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Bogotá: Urbanismo en la segunda mitad del siglo XX

 
 

La segunda mitad del siglo XX se inició con la firme voluntad de modernización que fue impulsada por una generación de urbanistas y arquitectos graduados en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional, primera que se creó en el país. Estos profesionales asumieron los destrozos generados por los disturbios del 9 de abril de 1948 como justificación para replantear el urbanismo de la ciudad.


Charles Edouard Jeanneret Le Corbusier, arquitecto y urbanista suizo.

La presencia del gran arquitec­to y urbanista suizo Charles Edouard Jeanneret Le Corbusier, contratado para ela­borar el plan piloto, estimuló esa iniciativa. Su plan fue visionario en algunos aspectos y corto en sus cálculos. Le Corbusier señaló la impor­tancia de las corrientes de agua que atraviesan la ciudad, valoró los cerros orientales como telón de fondo y dejó como herencia el sistema de vías jerarquizadas que aún se encuentra vigente.


Acto de postura de la primera piedra en el barrio que llevaría el apellido del Presidente de Estados Unidos John F. Kennedy y su esposa Jacqueline. Todo dentro del programa Alianza Para el Progreso, un proyecto de ayuda social del gobierno estadounidense para los países subdesarrollados en Latinoamérica. 17 de diciembre de 1961

La explosión demográfica de los primeros años de la década de 1950 hizo fallar la previsión del crecimiento de la ciudad, la que tuvo que replantear sus planes para adecuarse a las presiones surgidas de ese crecimiento acelerado. La dicotomía establecida entre la ciudad planificada por profesionales y la ciudad espontánea, de origen popular, ha marcado el desarrollo urbano en la segunda mitad del siglo. En los años 50, los grupos de migrantes iniciaron formas de asentamiento urbano: Barrios pirata y formas pro­gresivas de construcción de viviendas fuera de las normas de planeación. Las institucio­nes estatales, por su parte, afrontaron la tarea de ofrecer vivienda económica planifi­cada, acción que dio origen a importantes desarrollos urbanísticos en los bordes de la ciudad. La Unidad Vecinal de Muzú, el Centro Urbano Antonio Nariño y el barrio Quiroga, construidos a comienzos de la década de 1950, y el barrio Ciudad Kennedy, desarrollado en la década siguiente, fueron pro­movidos por el Instituto de Crédito Territorial. El Banco Central Hipotecario atendió la necesidad de vivienda para sectores de ingresos medios e impulsó numerosos pro­yectos de gran calidad arqui­tectónica, entre los cuales se incluyen los barrios Veraguas, La Soledad, Polo Club y Niza y los conjuntos de vivienda multifamiliar localizados en la carrera 30 con calle 26.

 Centro Internacional.

El Centro Internacional de Bogotá se proyectó en los terrenos de la antigua Escuela Militar de Cadetes y en otros aledaños localizados en el sec­tor de San Diego. El conjunto, iniciado en 1960 y terminado 20 años después, reúne la mayor cantidad de edificios altos de la ciudad, donde se alojan entidades del Estado, sedes bancarias, hoteles y establecimientos comerciales. En los terrenos que ocupó la fábrica de cerveza Bavaria se desarrolló el Parque Central Bavaria contiguo al Centro Internacional. El nuevo complejo urbano incluye, además del parque, edificios desti­nados a viviendas, oficinas y comercio.

La protección del patrimo­nio histórico y arquitectónico de la ciudad se fortaleció a partir de 1980 con la creación de la Corporación La Cande­laria, encargada de manejar el centro histórico, impulsar intervenciones en su espacio público y en sus edificacio­nes, apoyar las actividades culturales y favorecer los pro­gramas de vivienda para resi­dentes. Con sus acciones, la Corporación ha contribuido a revitalizar este centro, uno de los mejor conservados en América Latina.

Nuevos desarrollos urbanísticos


Centro Interactivo Maloka, en la ciudadela El Salitre.

El proyecto habitacional Nueva Santafé formó parte de un plan de renovación urbana promovido por el Banco Central Hipotecario entre 1983 y 1989. Para su construcción se demolió parte del antiguo barrio artesanal de Santa Bárbara, situado al sur del centro histórico. El mismo banco construyó en el sur de la ciudad el barrio El Tunal, un extenso conjunto de apartamentos para personas de ingresos medios en el cual se utilizó por primera vez el sistema de calefacción solar para todas las viviendas. En 1988 se inició el desarrollo de la Ciudadela El Salitre en terrenos de una antigua ha­cienda y que hoy constituye un centro de gran importan­cia. Allí se lleva a cabo una intensa actividad edificadora que ha dado como resultado nuevos centros empresaria­les, conjuntos de vivienda, un parque recreativo, iglesia, centro comercial y el Centro Interactivo Maloka. Luego de la suspensión, en 1991, de la acción estatal en la construc­ción de vivienda de interés so­cial, las cajas de compensación familiar han asumido la gestión de proyectos habitacionales para ciudadanos de ingresos medios y bajos. La Ciudadela Colsubsidio, localizada al noroccidente de la ciudad y pro­yectada por los arquitectos Germán y Ximena Samper, es un ejemplo de este nuevo enfoque de vivienda social.


Ciudadela Colsubsidio, uno de los tantos aportes del arquitecto Germán Samper