contadores de paginas web
Imprimir

Revolución Industrial: Causas

 
 

En las últimas décadas del siglo XVIII, en Inglaterra se descubrió una nueva forma de energía: el vapor. Pronto, esa fuerza se aplicó a las máquinas. Esta nueva forma de energía la posibilitó James Watt, al inventar la máquina de vapor (1769). Inicialmente esta máquina se aplicó, de modo muy exitoso, a la fabricación de telas. De esta manera, comenzó un proceso de gran crecimiento económico que fue el resultado de la utilización de nuevas técnicas y fuentes de energía. La producción se incrementó notablemente, lo que dio lugar al establecimiento de nuevas formas de organización del trabajo.


Máquina de vapor de James Watt

Aunque fue un proceso amplio, ya que se venía insinuando desde el siglo XVI, podemos relacionar las causas de la Revolución Industrial con: la utilización del vapor en las máquinas, el liderazgo mundial de Inglaterra, y el crecimiento demográfico y desarrollo urbanístico.

Utilización del vapor en las máquinas

A mediados del siglo XVIII, el proceso de elaboración de telas era muy lento porque se hacían en telares accionados manualmente. Para que el trabajo rindiera más, se buscaron mejoras técnicas, de lo cual resultaron los primeros telares que funcionaban con fuerza hidráulica. Pero tenían una desventaja, ya que los talleres tenían que ser ubicados en las orillas de los ríos.

Todo cambió gracias al invento de la máquina de vapor, ideada por Newcomen en 1711, y perfeccionada por James Watt en 1769. El invento se aplicó inicialmente a los telares. Este hecho se constituyó en uno de los primeros pasos para el desarrollo industrial porque, no sólo dio origen a la industria textil, sino que también dio lugar a nuevos progresos técnicos que sustituían el trabajo manual.

Otro avance importante fue el telar de vapor que construyó otro inglés, Cartwright, en 1785. Esta máquina reemplazaba el trabajo de 40 personas, lo que hacía que la producción fuera más rentable para su dueño.


Telar de Cartwright

De esta manera, los primeros grandes inventos técnicos se desarrollaron alrededor de la industria textil. A partir de entonces, la máquina de vapor se perfeccionó cada vez más, y su aplicación se orientó a la solución de diferentes necesidades. De su aplicación a la producción en las fábricas, se pasó a los medios de transporte, como el barco y el tren.

Liderazgo mundial de Inglaterra

La llegada de inmigrantes  flamencos y hugonotes a Inglaterra durante los siglos XVI y XVII proporcionó un fuerte impulso a la industria de la lana, e introdujo nuevas industrias como la de tejidos de seda, elaboración de prendas de vestir y la manufactura de sombreros. Muy pronto, Inglaterra  empezó a exportar estos y otros productos con notable éxito gracias al desarrollo de la navegación.

En consecuencia  a finales del siglo XVIII Inglaterra se convirtió en el país que practicaba el mayor comercio marítimo internacional y tenía clientes en el mundo entero, pero también competidores. En tales circunstancias, los ingleses se vieron obligados a inventar procedimientos y máquinas para reducir costos en los productos manufacturados. Sin lugar a dudas, la necesidad de rivalizar con obreros de Asia, que eran artesanos hábiles, fue el factor determinante que provocó gran número de inventos técnicos en el campo de la industria textil inglesa.


El inmenso poder de Inglaterra en el comercio marítimo mundial facilitó su Revolución Industrial.

Crecimiento demográfico y desarrollo urbanístico

En el siglo XVIII Inglaterra tuvo una serie de innovaciones en la agricultura promovidas desde el parlamento, que permitieron la aplicación de nuevas técnicas para incrementar la productividad agrícola y ganadera. Se mecanizó las labores del campo logrando un mayor rendimiento en las cosechas, que hizo mejorar la alimentación y permitió disminuir la mortalidad infantil y alargar la vida de los ingleses, alcanzando un incremento en la población. A este incremento contribuyeron los progresos en la medicina especialmente el descubrimiento y la aplicación de la “vacuna” para detener epidemias periódicas que diezmaban a la población.

Este crecimiento demográfico estuvo estrechamente unido al despegue industrial, pues al elevarse la población se contó con abundante mano de obra y se produjo el éxodo rural hacia los centros industriales. Las antiguas ciudades fueron adquiriendo una nueva fisonomía pues la aparición de las fábricas y la llegada de campesinos impusieron cambios urbanísticos.


Ilustración de la ciudad de Londres en las primeras décadas de la Revolución Industrial.
 

Fuente: Mijailov, M.I. “La Revolución Industrial”. 1978. Contextos Sociales. 2004.