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Mesopotamia: Los Sumerios

 
 

En el área de la cordillera del Tauro y la costa del Medite­rráneo oriental, entre el XII milenio y el X, tribus de ca­zadores-recolectores se transformaron en agricultores y ganaderas. Este cambio se acentuó en 10000 - 8300 a.C. en Siria, Lí­bano y Palestina. Entre 9300 y 4400 a.C., las formas incipientes del Neolítico ya predominaban en estas áreas, además de em­pezar a manifestarse en Anatolia y los montes Zagros, zonas periféricas de la re­gión enmarcada entre los dos grandes rí­os, el Tigris y el Éufrates.


Principales emplazamientos protourbanos en Mesopotamia

Los primeros pasos

Se llama Mesopotamia a la zona del Cercano Oriente ubicada entre los ríos Tigris y Eufra­tes, si bien dicha denominación se extiende a las zonas fértiles contiguas a la franja interflu­vial, que coinciden con las áreas no desérticas del actual Irak. Entre 6000 y 5000 a.C., gracias a la extraordinaria fertilidad del suelo, en el interior de la Mesopotamia se afianzaron la agricultura y la ganadería, lo que, para los pueblos que protagonizaron este milagro, supuso pasar del nomadismo a la vida sedentaria. Las nuevas técnicas de producción desarrolladas en la zona se expandieron y fueron adoptadas por otros pueblos de las regiones aledañas. En tierras tan fértiles no sólo florecieron espigas y rebaños, sino también ciudades y nuevas creencias.

En el norte de Mesopotamia, la agri­cultura y la ganadería se impusieron en­tre 6000 y 5000 a.C., entrando decidida­mente en la etapa del Neolítico. Durante este período, las nuevas técnicas de producción que se habían desarrollado en el área inicial se expandieron por la Me­sopotamia interior, auspiciando el desa­rrollo de la agricultura. Las culturas más características de este período son la Hassuna-Samarra, entre 5000 y 4500 a.C., y la de Halaf, entre 4500 y 4000 a.C., esta última, se extendió desde la Mesopotamia hasta el Levante mediterráneo y el sur de Anatolia.

El horizonte Sumerio

A mediados del IV milenio a.C., la ciu­dad terminó por reemplazar a la aldea y al caserío. Los hallazgos arqueológicos más importantes de esta etapa se centran en Ürük, un poblamiento situado, en el curso inferior del río Éufrates. El perío­do de Ürük se corresponde con los nive­les arqueológicos más profundos de es­te emplazamiento. En los estratos superiores de excavación, los arqueólo­gos ya encontraron exponentes del se­llo cilíndrico, que sustituyó al plano y, en numerosas estelas y tablillas, los prime­ros ejemplos de escritura con pictogramas. Muchas representaciones de los sellos y relieves indican que los sumerios utilizaban flautas, laúdes, arpas, liras e instrumentos de percusión. Los sumerios también gozaban del ocio. En las tumbas reales de Ur se encontró el tablero de piezas circulares pertenecientes a un juego de mesa que según se sabe fue uno de los pasatiempos preferidos por los nobles mesopotámicos. También en este nivel se observa un mayor uso del metal, en especial del cobre. Al final del período se empezó a uti­lizar el bronce, que era producido a base de cobre y arsénico o estaño.


Sello cilíndrico e impresión: grupo de ganado en un campo de trigo. Caliza, Mesopotamia, período de Ürük. El sello cilíndrico estaba formado por una piedra u otro objeto de material duro de forma cilíndrica en el cual se tallaban motivos decorativos. Este sello podía hacerse rodar sobre ladrillos de arcilla aún blandos, grabando así sus motivos en ellos. Museo del Louvre, Department of Oriental Antiquities.

Entre los grandes avances que se pro­dujeron en el período Ürük sobresale el torno de alfarero, que desplazó los mé­todos anteriores. Su aparición responde a la necesidad de producir piezas cerá­micas "en serie" para abastecer a una pro­ducción que ya generaba excedentes y es­timulaba el comercio. La cultura mesopotámica de El Obaid fue la primera en utilizar una plancha giratoria para el moldeado de cerámica. Finalmente, es en este período cuando apareció la rueda. Los sumerios aplicaron por primera vez el principio de la rueda al transporte. Sus carros era tirados por onagros, los asnos salvajes de Asia. Todos estos desarrollos y su expansión, fueron el sustrato que permitió el desarrollo de la civilización sumeria.

 
La rueda fue el invento mas importante en la historia de la humanidad aunque se cree que  esta se inventó en el año 5000 A.C, donde aparentemente ya tenía una función en el trabajo de la alfarería, fue en el periodo de Ürük donde se empezo a utilizar como tecnología para el transporte, es probable que la invención de la rueda haya beneficiado a la industria incluso antes de beneficiar al transporte.

Se considera que la civilización sume­ria es la más antigua civilización del mun­do. La procedencia de sus habitantes, los sumerios, es incierta. La teoría más acep­tada es que no hubo una ruptura cultural con el periodo de Ürük y que, en consecuencia, no intervinieron grandes facto­res externos, como podían ser invasiones o migraciones, para la conformación y desarrollo de Sumeria. Hacia el año 2900 a.C. se produjo el fin del período Jemdet Nasr, que continuó al de Ürük. El cam­bio de etapa no significó una ruptura con el período anterior, sino, por el contra­rio, una expansión de sus rasgos funda­mentales por el resto de la llamada "me­dia luna fértil". Esto explica que se hayan comenzado a desarrollar ciudades-es­tado en áreas septentrionales de los ríos Tigris y Éufrates y la llanura del Khabur. Toda Mesopotamia y parte de Siria que­daron inmersas en este proceso común.

La primera civilización mesopotámica: Los Sumerios

Nada se sabe con certeza acerca del origen del pueblo sumerio. Probablemente procedía de las colinas de Asia Central y llegó a Mesopotamia por el Golfo Pérsico. Pareciera ser que no arribaron a la Mesopotamia hostigados por otros pueblos, sino por motivos de pastoreo. Hacia el año 3500 a.C. había tomado posiciones al sur del valle del Éufrates y dando el nombre de Sumer a la tierra ocupada.

Las representaciones que hicieron de sí mismos los sumerios los muestran como seres más bien bajos, de cabeza redondeada, labios carnosos, mirada penetrante y nariz grande. Casi siempre aparecen con la cabellera y la cara afeitadas y vestidos con una tradicional falda de lana. Eran inteligentes, artistas, comer­ciantes y organi­zadores. Su len­gua era semejan­te a la de los gru­pos asiáticos. Los primeros establecimientos sumerios se construyeron sobre montículos de tierra, lo que elevaba a las aldeas por encima de la tie­rra circundante, que sufría frecuentes inunda­ciones.

 Modelo de casa circular de inicios del III milenio a.C.

Las casas de los campesinos sumerios eran simples chozas de adobe, juncos entrelazados y vigas de madera que eran cubiertos con una especie de aguamasa hecha de yeso. Las puertas eran de madera, con bisa­gras de piedra; en tanto que el piso se cons­truía a base de barro apisonado, situadas cerca de los campos, donde convivian con su ganado. La gente de mayores recursos residía en el centro de las ciudades, donde las casas formaban callejuelas estrechas. La población de las ciudades-estado sumerias estaba formada por gente de una región en vez de estar unida por vinculos de familia, como era típico de los pueblos y villas de la misma época.

El jefe sumerio de una ciudad-estado se denominaba ensi, y se consideraba que su poder provenía por delegación del dios de la ciudad. El ensi era el jefe religioso, miembro de la comunidad, y representaba al pueblo en sus tratos con las deidades. La victoria de una ciudad-estado sobre otra, era considerada como un reflejo en la tierra de acontecimientos que concernían a sus dioses respectivos.



Sólo a partir del cuarto milenio a.C. las aldeas empezaron a convertirse en ciuda­des. Se cree que durante una parte de esta época la totalidad de la Mesopotamia inferior se hallaba bajo las aguas. Corroboran esta teoría las frecuentes historias de inundacio­nes en la literatura antigua, y en particular la narración de Noé y el arca del Antiguo Tes­tamento.

Fuera cual fuera la magnitud de las desgra­cias que tuvieron que soportar, los sumerios demostraron capacidad para sobrellevarlas. Su civilización nos parece hoy fundamental­mente urbana por los vestigios hallados de grandes ciudades, pero nada sabemos de la tarea inmensa de convertir aldeas de paja y barro en conjuntos impresionantes como Ur y Erech.

Las artes de riego

La primera tarea de los sumerios fue la de controlar las aguas del Éufrates. Aunque llo­vía poco en la Mesopotamia inferior, el río se desbordaba todos los años haciendo un pan­tano de la tierra circundante. Los sumerios desecaron la ciénaga e irrigaron los desiertos para disponer de mayor superficie de tierra para la agricultura y la ganadería.


Reconstrucción virtual de la ciudad de Ur, tal y como podía aparecer a finales del III milenio, situada en un paisaje marismeño, rodeada por el río Éufrates y un canal artificial.

Aprendiendo de sus propios errores, crea­ron toda una técnica de irrigación. Levanta­ron diques para contener las aguas y dirigirlas a través de un complejo sistema de canales, presas y depósitos. Semejante esfuerzo exigía la contribución de una vasta mano de obra, y el trabajo en común hizo posible la edifica­ción de las ciudades.

Podemos imaginar lo que ocurrió: al dome­ñar los ríos aumentó la tierra cultivable y con ella las cosechas; aunque no se utilizaba el di­nero como medio de cambio, había alimentos de sobra que se podían permutar en otros pueblos por bienes como madera, metales, minerales y piedras preciosas, que no produ­cían ellos mismos.

El desarrollo urbano


 Los sumerios escribían en tablillas de arcilla sin cocer, con una caña de junco que producía unas curiosas marcas en forma de cuña, por lo que la escritura de esta gente se denominaba cuneiforme.

El crecimiento urbano fue acompañado por una mayor evolución de la escritura, que pasó de cumplir un rol administrati­vo y técnico, al de consolidar el imagina­rio social. En efecto, la escritura pasó a ocupar un lugar destacado en las estelas, los monumentos y los templos. Usaron la escritura ideográfica y jeroglífica e in­ventaron la escritura cuneiforme, cuyos signos hechos con clavos sobre greda hú­meda, fueron tal vez simplificación de otra escritura anterior. En el ám­bito urbano comenzaron a proliferar los palacios y las murallas. Los insumos téc­nicos y financieros en la guerra se volvie­ron cada vez más grandes, ya que el emprendimiento de campañas militares para conquistar nuevos mercados se volvió par­te del desarrollo.

Las ciudades de Sumer

 Mapa de las ciudades de Mesopotamia.

Todas las ciudades sumerias se ubicaban junto a un río importante o estaban unidas a él por un canal. Estas vías de agua conectaban a Mesopotamia con el golfo Pérsico y los países de más allá. El comercio era fundamental, porque Mesopotamia meridional care­cía de las materias primas básicas como madera, metales y piedra. Muchos de los exóticos lujos que caracterizan a la cultura sumeria también debían ser importados. Los sumerios comerciaban a distancias impresionantes: hasta Afganistán para el lapislázuli; hasta el Indo para piedras preciosas como la cornali­na y exóticas maderas duras; hasta las montañas de Anatolia y Persia para obtener los minerales metáli­cos, y a los montes Zagros y Siria para madera. Muchas veces aparecen en la mitología y en el arte botes que todavía se usan en las regiones pantanosas de Irak; lugares como Ur y Lagash eran puertos conectados con el mar. Muchos bienes entraban a Sumer por Bahrein (el antiguo Dilmun), que hacía de centro de distribución de la región del golfo y que tenía su propio sistema de pesos y medidas. Pronto se difundió el urbanismo más allá de la zona donde hizo su primera aparición, en Sumer, hacia el norte de Mesopotamia y Siria, y hacia el este en Irán, contribuyendo a que regiones periféricas se enrique­cieran gracias al comercio con Mesopotamia.

Ürük, la ciudad de Gilgamesh

Fue una ciduad antigua de Sumeria, situada al este del Éufrates. En su momento de mayor esplendor llegó a tener una población de entre 50.000 a 80.000 habitantes y ocupó una zona amurallada de 6 kilómetros cuadrados. Ürük fue el mayor asentamiento urbano en esta época y una de las primeras ciudades del mundo. Se cuenta que las paredes se construyeron por órdenes de Gilgamesh que perteneció a la dinastía I de Uruk: fue su quinto soberano, reinó 126 años y le sucedió su hijo Ur-lugal. A Gilgamesh se le atribuía la construcción de las poderosas murallas de la ciudad, según menciona una inscripción del rey Anam de 
Ürük, datada hacia 1825 a.C. Personaje legedario de la mitología sumeria. 


Ruinas de Ürük, en el actual Irak

La primera excavación de Ürük la realizó un equipo alemán guiado por Julius Jordan antes de la Primera Guerra Mundial. Esta expedición volvió en 1928 y continuó los trabajos hasta 1939. En 1954, regresó bajo la dirección de Heinrech Lenzen y realizó excavaciones más exhaustivas.

De acuerdo con la historia de los reyes sumerios, Ürük fue fundada por Enmerkar. Según la versión de la Biblia (Genesis 10:10), Erej, probablemente Ürük, haya sido la segunda ciudad fundada por el mítico Nimrod. Los voluminosos archivos del templo Eanna, en Ürük, del período neo-babilónico, documentan las funciones sociales del templo como centro de redistribución. En tiempos de hambruna, una familia dedicaba un hijo al cuidado y mantenimiento del templo como ofrenda.

Las ciudades sumerias

En el proceso de transición del nomadismo a la vida sedentaria -tribus dedicadas al pastoreo que se asentaron para desarrollar la agricultura-, los avances logrados por la cultura de Ürük se extendieron por el resto de Mesopotamia y dieron lugar al nacimiento de la cultura sumeria. El empleo de nuevas técnicas agrícolas permitió la proliferación de las ciudades. Estas ciudades-estado pronto se caracterizaron por la aparición de murallas, lo que induce a pensar que las guerras entre ellas fueron frecuentes. También desempeñó un rol decisivo la expansión de la escritura, primero al servicio de la administración y luego, en los templos, de la religión. Pese a la conservación de las listas de los sucesivos reyes sumerios, la historia de este período es muy poco conocida.

 
Listas reales sumerias, datadas en el II milenio a.C., incluyen cinco dinastías anteriores al mítico diluvio.

El bastión sumerio

En Ürük, la civilización sumeria alcanzó su grado de mayor desarrollo. Prueba de su esplendor son las reiteradas referencias que hay de esta ciudad en diversos textos religiosos, como es el caso del Antiguo Testamento, donde aparece en el libro del Genesis (10:10) y en el de Ezra (4:9-10). También la lista de los reyes sumerios confirma su grandeza. En realidad, Ürük desempeñó un papel muy importante en la historia de Mesopotamia desde una etapa temprana, en el período anterior a Sargón de Acad. Después, sobresalió en las luchas contra los elamitas (2000 a.C.). Luego, el centro de poder político se desplazó a Ur Kasdim, lugar de nacimiento del patriarca Abraham.

Estelas conmemorativas

 La Estela de Urnanshe, Rey de Lagash.

Fueron los sumerios quienes empezaron a hacer relieves planos, por lo general conmemorativos de los acontecimientos político-militares o religiosos. Estas estelas desarrollaban escenas en registros o bandas, como lo hace actualmente el cómic. Las figuras, situadas en el mismo plano, muestran el cuerpo de frente y la cabeza y los pies de perfil, como se observa en la Estela de Urnanshe, de 40 cm de alto, donde aparece el rey de Lagash, de mayor tamaño, en dos escenas: en una, como constructor, y en otra, presidiendo una fiesta sagrada. Está perforada, seguramente para ser fijada en la pared de un templo.

 
 
 
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