Corea los habitantes de una aldea asediada se hicieron ver por sus aliados gracias a una cometa. En 1752, Benjamín Franklin llevó a cabo su famoso experimento sobre la electricidad atmosférica, siempre mediante una cometa.

Los chinos la hacían volar tras haber enganchado en ella tallos de bambú horadados

Hace milenios, en China, se consideraba la cometa como un objeto mágico. Relacionaba el Cielo y la Tierra y transportaba las almas. Los chinos la hacían volar tras haber enganchado en ella tallos de bambú horadados. Los sonidos semejantes a lamentos que producían tenían fama de ahuyentar a los demonios. Aunque no tenga ya está significación mágica, la cometa es aún hoy día uno de los juegos más apreciados del mundo y queda, en cualquier caso, como uno de los que ejercen más fascinación.

La cometa, nacida en el Extremo Oriente, es un objeto cuyo funcionamiento se basa en la utilización de unas determinadas condiciones atmosféricas. No tiene nada de extraño que tuviera en la antigüedad otras funciones que las de un juego. Tuvo fines utilitarios, se empleaba para medir la distancia, como ingenio militar, incluso a veces para pescar. Más tarde, la cometa llegó a ser el juego que hoy se conoce y se puede contemplar en las playas, montañas, valles, desiertos, etc.

La cometa
Fácil de construir, con dos varillas flexibles, papel, hilo y pegamento, existe hoy en todos los materiales y formas posibles. Hay también concursos y competiciones de cometas de todas las clases.

Trompos

Se ponen en marcha con ayuda de un cordel, o simplemente haciendo girar el mango entre las manos. Pueden rotar sobre su eje durante minutos. Todos los niños del mundo los utilizan, ya sean de madera, de tierra o incluso de concha. De múltiples formas y funcionamientos, los hay de numerosos tipos: perinolas, spun, dreidel, snurra, levitrón, beyblade.

Tradicionalmente los trompos eran hechos por artesanos y construidos con maderas duras (espino, naranjo, ​ roble) con el fin de que fueran muy resistentes para soportar los golpes que recibían de sus "contrincantes". Se han encontrados ejemplares de trompos hechos de arcilla en civilizaciones antiguas como las de Troya. También eran fabricados por los propios niños, con madera de haya o encina, que tallaban toscamente, colocándolas finalmente un clavo de hierro sin cabeza como punta.

Trompos
Hoy se han masificado y para su fabricación se utilizan diferentes tipos de maderas y materiales sintéticos como plásticos, fibra de carbono, neopreno y otros polímeros.

El balero

Este juego, de origen francés, hizo las delicias de Enrique III. En la época de Luis XIV decayó su uso, para ponerse nuevamente de moda bajo Luis XV. Mientras recitaban los versos de Corneille, las actrices solían practicar el balero en escena, entre actuación y actuación. El objeto está formado por un bastón y una bola unidos mediante un cordoncito flexible y resistente. La parte de arriba del bastón es puntiaguda y la de abajo plana. La bola, casi siempre de madera, tiene un orificio. Existen baleros de todos los tamaños. Sosteniendo en el aire el bastón, hacia arriba o hacia abajo, el jugador debe impulsar hacia éste la bola de un golpe, de manera que el orificio de la bola caiga sobre la punta o la parte plana del bastón.

El balero
Es un buen juguete educativo cuyo principal propósito es el desarrollo de la motricidad fina del brazo del niño o del adulto.

El diábolo

El diábolo es de origen chino; a veces estaba agujereado para que emitiera unos sonidos agudos característicos. Comerciantes y vendedores ambulantes se servían de él para atraer clientes. Los diábolos suelen ser de madera, goma, a veces de marfil, concha e incluso de cristal. Están formados por una bobina de 10 cm de longitud compuesta por dos conos unidos en el vértice. El jugador tiene dos varillas unidas por un cordelito de, aproximadamente, 1,5 m de longitud. Después de colocar el cordelito en el eje del diábolo, el jugador lo levanta moviendo verticalmente una de las varillas. Moviendo éstas alternativamente, el diábolo rueda por la cuerda, después se puede lanzar hacia arriba y recogerlo.

 Ilustración de 1812 de una mujer jugando al diábolo
Ilustración de 1812 de una mujer jugando al diábolo. Su práctica disminuyó después de la Primera Guerra Mundial, pero a partir de los años 1980 comenzó una "etapa dorada" con la aparición de nuevos materiales y coloridos diseños que lo han vuelto a hacer popular.

La rana

Consiste en un cofre dispuesto sobre unos apoyos, de 80 cm de altura aproximadamente, que tiene, tradicionalmente, 12 agujeros en su parte superior. En el centro del cofre hay una rana cuya boca está abierta. Los jugadores se sitúan a 3 m. de la rana y lanzan por turno diez fichas que tratan de introducir en la boca de la rana o en uno de los agujeros. Los agujeros más fáciles de alcanzar proporcionan menos puntos, los más difíciles más puntos. Se obtienen más puntos cuando se introduce una chapa en la boca de la rana.

La rana
Juego de rana tradicional

La taba

Ya en tiempos de Platón, los niños paseaban por las calles con un saquito lleno de huesecillos. Plutarco cuenta que Alcibíades, cuando era niño, prefería ser arrollado por un carro de caballos a ver rotos sus «huesecillos». Los arqueólogos han encontrado restos de este juego en marfil, y cristal, dentro de tumbas griegas: en Roma los utilizaban para consultar el oráculo. En su origen, este juego se componía de cinco huesecillos provenientes del pie o de una articulación de la pata de un cordero (taba). En las cinco tabas se consideran cuatro posiciones: Jete: es la cara cóncava. Panza: es la cara convexa. Verdugo: tiene un pico que sobresale en uno de sus extremos. Rey: es la cara inversa u opuesta al verdugo.

La taba
Pueden participar entre dos y seis jugadores. Es muy sonado en las regiones rurales de América y Europa.

Los palitos chinos

Constituyen este juego pequeñas varillas de madera, hueso o marfil, muy finas, y de unos 10 cm de longitud, Algunas están unidas, otras llevan grabado un emblema. Son el rey, la reina, el abanderado, las cinco sotas y los ocho caballeros. Los palillos simples representan el ejército. Hay un total de 35 piezas. Participan dos jugadores. Los palillos se tiran en bloque sobre una mesa y los jugadores, por turno y con ayuda de un pequeño gancho, intentan separarlos sin tocar las piezas adyacentes. Se sigue jugando hasta cometer una falta. El ganador es el que consigue más puntos. El juego de los palillos es muy semejante al mikado oriental.

Los palitos chinos

Cada bastoncillo tiene un valor asociado a los colores que lleva:

puntuacion-palitos-chinos

Los bolos

Este juego se remonta al siglo XII y es de origen francés. El material consiste en nueve bolos de altura y peso variables, de madera, más estrechos en la punta que en la base, de los cuales uno es más grande y más pesado que los demás. Mediante una gran bola de madera maciza que pesa tres o cuatro kilos y que tiene dos perforaciones redondas, los jugadores deben abatir los bolos, dispuestos habitualmente en cuadrado, en tres filas de tres.

Antiguamente se jugaba a los bolos en la plaza del pueblo, hoy se juega al «bowling» o boliche en lugares especiales. A pesar de esta modernización, el principio del juego ha permanecido igual. Se trata de apuntar a los bolos, otras veces dispuestos en cuadrado, hoy, más acertadamente en triángulo. Para esto, los jugadores de antaño balanceaban una bola unida a una cadena y la lanzaban al centro del cuadrado de bolos para alcanzar el central, llamado rey. Desde que existen las bolas con orificio, los jugadores se colocan a unos metros de distancia de los bolos y lanzan la bola de tal forma, que derrumbe el mayor número posible de ellos, de un solo tiro.

Los bolos

 
 

Deportes