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Imperio Carolingio: Sacro Imperio y Reino de Francia

 
 

Fragmentación del Imperio Carolingio

Mapa Tratado de Verdún
Mapa de la repartición del Imperio Carolingio entre los nietos de Carlomagno

Al morir Carlomagno, su hijo Luis el Piadoso (814-840) heredó el trono, pero no fue capaz de controlar a la nobleza ni a sus hijos. En 843, tras su muerte, éstos firmaron el Tratado de Verdún, que dividió el imperio en tres partes: Carlos el Calvo, obtuvo las tierras francas del oeste, que formaron el núcleo del que sería el reino de Francia; Luis el Germánico, tomó las tierras del este, las cuales se convertirían en Alemania; y Lotario, recibió el "Reino Medio", que se extendía desde el mar del Norte hasta Italia, e incluía los Países Bajos, las tierras del Rin y el norte de Italia.

LUIS EL PIADOSO: Conquistó la ciudad de Barcelona en el año 801, cuando todavía Carlomagno era emperador, y la incor­poró al reino franco, estableciendo al Condado de Barcelona dentro del territorio conocido como la Marca Hispánica. Ésta estaba integrada por los condados peninsulares dependientes de los monarcas carolingios. Luis el Piadoso murió de un ataque de pánico durante un eclipse solar.

Luis el Piadoso
Luis el Piadoso. En todos los retratos, los emperadores germánicos sostienen en una mano una esfera coronada con una cruz, que simbolizaba la convicción de que la figura máxima del Imperio sintetizaba el poder universal, a la vez político y religioso.

LOTARIO: Lotario I (796-865). Hijo mayor de Luís el Piadoso, en 815 obtuvo el control de Baviera y su padre lo nombro sucesor. En 820 fue procla­mado rey de Italia. Estuvo al frente de sus hermanos en una conjura contra su padre. Al fallecer este, lo sucedió como emperador, pero tuvo que enfrentarse con sus hermanos Carlos el Calvo y Luis el Germánico.

CARLOS EL CALVO: Carlos II de Francia, llamado El Calvo (823-877), fue rey de la Francia occidental de 843 hasta 877 y Emperador de Occidente desde 875 a 877. Era el menor de los hijos del rey Luís el Piadoso y de su segunda esposa, Judith de Baviera, y por lo tanto, nieto de Carlomagno. En su reinado, enfrentó las invasiones normandas. En 877 firmó la capi­tular de Quierzy, en la que se estableció la heredad de los principados y los cargos con­dales. Se considera que este acuerdo consti­tuyó el nacimiento del feudalismo europeo.

Lotario, Luis y Carlos
Lotario, Luis y Carlos

LUIS EL GERMÁNICO (806-876): También conocido como Luis II. Segundo hijo del emperador Ludovico Pío (Luis el Piadoso) y su primera esposa, Ermengarda de Hesbaye. Fue rey de Baviera desde 817, cuando su padre repartió el imperio franco, y rey de los francos orientales desde el Tratado de Verdún en 843, hasta su muerte en 876.

Decadencia del Imperio Carolingio

Lotario, Luis el Germánico y Carlos el Calvo se reunieron en Verdún, sellaron la paz y se repartieron el Sacro Imperio. A la muerte de Lotario, que había quedado a cargo del “Reino Medio” (Lotaringia), sus hijos agudizaron la fragmentación. Luis II recibió Italia y la corona imperial. Lotario II, desde el mar del Norte hasta Lorena, y Carlos el Gordo, Borgoña y Provenza. A la muerte de este último, sus hermanos se repartieron sus tierras, pero más tarde a causa de la muerte de estos dos, Luis el Germánico y Carlos el Calvo (tíos de los tres) heredaron el reino de Lotario y así desapareció el Reino Medio. 
El Tratado de Mersen, realizado el 8 de agosto del año 870, fue el tratado que dio partición de la Lotaringia, a la muerte de su rey Lotario II y acordado por sus tíos los reyes Carlos el Calvo de Francia Occidental (el germen de la actual Francia) y Luis el Germánico de Francia Oriental (el germen de las actuales AlemaniaPaíses bajosSuiza y Austria).

Mapa Tratado de Mersen 870
Mapa del Imperio Carolingio después del Tratado de Mersen de 870

Así pues, el resquebrajamiento del Imperio Carolingio significó no solo el inicio de la Edad Media, sino también el de una Europa totalmente fragmentada. En manos de la nobleza terrateniente, las antiguas estructuras imperiales fueron reemplazadas por feudos, que a veces se aliaban bajo el reinado de algún monarca, pero por lo general para resquebrajarse nuevamente.

El Sacro Imperio Romano Germánico

El Sacro Imperio Romano Germánico fue el resultado de la unión política de un conjunto de Estados de Europa Central, que se mantuvo como institución política  durante casi un milenio, desde la Edad Media hasta inicios de la Edad Contemporánea. Formado en el año 962, se plasmó en la parte oriental de las tres en que se dividió el Imperio Carolingio tras la muerte de Carlomagno, única figura capaz de aglutinar un territorio marcado por realidades tan heterogéneas. Desde su creación, el Sacro Imperio fue la entidad predominante en Europa hasta su disolución por Napoleón Bonaparte en 1806.

Sacro Imperio Romano Germánico siglo XII

El Sacro Imperio Romano Germánico se formó en 962 bajo la dinastía sajona a partir de la antigua Francia Oriental (una de las tres partes en que se dividió el Imperio carolingio).

En su apogeo, el Sacro Imperio englobaba la mayor parte de las actuales Alemania, Austria, Sui­za, Liechtenstein, Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo, República Checa y Eslovenia, así como el este de Francia, norte de Italia y oes­te de Polonia.

Su nombre procede de la reivindicación de los gobernantes medievales de eternizar la tradición del Imperio carolingio (ya desaparecido), el cual había revivido el título de Emperador romano en Occidente, como una manera de atesorar el prestigio del antiguo Imperio romano. El adjetivo «sacro» no fue empleado sino hasta el reinado de Federico Barbarroja (sancionado en 1157) para legitimar su presencia como la “santa” voluntad divina en el sentido cristiano.

Los Hohenstaufen también llamados “gibelinos”, integraron una dinastía de emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico, básicamente compuesto por reyes de Sicilia. En constante rivalidad con los güelfos, se convirtieron en emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico y reyes de Alemania.

OTÓN I EL GRANDE (912-973): Hijo del duque de Sajonia y rey de Alemania Enrique I, es coronado 
rey de Alemania
y primer emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, fue el promotor de una profunda reorganización interna del reino alemán. Como tal, se le considera el verdadero autentico fundador del Sacro Imperio Romano Germánico y la figura política más importante del siglo X en Europa.

Otón I el Grande Otón I el Grande

Al ser coronado en Aquisgrán, de manos de los arzobispos de Maguncia y Colonia, Otón asume el trono el 7 de agosto de 936, su principal objetivo fue convertir a los nobles en funcionarios leales al rey. Sin embargo, muy pronto este monarca tuvo que enfrentarse a las revueltas que protagonizaron todos los duques del reino, desafiando su autoridad. Otón controló estas insurrecciones, pero quedó convencido de que no podía contar con los duques para consolidar su poder.

Para evitar la disgregación feudal, sustentada por la Iglesia de Roma, Otón creó la llamada “Iglesia Imperialotónida, con capacidad propia para nombrar obispos. Convirtió a los obispados en distritos administrativos, cuyos titulares disponían de derechos y funciones semejantes a las de los condes dependientes del rey. Tras su muerte en el año 973, el imperio otónida se mantendrá estable durante varios siglos.

CONRADO II (990-1039): Rey de Alemania y emperador del Sacro Imperio desde 1027, conquistó Lusacia, Borgoña y Suabia. Con el apoyo de los diversos feudos italianos y la pequeña nobleza, se enfrentó a los altos señores y al alto clero, integrando a la administración a funcionarios civiles. Promovió una liberalización del mercado, lo que incentivó el tráfico comercial de la época. 

Conrado II
Conrado II

RODOLFO II DE HABSBURGO (1552-1612): Fue archiduque de Austria, rey de Hungría y de Bohemia y emperador del Sacro Imperio Romano Germánico entre 1576 y 1612. Muy aficionado a la alquimia y los juguetes mecánicos, especialmente relojes y máquinas de movimiento perpetuo, fue un gran mecenas de las artes y las ciencias. Bajo su reinado fueron nombrados Matematicos Imperiales el danés Tycho Brahe y el alemán Johannes Kepler. Su política de libertad religiosa le costó el trono.

El Reino de Francia

A lo largo de la Alta Edad Media, la historia política de Francia estuvo marcada por fuertes tensiones internas y conflictos con el resto de los reinos europeos. Desmoronado el imperio Carolingio, los monarcas franceses no pudieron contener el proceso de desmembración feudal, hasta el punto de depender de la nobleza y la Iglesia, ambos sectores propietarios de grandes extensiones de tierra.

Como consecuencia del debilitamiento de la corona, el antiguo reino de los francos occidentales corrió el riesgo de desaparecer. La propiedad de la tierra era el nudo de las relaciones sociales en el reino franco, quien concentraba en sus manos mayores extensiones de territorio era quien tenía mayor poder. El rey era un señor feudal más, dependiente del resto de los señores terratenientes.

Mapa de Francia a principios del reinado de Hugo Capeto
Mapa de Francia a principios del reinado de Hugo Capeto

HUGO CAPETO (940-996): Al morir el rey Luis V el Holgazán, último en la línea directa de los carolingios, Hugo Capeto fue elegido rey de Francia por una asamblea reunida en Selis. Fue proclamado rey en Noyon y consagrado en Reims el 3 de julio de 987. De la frase “rey a la chape” (capa), fue llamado el Capeto, iniciando con la dinastía que llevaría este nombre.

ROBERTO II EL PIADOSO (972-1031): Rey de Francia entre 996 y 1031, fue el segundo representante de la dinastía de los Capeto. En 987, Hugo Capeto logró de la nobleza el reconocimiento de su hijo Roberto como sucesor, iniciándose de esta forma el reinado de sus sucesores en Francia, que duro en forma directa hasta 1316 e indirecta hasta 1792. Ya en el trono, Roberto II obtuvo también, el reconocimiento de su primogénito Hugo como sucesor suyo, pero la muerte de éste convirtió en rey a Enrique, otro hijo de Roberto el Piadoso, quien gobernó Francia bajo el nombre de Enrique I.


GODOFREDO EL HERMOSO (1113-1151): También conocido como Godofredo Plantagenet, fue conde de Anjou. Fundador de la dinastía Plantagenet, que reinó en Inglaterra. En 1127 se casó con la emperatriz Matilda, hija y heredera del rey Enrique I de Inglaterra. Este matrimonio selló la paz entre Inglaterra, Normandía y Anjou.

ROBERTO EL VALIENTE: Hijo de Luis VIII de Francia y de Blanca de Castilla. En 1237 recibió de su hermano Luis IX el condado de Artois, fundando la llamada casa capeta de Artois. Murió en la séptima cruzada. La decadencia dinástica y política de los últimos reyes carolingios se agudizó en el curso de las luchas que mantuvieron contra los “robertinos”, o sea, los descendientes de Roberto I el valiente (antecesor de este rey). De esta casa procedía Hugo el Grande (padre de Hugo Capeto), duque franco que se opuso al monarca carolingio Luis IV.

Árbol genealógico de los descendientes carolingios
Árbol genealógico de los descendientes carolingios

Unificación de Francia

Durante la Baja Edad Media, la historia de Francia se caracterizó por las disputas con el reino de Inglaterra por la soberanía territorial (la franja de Normandía era ambicionada por ambos reinos), las luchas internas por la consolidación del poder central de la monarquía y por las conflictivas relaciones con la Iglesia de Roma. Con la instauración de la dinastía Plantagenet en el trono de Inglaterra en la persona de Enrique II, se acentuó el peligro que suponía para los Capeto la estructura feudal de su monarquía. En virtud de su dominio nobiliario en el suelo continental, Enrique II era más poderoso en Francia que el propio monarca francés.

ENRIQUE II PLANTAGENET (1133-1189): Rey de Inglaterra, Duque de Normandía y Aquitania y Conde de Anjou. Hijo primogénito de Godofredo V de Anjou y de su esposa Matilde de Inglaterra, fue el primer rey de la dinastía Plantagenet. Antes de su llegada al trono ya controlaba Normandía y Anjou en la Europa Continental por herencia paterna y Aquitania, Guyena y Gascuña a través de su matrimonio con Leonor de Aquitania en 1152, lo que lo convertía en el monarca más poderoso de su época, aunque tuviera que rendir vasallaje por los ducados al rey Luis VII de Francia, ex-marido de Leonor. Ya siendo rey, incorporó Irlanda a sus vastos dominios. También mantuvo comunicaciones activas con el Emperador Bizantino Manuel I Comneno.

Enrique II de Inglaterra
Enrique II de Inglaterra

LUIS IX EL SANTO: Luis IX de Francia, llamado el Santo (1214-1270), rey de Francia, fue hijo de Luis VIII el León y de la infanta caste­llana Blanca de Castilla. Proclamado rey a la muerte de su padre, a fines de 1226, durante los primeros años estuvo bajo la regencia de su madre. Más tarde contrajo matrimo­nio (1235) con Margarita de Provenza, con la cual tuvo once hijos. Educado en la devoción y el misticismo por su madre, Luis IX combinó su tarea de gobierno con un ascetismo extremo. Parecía un anacoreta, entregándose a prácticas de mortificación, como el hacerse azotar la espalda con cadenillas de hierro los días viernes, o actos de auto humillación como lavar los pies a los mendigos.

FELIPE IV EL HERMOSO (1268-1314): Felipe IV de Francia, undécimo rey perteneciente a la dinastía de los Capeto, fue el segundo hijo del rey Felipe III el Atrevido. Tuvo como preceptor a Guillermo de Ercuis, antiguo capellán de su padre en su juventud. Apo­dado tanto por sus enemigos co­mo por sus admiradores "el rey de mármol" o "el rey de hierro", se destacó por su personalidad rígida y severa. Afi­cionado a la caza y orgulloso de la grandeza de su linaje, pero apenas se ocupó de los asuntos de gobier­no, que dejó en manos de sus con­sejeros. Ello favoreció la prolife­ración de numerosas intrigas palaciegas, que fueron aprovechadas por los nobles.

Luis IX el Santo, Felipe IV el Hermoso, Carlos IV de Francia y de Navarra, Felipe VI de Valois
Luis IX el Santo                   Felipe IV el Hermoso             Carlos IV de Francia y de Navarra           Felipe VI de Valois

CARLOS IV DE FRANCIA Y DE NAVARRA (1294-1328): Fue el decimoquinto de la dinastía de los Capeto directos.  Durante los seis años que duro su reinado incremento los impuestos, estableció retenciones excesivas y confiscó posesiones de sus numerosos opositores laicos y eclesiásticos. Murió sin dejar un heredero varón, por lo cual con él terminó la línea directa de la dinastía de los Capeto. Felipe de Valois asumió el poder y finalmente se hizo coronar rey de Francia.

FELIPE VI DE VALOIS (1293-1350): Fue el primer rey en Francia de la rama Valois de la dinastía de los Capeto. Obtuvo la posesión de diversos territorios, incluido Valois, cuando se convirtió en regente de Francia tras la muerte, en el año de 1328, de su primo hermano el rey Calos IV de Francia, último de la dinastía directa de los Capeto. Fue coronado en Reims el 27 de mayo de 1328, a pesar de que su sobrino Eduardo III de Inglaterra también pretendía el trono francés. Se convirtió en el primer monarca de la dinastía de los Valois (capetos indirectos).

Consolidación de la monarquía con Carlos VII

Carlos VII De Francia  Mapa de Francia bajo el reinado de Carlos VII
Carlos VII de Francia, Mapa de Francia bajo su reinado.

Con la ayuda de Juana de Arco, Carlos VII afianzó el poder de la monarquía. Para ello, hizo frente a las pretensiones autonomistas de los señores feudales y de las diversas alianzas que estos acordaban con la Iglesia romana. En este sentido, fue decisivo que sellase la paz con los borgoñones a través del Tratado de Arras, firmado en 1435, por el cual Borgoña abandonó su alianza con Inglaterra y alcanzó la independencia del reino de Francia, si bien no fue más que un recurso diplomático para quedar en manos francesas.

Juana de Arco (1407-1431): La heroína de los franceses

Juana de Arco nació en el seno de una familia campesina acomodada y en un contexto donde su región y poblado estaba amenazado constantemente por los británicos. Su infancia transcurrirá durante la guerra de los Cien Años que enfrentará a Francia y Gran Bretaña; y que provocará la ocupación de buena parte del norte de Francia por las tropas inglesas y borgoñonas. Desde muy joven tomara compromiso por su tierra y sus habitantes, vistiéndose de heroína en un momento donde Francia estaba a punto de ser vencida por Inglaterra. La joven francesa con 17 años de edad encabezó el ejército francés. Convenció al rey Carlos VII de que expulsaría a los ingleses de Francia y éste le dio autoridad sobre su ejército. En 1429 al mando de 5.000 hombres y con un carácter admirable, Juana conseguirá derrotar a los ingleses y levantar el cerco de Orleans, en la batalla de Patay, en una de sus maniobras más destacadas de la guerra que torcerá el curso del conflicto para los franceses. 

A continuación, realizará una serie de campañas victoriosas destacando la batalla de Patay donde Juana liderara a un regimiento entero de caballeros que allanarán el camino hacia Reims, lo que permitirá la coronación del monarca francés, reconocido como Carlos VII de Francia el 17 de julio de 1429. Fue capturada el 23 de mayo de 1430 por los borgoñones y entregada a los ingleses. Estos la trasladarán a Rouen, donde se celebrará un proceso injusto en su contra marcado por los intereses político-militares. Finalmente, el 30 de mayo de 1431 será declarada hereje y bruja, por lo que sera quemada viva en la hoguera a la temprana edad de 19 años. Ser mujer y tener protagonismo era algo que la sociedad medieval no podía tolerar y esta fue el peor crimen de Juana de Arco, la mujer que salvo a Francia del colapso total en aquella guerra feudal.

Juana de Arco
Juana de Arco, conocida como la Doncella de Orleans. Fue nombrada santa de la Iglesia católica el 16 de mayo de 1920, su festividad se conmemora el día del aniversario de su muerte, el 30 de mayo, como es tradición entre los católicos. “Juana de Arco recibiendo el mensaje del arcángel Miguel” por Eugene Thirion (1876).

ENRIQUE II DE FRANCIA (1519-1559): Rey de Francia, perteneciente a la casa de los Valois (rama de los Capeto). Heredó el trono de su padre Francisco I en 1547, y continuó su política de constante enfrentamiento contra el poder de la dinastía de los Habsburgo. En función de esta política no dudo en fortalecer la alianza de Francia con los turcos y en aliarse con los príncipes protestantes rebeldes del Sacro Imperio Romano Germánico. En el interior de su reino combatió a los protestantes franceses, hasta el punto de promover la famosa matanza de los Hugonotes.

Europa siglo XV
Europa en el siglo XV

Para el siglo XV la geopolítica acontecida después del Imperio Carolingio, ya había hecho estragos en el mapa europeo, que a pesar de las constantes anexiones y disgregaciones por las ininterrumpidas guerras territoriales entre los reinos, se mantuvo más o menos así hasta la Revolución Francesa y su consecuente Imperio napoleónico.

Así pues, el Imperio Carolingio sufrió una fragmentación gradual después de la muerte de Carlomagno. Los gobernantes incompetentes y pendencieros que le sucedieron fueron incapaces de controlar la fragmentación de los reinos y dejaron dar paso a la nueva dinastía, los Capeto, quienes eventualmente restaurarían el poder y autoridad real. El imperio Carolingio dejó un gran legado a la cultura occidental, así como los reinos de Francia, Holanda, Suiza, y el Sacro Imperio Romano.