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16 de abril de 1917: Lenin retorna a Rusia luego de años de exilio para empezar la revolución

 
 

Con el país inmerso en el caos debido a la I Guerra Mundial y a la abdicación del Zar Nicolás II, el líder del partido bolchevique, Vladimir Ilich Ulianov (que había adoptado el seudónimo de Lenin) llega a Petrogrado (Rusia) el 16 de abril de 1917 desde su exilio en Suiza, con la firme determinación de acabar con el Gobierno Provisional de corte democrático y burgués que había sustituido al Zar tras la Revolución de Febrero y que se mostraba partidario de continuar la guerra al lado de los aliados.


Lenin recibido por una multitud

El apoyo alemán

Lenin regresó apresuradamente a Rusia con la ayuda del ejército alemán (que veía en Lenin un agitador capaz de debilitar a su enemiga Rusia). El viaje de Lenin a la capital rusa desde su exilio en Suiza fue una maniobra organizada por Berlín, que hacía tiempo había llegado al convencimiento de que una forma de ganar la guerra era desestabilizar a sus oponentes.

Para contactar con Lenin, Alemania recurrió inicialmente a un revolucionario ruso, Alexander Helphand, al que prestaba ayuda económica. Sin embargo, la sugerencia de viajar abiertamente a través de Alemania fue rechazada por el líder bolchevique, pues pensaba que ello podría suponer su descrédito al presentarle como una marioneta germana. Tras varias semanas de negociaciones, utilizando a Fritz Platten, secretario general del Partido Socialdemócrata suizo, como intermediario, los agentes del Káiser finalmente aceptaron las demandas de Lenin en cuanto a la forma de realizar el viaje.

Lenin y sus acompañantes partieron de Zúrich hacia Berlín por ferrocarril y, posteriormente, hasta Sassnitz, en la costa báltica; allí se embarcaron en un ferry hasta Malmö, desde donde se trasladaron a Estocolmo. Los permisos para entrar en Suecia fueron fácilmente conseguidos por diplomáticos alemanes. Pocos días más tarde, el grupo reemprende el viaje, llegando el 16 de abril de 1917 a la estación Finlandia de Petrogrado, tomada por una multitud. Al llegar expone las “Tesis de Abril”, ordenando a los bolcheviques cesar en el apoyo al Gobierno Provisional y preparar su propia revolución mediante la reclamación de «todo el poder para los sóviets».

Lenin supervisará la creación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (U.R.S.S) y dirigirá el país hasta su muerte en enero de 1924, tras haber sido tratado contra la sífilis el año anterior.