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Civilización China: Mitos y creencias

Mitología china

Antes que la religión se institucionalizara en su más difundida identidad, el budismo, las creencias mitológicas dominaron el amplio universo de la vida espiritual china. Como en casi todas las culturas de la Antigüedad, también entre las primeras culturas locales se encuentra el mito de un caos preexistente en el que se desarrollará un Universo original, residencia de un ser superior y hacedor del mundo.

Mitos de creación y fertilidad

Según este mito, dicho ser era Pan-ku. La versión pionera de este mito se encuentra documentada por primera vez durante el llamado Periodo de los Tres Reinos, entre los años 220 y 265. Otras versiones señalan que Pan-ku vivió durante 18.000 años en un gigantesco huevo negro hasta que finalmente despertó. Entonces se sintió sofocado y con una enorme hacha rompió el huevo y la parte clara del mismo se convirtió en el Cielo; la parte más oscura pasó a formar la Tierra. Pan-ku, en tanto, quedó entre las dos creaciones, evitando que volvieran a juntarse. Después de otros 18.000 años, tanto el Cielo como la Tierra crecieron de tamaño, hasta que un buen día Pan-ku murió. Entonces cada parte de él pasó a formar el Cielo y la Tierra: el aliento se transformó en vientos y nubes; la voz en el trueno; los ojos en el Sol y la Luna; el cuerpo y los miembros en grandes montañas y la sangre en el agua; las venas en caminos; los músculos en valles; la piel en flores y la barba y el pelo en estrellas. Las versiones que sucedieron a la original fueron modificando algunos aspectos.

Ilustración del mito de Pan-ku

Ilustración del mito de Pan-ku

En la tradición mitológica china se destaca también Niu-kua, responsable de la multiplicación de todos los seres vivos y creadora, ella misma, de los seres humanos. Según el relato tradicional, Niu-kua se sentía sola en la Tierra, y decidió tomar un poco de sí misma para modelar una figura a su semejanza. Mientras realizaba su moldeado, la figura de tierra comenzó a tomar vida, y su entusiasmo fue tal que de inmediato comenzó a fabricar más. Así, jamás volvió a sentirse sola.

Escultura de la diosa Niu-kua en Shenzhen, Guangdong, China.

Escultura de la diosa Niu-kua en Shenzhen, Guangdong, China.

Parece ser que en la Tierra no todo era ideal. Figuras malignas asolaban al planeta y se hizo necesario poner orden. Según la leyenda, esa fue tarea del emperador Yu, en una época en la que la Tierra aún estaba configurando su aspecto conocido. Por entonces, el mismo Yu hizo brotar el agua de las entrañas de la Tierra y la hizo fluir hacia los mares. En su labor creadora y organizadora, Yu expulsó a las grandes serpientes y a los dragones, a quienes confinó en las profundidades.

Similar a este último mito es el que tiene a Yi por protagonista. Según la versión más difundida, hubo una época en la que aparecieron en el cielo diez soles que con sus rayos causaron enormes pérdidas en los campos y entre los animales. Entonces Yi, conocido por su destreza en el manejo del arco, disparó varias flechas derribando a nueve de los soles. Después enfrentó a una gran legión de criaturas malignas que habían aparecido y las derrotó una a una. Una versión posterior añade que los soles aparecían de a uno cada día, hasta que luego de varios años lo hicieron a la vez. El calor fue tan insoportable que Di Jun, padre de los soles, envió a Yi para que con su arco los asustara y volvieran las cosas a su normalidad. Pero Yi los mató, y Di Jun decidió castigarlo ejemplarmente. Entonces lo expulsó del Cielo y lo condenó a vivir en la Tierra.

Ilustración de la leyenda de Yi y los diez soles

Ilustración de la leyenda de Yi y los diez soles

Otra leyenda cuenta que GongGong, dios del agua, estaba en guerra con Zhu­Rong, el dios del fuego. La batalla fue fenomenal y el pánico se dispersó por todo el mundo. El dios del fuego resultó vencedor, pero Gong-Gong, en un último esfuerzo, golpeó la cabeza de su rival contra una montaña. El tremendo golpe desmoronó a la montaña y con ella cayó el pilar que sostenía el cielo. Todo entonces fue un caos, en el que perecieron innumerables personas. Niu-kua, decidida a componer las cosas, arregló el Cielo con una mezcla de varias piedras de colores, y luego utilizó las patas de una tortuga gigante para sostenerlo. Además, mató a un dragón para que las fieras salvajes se tranquilizaran. Desde entonces, todo volvió a la normalidad.

Los dragones y el agua

Según la tradición popular, los dragones chinos están asociados con las cascadas, ríos y mares. De hecho, designan “Reyes Dragones”, cada uno de los cuales representan los mares ubicados en los cuatro puntos cardinales: los mares del Este y del Sur, corresponden al mar de China Oriental y Meridional; el mar del Oeste es considerado como el océano Índico, y el del Norte está representado en el lago Baikal.

El origen del dragón posiblemente procede de las primeras representaciones totémicas de las antiguas tribus. Se admite que su figura corresponde a la evolución de otros animales de la fauna local, especialmente serpientes, cocodrilos y algunas especies de peces. Símbolo de potencia, se lo asoció con el género masculino y el poder supremo, identificado en la figura del emperador. En su calidad de criatura superior, domina los elementos, particularmente el agua. Su presencia no ha perdido vigencia y es frecuente en las principales celebraciones festivas de China.

Festival del bote del Dragón

El Festival del bote del Dragón es una fiesta china, que se celebra en el 5º día del 5º mes del calendario chino tradicional.

El dragón chino constituyó desde la antigüedad un símbolo del poder y personificación del concepto del yang (masculino). Históricamente ha sido el símbolo del emperador de China e incluso figuró en la bandera nacional hasta el final de la dinastía Qing. Según señala la tradición, Huang Di, el primer emperador ascendió al cielo inmortalizándose como un dragón. Durante la dinastía Han, el dragón aparece representado como la síntesis de varios animales: tronco de serpiente, escamas de carpa, cola de ballena, cuernos de ciervo, cara de camello, garras de águila, orejas de toro, pies de tigre y ojos de langosta.

La mitología le atribuye al dragón la capacidad de transformarse en un gusano de seda o crecer a dimensiones tan grandes como el universo. El vuelo no representa para él un secreto e incluso puede transformarse en agua o fuego, y volverse invisible. El dragón aparece representado en numerosas vasijas de arcilla, sea en su forma tradicional o híbrida. También como su equivalente femenino, el ave fénix. La representación de dragones más antigua se ha encontrado en yacimientos de la cultura de Xinglongwa, de ocho mil años de antigüedad.

LOS NUEVE DRAGONES: En la mitología china, el número nueve está relacionado con la buena fortuna y el dragón, símbolo de poderío, está asociado a él. Según la creencia popular, nueve son las formas de los dragones: el Celestial; el Espiritual; el de los Tesoros Ocultos; el del Inframundo; el Alado; el Enroscado, que habita las aguas; el Astado, el Amarillo, que enseñó la escritura y el Rey Dragón. También son nueve los descendientes que pueden tener.

Muro de Nueve Dragones

El “Muro de Nueve Dragones” es una representación común en palacios y jardines imperiales.

El arte de predicción

La cultura china tiene una extendida tradición adivinatoria, basada tanto en textos morales y filosóficos, como en la lectura de la naturaleza y el orden cósmico. Destacan en particular el I-Ching y la astrología, fuente de su calendario y zodíaco. El primero fue escrito originariamente hacia el año 2400 a.C., aunque posteriormente fue completado por los seguidores del taoísmo y el confucianismo. Libro oracular, permite comprender las características humanas y operar los cambios necesarios para una mejor y armoniosa existencia. La astrología china combina una serie de representaciones animales con los planetas, y es también una herramienta adivinatoria.

EL LIBRO DE LAS MUTACIONES: La interpretación del I-Ching se realiza a partir de la lectura de trigramas (tres líneas trazadas sobre un papel). Cada trigrama se confecciona con un sistema de números asociados a una línea llena (par) o quebrada (impar). Se tiran tres monedas y según el resultado de su sumatoria, se traza la línea correspondiente. Así se dibujan los ocho trigramas básicos que, combinados entre sí, forman 64 hexagramas. Cada trigrama está asociado a una variedad de significados.

I-Ching

 

LA ASTROLOGÍA CHINA: La astrología china es el arte de la adivinación del futuro mediante un complejo sistema de conocimientos. Este sistema deriva de las características combinadas del propio zodiaco, los cinco elementos del pensamiento chino, los ciclos del calendario astronómico, y la religión china antigua. Todos estos elementos, en manos de un intérprete sabio, permiten conocer el destino de un individuo.

Los antiguos astrónomos asignaron a cada uno de los cinco planetas principales la representación de uno de los elementos. Así, a Venus le correspondió el metal; a Júpiter la madera; a Mercurio el agua; a Marte el fuego y a Saturno la tierra.

Según la leyenda, los animales del calendario chino fueron escogidos por Buda. Indica la tradición que, próximo a su muerte, Buda invitó a todos los animales a visitarlo, pero sólo llegaron doce. Como muestra de agradecimiento, decidió representar con sus figuras las doce fases del Zodíaco.

Zodiaco chino

Las doce figuras animales representativas del calendario chino son: rata, buey, tigre, conejo, dragón, serpiente, caballo, cabra, mono, gallo, perro y cerdo.

Feng Shui

Originalmente, el Feng Shui era parte de un sistema en el que convivían conocimientos filosóficos y de la ciencia natural, con el objetivo de estudiar los cambios en la naturaleza, el clima, y los astros. En esta dirección, el Feng Shui se basa en la existencia de un aliento vital que se ve modificado por la forma y disposición del espacio, las orientaciones dadas por los puntos cardinales y los cambios temporales.

Decoración con estilo Feng Shui

Decoración con estilo Feng Shui

Entre la ley y el amor universal

Entre las muchas escuelas filosóficas de la China Antigua, destacan el “legismo” y el “mohísmo”. La primera, fundada por Han Fei, proclamaba que “Cuando la época cambia, las maneras cambian”, principio fundamental de la jurisprudencia de la dinastía Qin. Su norte estaba fundamentado por tres leyes: Fa (ley o principio); Shu (método) y Shi (legitimidad).

Por su parte, el mohísmo fue fundado por el filósofo Mozi, considerado por la tradición como el primer pensador de esencial importancia en la historia de China. Mozi vivió entre los años 479 y 392 a.C., durante los períodos llamados de las Primaveras y Otoños y de los Reinos Combatientes. Su plataforma se recostaba en la difusión del amor universal. El amor hacia el prójimo, sin distinciones, apuntaba además a un utilitarismo benefactor y colectivo. Según Mozi, para que ambas ramas del mismo pensamiento se establecieran, era necesario un individuo fuera de la tradición que indicara cuáles eran las tradiciones aceptables.

Mozi

Mozi fundó la escuela del moísmo que discutía fuertemente contra el confucianismo y el taoísmo. Su filosofía enfatizó el autocontrol, la autorreflexión y la autenticidad más que la obediencia al ritual.

Referencia:
Gimeno, D. (2008). Antigua China. Grandes Civilizaciones de la Historia. Editorial Sol 90.

Edad Antigua