Filosofía de la ciencia

Categoría: Filosofía

¿Lógica o prueba experimental?

¿Lógica o prueba experimental?

La ciencia fue el principal factor del cambio ocurrido en el pensamiento occidental entre los tiempos medievales y los modernos. Pero antes, que la Ilustración pudiera florecer, la Iglesia cristiana y el empirismo emergente libraron una guerra que duró 200 años.

La Iglesia hizo suyas numerosas ideas anteriores, en especial la explicación aristotélica de la naturaleza del Universo. El astrónomo polaco Nicolás Copérnico (1473-1543) rechazó la idea eclesiástica, que la Tierra ocupaba el centro del Universo, asegurando que sus observaciones demostraban que la Tierra gira alrededor del Sol. El filósofo inglés Francis Bacon (1561-1626) abogó por el uso del experimento, en lugar de la deducción, para aumentar el conocimiento. En 1632, el astrónomo y físico italiano Galileo Galilei (1564-1642) se atrevió a defender la teoría de Copérnico y tuvo que comparecer ante la Inquisición, tribunal eclesiástico encargado de combatir las herejías. Su consiguiente arresto domiciliario y su retractación bastaron para poner freno a los descubrimientos científicos en Italia durante cien años.

Galileo enseñando al dux de Venecia el uso del telescopio

Galileo enseñando al dux de Venecia el uso del telescopio. Fresco de Giuseppe Bertini (1825-1898).

Con la intención de reconciliar a la Iglesia con la ciencia, el francés René Descartes (1596-1650) intentó demostrar la existencia de Dios mediante argumentos racionales. Pero esta alianza del racionalismo y la fe en Dios no duró mucho. En la siguiente generación, el científico inglés Isaac Newton (1642-1727) realizó grandes avances en el campo de la física basándose en métodos empíricos, que influyeron muchísimo en los filósofos de la Ilustración. Immanuel Kant (1724-1804) consideraba posible demostrar mediante la razón que las leyes de Newton eran ciertas, y creía que el enfoque científico podía explicar el mundo de los fenómenos (o de las apariencias).

Tiempo después, el francés Auguste Comte (1798-1857) sugirió que el pensamiento humano se desarrolla en varias fases: la primera es mítica y religiosa; la siguiente es metafísica; y, por último, se llega a una fase positiva, caracterizada por la acumulación sistemática de hechos observados. Comte pensaba que estos métodos positivistas podían aplicarse a la investigación de la sociedad, y así inventó una nueva materia de estudio: la sociología.

En el siglo XX se empezó a poner en tela de juicio el método empírico propuesto por Comte y, a partir de los años treinta, los filósofos buscaron nuevas maneras de describir el método científico.

Falsación

Cisnes negros

Antes de que se vieran en Europa los primeros cisnes negros, procedentes de Nueva Zelanda, un científico deductivo habría afirmado que todos los cisnes son blancos, puesto que nunca había visto uno negro.

El filósofo austriaco Karl Popper (1902-1994) criticó los métodos inductivos empleados por la ciencia, haciendo suyo el argumento del empirista David Hume (1711-76), que afirmaba que la inducción tiene fallos lógicos. Hume sostenía que toda evidencia inductiva es limitada: no observamos el Universo en todo momento ni en todo lugar y, por tanto, no está justificado que se formulen reglas generales a partir de la observación de casos particulares. Por muchas que sean las observaciones que confirman una teoría, siempre existe la posibilidad de que una observación futura la refute. La inducción no proporciona certidumbre.

Popper tampoco estaba de acuerdo con la opinión empirista de que es posible observar el mundo objetivamente. Aducía que toda observación se hace desde un punto de vista concreto y, además, está matizada por los conocimientos, «contaminada» de teoría. Se percibe el mundo en el contexto de teorías en las que ya se cree. Como alternativa, propuso otro método científico basado en la «falsación».

Por muchos casos positivos que confirmen una teoría, basta una observación de signo contrario para refutarla. La ciencia progresa cuando se demuestra que una teoría es falsa y se encuentra una nueva teoría que explique mejor los fenómenos.

Karl Raimund Popper

Karl Raimund Popper (Viena, 28 de julio de 1902-Londres, 17 de septiembre de 1994). Para Popper, el científico debe intentar refutar su propia teoría, en lugar de esforzarse constantemente en confirmarla. Según él, la ciencia puede ayudar a aproximar a la verdad, pero nunca se puede estar seguros de tener la explicación definitiva.

Paradigmas

Para el filósofo norteamericano Thomas Kuhn, el progreso científico no se produce simplemente en etapas basadas en observaciones imparciales. Lo mismo que Popper, pensaba que toda observación está contaminada por teorías. Los científicos tienen una visión del mundo, o paradigma. Cada paradigma es una interpretación del mundo, más que una explicación objetiva.

Para Kuhn, la historia de la ciencia se caracteriza por revoluciones en el punto de vista científico. Los científicos aceptan el paradigma dominante hasta que se acumulan las anomalías. Entonces, los científicos empiezan a replantearse las bases mismas del paradigma y surgen nuevas teorías que pretenden sustituir al paradigma dominante, hasta que una de estas nuevas teorías es aceptada como nuevo paradigma.

El filósofo austriaco Paul Feyerabend (1924-1994) opinaba que no se debe dar por sentada la superioridad del método científico moderno, alegando que los científicos del futuro pueden aceptar paradigmas que aún desconocemos, y que no debemos intentar impedir el desarrollo intelectual futuro tratando de definir un paradigma dominante.

LA CIENCIA Y EL MUNDO POSMODERNO

En el siglo XX, la teoría de la relatividad propuesta por el físico alemán Albert Einstein (1879-1955) desplazó al paradigma basado en las observaciones de Newton, que había dominado la física desde la Ilustración. Este cambio hizo que los filósofos se dieran cuenta que los fundamentos del conocimiento científico no son un conjunto estático e inalterable de leyes naturales, sino interpretaciones humanas de fenómenos, que dependen tanto de la comunidad en la que surgen como de la realidad misma.

explicaciones científicas

Las explicaciones científicas no pueden considerarse como objetivas y neutrales. En las fronteras de la ciencia están apareciendo nuevos paradigmas que no encajan en la ortodoxia actual, y nadie puede saber cómo se desarrollará la ciencia en el futuro.

 

Fuente: STEWART, Robert. Ideas que transformaron el mundo. 1997.

 
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