Antonio Gaudí

Categoría: Biografías

Antonio Gaudí y Cornet

Arquitecto español (Reus, 25 de junio de 1852-Barcelona, 10 de junio de 1926). Creador de un estilo atrevido en el cual prevalecen las formas sinuosas y los motivos de decoración naturalista. Máximo representante del Modernismo y uno de los principales pioneros de las vanguardias artísticas del siglo XX. Combinó elementos neogóticos con un audaz barroco y con un modernismo que llega a tener cualidades surrealistas. Su arte ha sido muy discutido, aunque no se le niega un indudable merito y una ambiciosa originalidad.

Antonio Gaudí

Retrato de Antonio Gaudí realizado por Francisco Domingo. Creador de singularísimas formas arquitectónicas, Gaudí constituye un caso único en la historia de la arquitectura universal.

Se trasladó a Barcelona en 1868 para estudiar Arquitectura. Se incorporó al movimiento de la Renaixença catalana del que se convertiría en uno de sus representantes más destacados. Se graduó en la escuela de Arquitectura de Barcelona en 1878, completando su formación con Pablo Milá y Fontanals. Sintió siempre una honda preocupación estética que se expresó en una forma plástica a lo largo de toda su obra. En un principio experimentó la influencia del medievalismo al modo de Viollet-le-Duc; concretamente, la arquitectura gótica dejó en él una huella imborrable, como se puede ver en el gran templo expiatorio de la Sagrada Familia de Barcelona (1883), catedral de elevadas torres. Pero eso goticismo sólo constituye una etapa de Gaudí y no da una idea completa acerca de su valor y sentido. Obras como la Casa Vicens (1878) -que acusa cierto mudejarismo- y el Palacio Güell (1885) le convierten en el primer arquitecto “modernista” de Europa (el “modernismo” equivale al Art Nouveau francés y al estilo Liberty inglés, nombres que recibió el estilo de 1900), pues ambas obras son anteriores al Hotel Tassel de Bruselas (1892-1893), planeado por el arquitecto belga Víctor Horta y considerado tradicionalmente como la primera obra en el citado estilo.

Templo la Sagrada Familia

La fachada del Nacimiento del templo expiatorio de la Sagrada familia iluminada durante la noche. Gaudí dedicó por entero a esta obra inacabada los doce últimos años de su vida.

Pero Gaudí no es simplemente un arquitecto, sino un creador de formas, es decir, algo que esta muy por encima del simple ejercicio de la arquitectura y, por ello, no se agota en ese modernismo que sólo representa una faceta de su genio artístico. Por otro camino muy distinto estableció las bases de la arquitectura expresionista, arquitectura de alabeadas y movidas superficiales, que nada tiene que ver con el frio racionalismo inmediatamente posterior. Como constructor, Gaudí tiene una importancia decisiva por el uso que hizo del hierro, el hormigón, el ladrillo, el arco parabólico y las citadas superficies alabeadas que supo aplicar sabiamente a los paramentos, columnas y techos. Todo ello da la impresión de movimiento continuo y, en algunos casos, parece un desafío a la estabilidad del edificio. Por otro lado, en la arquitectura gaudiniana se integran de un modo tan perfecto la propia arquitectura, la escultura y la pintura, que cabe hablar del efecto pictórico de la obra debido a la policromía. Para ello revistió con frecuencia las superficies con cerámica vidriada de varios colores, a modo de mosaico. Igualmente es posible señalar el sentido escultórico de su arquitectura, que, en algunos casos, produce el efecto de modelado, como ocurre en el Portal del Nacimiento del ya citado templo de la Sagrada Familia.

Iglesia de Santa Coloma de Cervelló 

Aspecto exterior de la cripta de la iglesia de Santa Coloma de Cervelló. A su genialidad de arquitecto, Gaudí unió una sin igual habilidad en el empleo de los materiales de construcción.

 

En 1898 le encargaron la iglesia para la colonia fabril de Güell, en Santa Coloma de Cervelló, de originalísima concepción, pero interrumpida en 1914. Hasta esta última fecha, y en un período de gran fecundidad, construyó en Barcelona los siguientes edificios: Casa Calvet (1899-1904); Bellesguard (1900-1902); Casa Batlló (1905-1907), famosa por sus balconadas curvilíneas; Casa Milá (1905-19010), conocida vulgarmente como “la Pedrera”; Escuelas de la Sagrada Familia (1900), y el Parque Güell (1900-1914). Fuera de esta ciudad, intervino en la restauración de la catedral de Mallorca (1904-1914) en la que, además de otros aciertos, dejó una serie extraordinaria de hierros. En Astorga había construido en 1887 el Palacio Episcopal, coincidiendo con su etapa medievalista. En León levantó la “Casa de los botines”, y en Comillas (Santander), el pequeño Capricho (1883-1885).

El 10 de junio de 1926, tres días después de ser arrollado en la calle por un tranvía, falleció en el Hospital de Santa Creu de Barcelona, sin que su obra fuera debidamente valorada por la mayoría de sus contemporáneos.

Referencia:

Monitor (1972). Salvat S.A.