Parque Nacional Natural Corales del Rosario y San Bernardo

Categoría: Turismo al día

Parque Nacional Natural Corales del Rosario y San Bernardo

Los Corales del Rosario están demarcados por la línea más alta de mareas alrededor de la isla de Barú, el archipiélago de Nuestra Señora del Rosario y los 50 m de profundidad, mar afuera. Comprenden, además el área territorial de la isla del Rosario, sus islotes adyacentes y la isla del Tesoro. Deben su valor biológico principalmente a los corales, esos minúsculos animales que, asociados con algas microscópicas, edifican bajo los mares tropicales verdaderos castillos de rocas calcáreas.

Corales del Rosario

Las islas del Rosario son acumulaciones de arrecifes fósiles y sedimentos de origen coralino, emergidos por las fuerzas titánicas del interior de la tierra o formados durante épocas en que el mar estaba por encima de su nivel actual. Los arrecifes coralinos se han desarrollado desde hace unos 200 millones de años en los fondos poco profundos de mares tropicales pobres en nutrientes, con temperaturas alrededor de 23 0C, aguas cristalinas bien iluminadas y de alta salinidad. En el parque hay cerca de 50 especies de corales, entre las cuales dominan el cuerno de alce, el cuerno de venado, el deditos, el lechuga, el de fuego y el pagoda.

En las lagunas que se forman entre las barreras coralinas y las playas se desarrollan praderas de plantas marinas y algas. Algunas de estas praderas submarinas reciben nutrientes provenientes del manglar y aportan materia orgánica a los arrecifes coralinos. Además contribuyen a la oxigenación de las aguas; disminuyen la fuerza de las olas, evitan la erosión y ofrecen las condiciones óptimas para el desarrollo de unas 240 especies de algas.

La riqueza submarina de las islas del Rosario ha sido seriamente afectada por el incremento de los sedimentos que transportan las aguas desde el continente, en especial las que provienen del Canal del Dique. Al aumentar la turbidez de las aguas a causa del alto contenido de sedimentos, las algas microscópicas que viven dentro de los pólipos coralinos y requieren abundante luz solar para realizar la fotosíntesis, disminuyen su actividad. Además, a medida que los sedimentos se precipitan, cubren las colonias de coral y en algunos casos las ahogan.

La vegetación terrestre de las islas del archipiélago comprende áreas de bosque muy seco tropical. En las lagunas costeras hay algunos manglares que conforman franjas: primero se establece el mangle rojo, que coloniza suelos blandos e inestables; después, el mangle bobo; detrás de este vienen el botoncillo o zaragoza y algunos ejemplares de mangle blanco, en terrenos más firmes. Sobre las raíces sumergidas de los árboles de mangle rojo, en la ciénaga de Cocoliso, se encuentra una extraordinaria variedad de formas de vida: esponjas calcáreas, celenterados, moluscos y crustáceos forman un abigarrado mundo donde se aprovecha cada milímetro de espacio disponible y se reciclan los nutrientes eficientemente.

En los manglares de la isla del Tesoro hay importantes colonias de garzas y corocoras. En otras islas del archipiélago, además de aves marinas -gaviotas, cormoranes, fragatas, sulas, pelícanos-, hay golondrinas, mariamulatas y pechiamarillos. Se encuentran también reptiles como iguanas, lobitos, salamaquenjas, candelillas y caimanes. Ocasionalmente se han visto conejos.

DATOS

Declaratoria: Resolución 1425 de 1996

Ubicación: En el mar Caribe, departamento de Bolívar a 45 Km. de la Bahía de Cartagena.

Poblaciones cercanas: Cartagena, Barranquilla y Santa Ana.

Área: 120.000 hectáreas.

Temperatura: Alrededor de 28°C.

Meses secos: Diciembre a marzo.

Meses lluviosos: Agosto a noviembre.

Precipitación: 900 mm anuales.

Referencia:

Gran enciclopedia de Colombia (2007). Círculo de lectores S.A.