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Arte Barroco

 
 

El arte barroco debe entenderse como una lógica evolución del renacimiento. En un primer momento renacimiento, manierismo y prebarroco aparecen entrelazados, por lo que las fronteras entre ambos movimientos artísticos se encuentran un poco difusas. El origen del término se encuentra en la palabra portuguesa barrueco, nombre con el que se intentaba designar a un arte complacido en la explosión de colores y de formas, y que es la expresión artística de una Europa católica frente a la austeridad reformista de protestantes y calvinistas.

El Vaticano es concluido en el siglo XVII bajo el mandato del Papa Paulo V
El Vaticano es concluido en el siglo XVII bajo el mandato del Papa Paulo V. Juan Lorenzo Bernini es quien se encarga de su terminación. Arquitecto plenamente barroco, desarrollará al máximo los efectos de perspectiva y de ilusionismo espacial.

El barroco en Italia

En el período de transición arquitectónica entre el renacimiento y el barroco, Carlo Madena (1556-1629) es el mejor representante. En el año 1607 el Papa Paulo V le encomienda la terminación de la basílica de San Pedro. La arquitectura de Juan Lorenzo Bernini (1598-1680) se caracteriza por las formas clásicas en las que aparecen desarrollados al máximo los efectos de perspectiva y de ilusionismo espacial. Esto lo podemos observar en la fachada de San Andrés del Quirinal, en la Scala Regia y en la columnata del Vaticano.

En el estilo de Francesco Borromini (1559-1667) desaparece el equilibrio clásico. En sus edificios los elementos clásicos aparecen torcidos y contorsionados con un extraordinario dinamismo, los elementos ornamentales adquieren a veces función sustentante y los que parecen servir de soporte no tienen, en ocasiones, más que un papel decorativo. Dignos de mención son la iglesia de San Carlos de las Cuatro Estaciones, la iglesia de San Ivo y la galería del palacio Spada. En el siglo XVIII destaca Felipe Juvará (1676-1736), arquitecto que, aunque introdujo en su obra elementos ornamentales rococós, procuró reducir las tensiones barrocas en busca de una mayor simplicidad formal.

Pabellón de caza de Stupinigi
Pabellón de caza de Stupinigi. El palacio fue diseñado por el arquitecto Felipe Juvara para ser usado como palazzina di caccia “pabellón de caza”, por Víctor Amadeo II, rey de Cerdeña. Las obras empezaron en 1729.

La figura más representativa de la escultura barroca fue también Bernini. Lo más característico de su estilo es el gusto por representar las expresiones y actitudes más fugaces, y los estados físicos y anímicos más pasajeros. Su David se encuentra en el momento de lanzar la piedra con los rasgos del rostro contraídos por la acción del momento. El grupo Apolo y Dafne aparece representado en el momento en que el dios coge a la ninfa y ésta empieza a convertirse en laurel.

La pintura barroca italiana presenta dos corrientes diferentes. La primera está protagonizada por Miguel Ángel Caravaggio (1573-1610) y se caracteriza por el acusado naturalismo, por abandonar los problemas de perspectiva y por los fuertes contrastes entre luces y sombras que culminarán en una de las grandes conquistas del barroco, la perspectiva aérea. Sus composiciones aparecen iluminadas con una luz exterior al lienzo que alumbra con violencia partes del conjunto, mientras que el resto aparece en penumbra (tenebrismo).

La segunda aparece representada por una familia de pintores boloñeses, los Carracci. Su estilo academicista clasicista es una reacción contra el manierismo. La galería Farnesio de Annibale Carracci es considerada como una obra clave en la historia de la pintura barroca. En el siglo XVIII será Venecia, con Juan Bautista Tiépolo (1696-1770), el centro pictórico más importante.

“Triunfo de Baco y Ariadna”
La obra de los Carracci puede considerarse como plenamente barroca, si bien en ella se aprecia un estilo academicista clasicista que se considera como reacción al manierismo imperante en este momento. En la imagen “Triunfo de Baco y Ariadna” obra de Annibale Carracei.

El barroco en Francia, Inglaterra, Austria, Alemania y España

Francia

La arquitectura barroca en Francia es una continuación del barroco italiano de tendencia clásica. Francois y Jules Hardouin Mansart son los arquitectos de Luis XIV. Al segundo le serán encargados el proyecto y obras del palacio de Versalles en 1678. A él se deben la Galería de los Espejos, la Orangerie y el Gran Trianón. Los jardines son obra de Le Notre. La escultura francesa es eminentemente cortesana, por lo que la temática religiosa está poco cultivada. Destacan los escultores Francois Girardon y Antoine Coyzevox.

En la pintura se observa la influencia del tenebrismo. Georges Le Tour compone escenas vistas a la luz de una vela. Nicolás Poussin (1594-1665) es el mejor representante de la pintura barroca francesa. Su temática preferida es la campiña romana sembrada de ruinas clásicas. En el siglo XVIII la pintura pierde solemnidad y se hace más decorativa, sentimental y picaresca. Antoine Wateau, Francois Boucher y Honore Fragonard son los máximos representantes del rococó.

Jean-Honoré Fragonard
Jean-Honoré Fragonard (1732-1806), pintor y grabador francés cuyo estilo rococó se distinguió por la exuberancia y el hedonismo.

Inglaterra

En Inglaterra el barroco presenta caracteres muy sobrios y clásicos. Íñigo Jones será el introductor de la arquitectura de estilo italiano en el país. Christopher Wren fue el arquitecto de la catedral de San Pablo y el máximo exponente del barroco inglés. La influencia de su obra llegará hasta los Estados Unidos. En la pintura barroca destacan Willian Hogarth, Joshua Rynolds y Thomas Gainsborough. Estos dos últimos cultivaron el retrato y el paisaje.

Austria

El más importante de los arquitectos austríacos fue Fisher von Erlach, autor de la iglesia de San Carlos.

Estatua de Johann Bernhard Fischer von Erlach en Rathauspark, Viena. Fachada principal de la iglesia de San Carlos Borromeo en Viena.
Estatua de Johann Bernhard Fischer von Erlach en Rathauspark, Viena. Fachada principal de la iglesia de San Carlos Borromeo en Viena.

Alemania

En Alemania el principal arquitecto barroco es Balthasar Neumman. Sus obras tienen interiores complicados, pero perfecta solidez bajo su fantástica apariencia. Fue el constructor de las iglesias de Nereskeim y Vierzehnheiligen.

España

La arquitectura española poco a poco olvidará la sobriedad herreriana e introducirá elementos decorativos barrocos. Juan Gómez de Mora es uno de los principales representantes del barroco del siglo XVII y construyó en Madrid muchos edificios pertenecientes al estilo Austria. Alonso Cano es el arquitecto de la catedral de Granada. La familia Churriguera, cuyo representante más importante fue José Benito (1665- 1725), famoso por sus retablos, dio nombre al estilo churrigueresco. Pedro de Ribera, discípulo de José Churriguera, es el más importante de los arquitectos españoles del XVIII. Llevó a su pleno desarrollo los principios del barroco exaltado y en su obra resalta la movilidad y vitalidad de sus fachadas y portadas.

En la escultura aparecen dos tendencias: la escultura oficial realizada en mármol y bronce y la popular, de enorme expresividad y realizada en madera policromada, y dos escuelas: la de Valladolid, cuyo máximo representante es Gregorio Fernández, y la de Andalucía, en la que destacan tres figuras: Juan Martínez Montañés, Pablo de Rojas y Alonso Cano.

Retrato de Gregorio Fernandez    Bautismo de Cristo (1630)
Retrato de Gregorio Fernandez, máximo exponente de la escuela castellana de escultura. A su derecha su obra Bautismo de Cristo (1630). Museo Nacional de Escultura de Valladolid.

José Ribera (1591-1652) es un pintor puramente español. Pese a la influencia de Caravaggio, su tenebrismo tiene personalidad propia. Lo fundamental de su obra tiene temática religiosa. Francisco de Zurbarán (1598-1664) se caracteriza por el realismo y misticismo de su pintura. Bartolomé Esteban Murillo (1617-1682), el pintor más popular del siglo XVII, cultiva sobre todo la temática religiosa.

El barroco en América

En la América hispana las tendencias más exaltadas del barroco español se mezclan con las formas indígenas. Las dos escuelas más importantes son las de México y Perú. Características generales de la primera son torres muy altas, esbeltas y ornamentales, muchas y muy complicadas cúpulas de yeso, la mayor parte de ellas falsas, policromía conseguida por la combinación de piedra roja oscura y piedra gris clara, uso de cerámica vidriada en fachadas y tejados, y arcos mixtilíneos muy complejos en puertas y ventanas. Lorenzo Rodríguez es el arquitecto más importante del barroco mexicano. Su obra fundamental es la capilla del sagrario de la catedral de México.

La escuela peruana, que influye en toda América del Sur, está condicionada por el temor a los terremotos, lo que explica que sus construcciones no alcanzaran la altura de las mexicanas ni se utilizaran tanto las cúpulas, sustituidas por armaduras mudéjares de madera. Destacan las catedrales de Cuzco y Quito.

La catedral de Quito, en Ecuador, pertenece a la escuela peruana.
En América, el estilo barroco convive con las más tradicionales tendencias indígenas. La catedral de Quito, en Ecuador, pertenece a la escuela peruana. Esta última reduce la altura de sus edificios y sustituye la típica cúpula barroca por las armaduras mudéjares de madera.

En la escultura se observa una enorme influencia peninsular. Lo más representativo son los retablos barrocos adornados con columnas salomónicas. Honduras y Guatemala son tributarias del arte sevillano. En Guatemala la escultura se caracteriza por su brillante policromía. El padre Carlos es el maestro más importante de Quito. A él se le atribuye el San Juan Bautista de la catedral.

La pintura americana tiene una finalidad esencialmente didáctica y religiosa. Con Alonso Vázquez y Luis Juárez todavía se observa un predominio del manierismo. Con el paso del tiempo se observa la enorme influencia de Zurbarán en obras como La Sagrada Familia, de José Juárez, y Baltasar, de Echave Rioja.

La pintura barroca flamenca y holandesa

Pedro Pablo Rubens (1577-1640) es el pintor más representativo del arte barroco. En su obra logró asimilar las tendencias pictóricas de Tiziano, Caravaggio y los Carracci. En un primer momento su pintura tiene un carácter tenebrista, lo que se observa en el Autorretrato con sus amigos y en algunas obras religiosas. En su segundo viaje a España (1628) conocerá a Velázquez y pintará algunas de sus obras más importantes de tema mitológico “Las tres gracias” y el “Juicio de Paris”.

Pedro Pablo Rubens Autorretrato con su esposa Isabel Brant
Pedro Pablo Rubens Autorretrato con su esposa Isabel Brant. 1609-1610. Óleo sobre lienzo sobre madera.

Discípulos de Pedro Pablo Rubens son Anton van Dyck (1599-1641), nombrado en 1632 pintor de cámara del rey de Inglaterra Carlos I y retratista oficial de la corte, y Jacob Jordaens (1593-1678), quien cultivó los aspectos más flamencos de su maestro (las escenas de alegría, los colores brillantes y los tipos populares). Su obra más conocida es El rey bebe.

Frans Hals fue el fundador de la escuela holandesa de pintura. Su obra se compone enteramente de retratos individuales y colectivos, entre los que destacan el Banquete de los oficiales de la Guardia Cívica de San Jorge de Haarlem y El alegre bebedor.

Rembrandt Harmensz van Rijn (1606-1669) fue el gran pintor de la escuela holandesa y, al contrario de lo que ocurrió con Rubens en Flandes, no fue un pintor bien comprendido y un maestro admirado, pese a que supo, como ninguno, combinar la intuición realista propia de los artistas holandeses con un delicado idealismo en el que resalta su sentido de lo universal.

Lección de anatomía del profesor Tulp (1631)
De su primera época destaca la Lección de anatomía del profesor Tulp (1631). Pintó también cuadros religiosos y paisajes.