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Manuel Murillo Toro

 
 

Nombre completo: Manuel Murillo Toro
Presidente de la República de Colombia 

Períodos presidenciales: 8 de abril de 1864 a 1 de abril de 1866 y 1 de abril de 1872 a 1 de abril de 1874

Manuel Murillo Toro

Político y escritor colombiano. Hijo de Don Joaquín Murillo y Velarde y María Teresa Toro, nació en Chaparral, Tolima (Provincias Unidas de la Nueva Granada), el 1 de enero de 1816, se educó en el Colegio Nacional San Simón de Ibagué. Ante la imposibilidad económica de sus padres para costear sus estudios, viajó a Bogotá para emplearse como amanuense del entonces secretario de Relaciones Exteriores, don Lino de Pombo. Con el escaso salario que este trabajo le producía, pudo pagarse sus estudios en los colegios de El Rosario y San Bartolomé, del cual se graduó como abogado.

Entre 1837 y 1840 fue oficial mayor de la Cámara de Representantes y columnista de los periódicos El Correo y Bandera Nacional. En la revolución de 1840 combatió a órdenes del coronel José María Vesga.

Destacado como secretario de la gobernación de Panamá, contrajo matrimonio con doña Ana Roma Cabarcas, natural de Sabanalarga. En 1847 fundó en Santa Marta La Gaceta Mercantil. Fue elegido entonces al Congreso, primero por la provincia de Mariquita y luego por la de Santa Marta.

En 1849, el general José Hilario López lo nombró ministro de Relaciones Exteriores y de Hacienda, habiéndole correspondido afrontar la privatización del comercio de los estancos del tabaco que le quitaba al país su principal fuente de impuestos.

Terminado el gobierno de López siguió dedicado al periodismo escribiendo en El Constitucional y en el Neogranadino. En 1855 asumió la dirección del diario El Tiempo y en 1857 fue elegido presidente del Estado Soberano de Santander; su extremo radicalismo obligó al presidente Mariano Ospina Rodríguez a invadir el territorio de dicho Estado. De regreso a Bogotá, reasumió la dirección del diario El Tiempo, desde el cual se dedicó a atacar al gobierno de Ospina.

Manuel Murillo Toro

Triunfante la revolución de Tomás Cipriano de Mosquera en 1861, fue nombrado ministro en Francia, pero el gobierno de Napoleón III no lo aceptó, debido a que en repetidas ocasiones Murillo había atacado a ese país desde sus columnas. Ante ese rechazo, fue nombrado ministro ante los Estados Unidos y encontrándose en el ejercicio de ese cargo, fue sorprendido con la noticia de que había sido elegido presidente de la República, en la convención de Rionegro. Seis Estados de la unión colombiana le dieron el voto para su elección. El 10 de abril se posesionó para el que fue su primer período presidencial.

Su gobierno se caracterizó por la tolerancia de cultos y la libertad de los estados para el manejo de sus asuntos, hasta el punto de reconocer como nuevo gobernador de Antioquia a Pedro Justo Berrío, un conservador que derrocó y dio muerte al gobernador constitucional, Pascual Bravo, mediante una revolución.

Durante su mandato se fundó el Diario Oficial periódico informativo institucional, para “promulgar” los actos del gobierno. Arregló y adaptó para las oficinas del gobierno y de sus ministros, amplio y hermoso edificio del convento de Santo Domingo, llevó a cabo la impresión de las cartas corográficas de los nueve estados y del mapa general del país, trabajo cumplido por el geógrafo don Manuel Ponce de León.

Estableció en Bogotá una sucursal de los Bancos de Londres, México y Suramérica. Pero indudablemente su más trascendental obra de gobierno fue la instalación del telégrafo, el cual se inauguró el 1 de noviembre de 1865, a las cinco de la tarde mediante mensajes cruzados por este medio entre el presidente Murillo Toro y el instalador y administrador del telégrafo, Guillermo Stiles.

Telegrama Así lucía un telegrama en 1938.

Otras obras que podemos mencionar son la reestructuración del colegio militar fundado por Mosquera, al cual anualmente cada estado debía enviar por disposición legal cinco representantes a cursar la carrera militar. Dispuso la construcción del puente sobre el río Chicamocha y como un acto valeroso en sus relaciones exteriores desconoció al gobierno de Maximiliano en México y negó a su cónsul la autorización para presentar sus credenciales en nuestro país. Entregó la Presidencia a Mosquera y poco después hizo la oposición a este gobierno, habiendo sido puesto preso por orden del presidente. Formó parte de la conspiración que lo depuso. Derrocado Mosquera por el general Santos Acosta, fue nombrado ministro en Venezuela de donde regresó como magistrado de la Corte Suprema de Justicia.

En 1872 fue elegido nuevamente presidente de la República. Durante este segundo período, se preocupó por la expansión del sistema telegráfico y por la reducción de la deuda externa: “Nuestra verdadera deuda no pasa de nueve millones y pagamos intereses como si debiéramos cuarenta”, decía. Inició la construcción del ferrocarril de Buenaventura, inauguró el alumbrado de gas en Bogotá y decretó la celebración del 20 de julio como fecha histórica y fiesta nacional.

Después de su segunda administración Murillo Toro regresó a Venezuela como Jefe de la Legación Diplomática y más tarde siguió asistiendo al Congreso hasta 1879. Falleció en Bogotá, el 26 de diciembre de 1880, a los 64 años de edad.