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Belisario Betancur Cuartas

 
 

Nombre completo: Belisario Antonio Betancur Cuartas
Presidente de la República de Colombia 
Período presidencial: 7 de agosto de 1982 a 7 de agosto de 1986

Político conservador colombiano. Doctor en Derecho y Economía, estadista y escritor, Presidente de la República de Colombia durante los años 1882 y 1886. Nació en una humilde casa de tapia de tierra pisada en Amaga, Antioquia, el 4 de febrero de 1923. Belisario Betancur es la auténtica expresión de la superación y el esfuerzo. Su padre Rosendo Betancur, arriero de profesión y su madre Ana Otilia Cuartas tuvieron 22 hijos, de los cuales sólo sobrevivieron seis. Los demás, según la expresión del propio Betancur "murieron de subdesarrollo". Ayudó a su padre en las labores del campo, inició sus estudios en la vereda El Morro de la Paila (Amagá) en la escuela pública en la jornada de la mañana.

Una vez don Rosendo pudo trasladarse a la cabecera municipal, estableció un negocio, donde además vendía aguardiente antioqueño y animaba a los clientes con la música pueblerina de una vitrola. Un tío, el sacerdote Apolinar Cuartas, consiguió para Belisario una beca en el Seminario Misionero de Yarumal, donde adelantó algunos años de estudios, hasta que el entonces prefecto de disciplina, sacerdote Aníbal Muñoz Duque, quien años más tarde sería Cardenal, le hizo retirar del seminario. Nuevamente otro sacerdote primo suyo, Rafael León, le consiguió una beca para estudiar en Medellín donde se graduó como bachiller en 1941, luego de incontables sufrimientos. Betancur fue galardonado como el mejor bachiller y recibió como premio una beca en la Pontificia Universidad Javeriana, de la cual obtuvo los títulos de abogado y eco­nomista en 1947.

Ya por esta época se había vinculado al periodismo como director del periódico La Defensa y como columnista de El Colombiano. También a la política como suplente a la Asamblea de Antioquia, y había contraído matrimonio en enero de 1946 con doña Rosa Helena Álvarez, de cuya unión hubo tres hijos: Diego, ingeniero agrónomo; María Clara, abo­gada y Beatriz, odontóloga. Doña Rosa Helena falleció en Bogotá en junio de 1998.

Luego de graduarse, Betancur viajó a Bogotá como funcionario del ministerio de Educación, pero los acontecimientos del 9 de abril de 1948 le obligaron a regresar a Medellín para reorganizar el periódico La Defensa, cuyas instalaciones habían sido incendiadas, hasta dejarlo nue­vamente funcionando. Entonces viajó otra vez a Bogotá como jefe de redacción de la revista Semana, mientras que escribía también para el Diario del Pacífico y El Siglo
.

En 1951 fue representante a la Cámara por su departamento y en 1953 repitió, esta vez por Cundinamarca. Nombrado subdirector del periódico El Siglo, se ganó la confianza de Laureano Gómez. A raíz del golpe de Estado de Rojas Pinilla, como miembro de la Asamblea Nacio­nal Constituyente, manifestó que el presidente era Laureano Gómez y no Rojas Pinilla. Clausurado El Siglo por el gobierno militar, Betancur fundó un semanario que denominó La Unidad y en compañía de Diego Tovar Concha fundó también la revista mensual Prometeo. El primero de estos dos órganos se empeñó en la oposición al régimen militar. Se dice que durante el gobierno de Rojas Pinilla fue encarce­lado 14 veces.

Luego de la renuncia del general Rojas, Laureano Gómez lo señaló como uno de los 40 presidenciables para el período de 16 años del Frente Nacional. En 1958 fue senador de la República y vicepresidente en el Directorio Nacional Conservador. Betancur no quiso asistir al juzgamiento que se hizo del expresidente Rojas Pinilla en el Senado de la República, durante el gobierno de Alberto Lleras
.

El presidente Guillermo León Valencia le nombró ministro del Tra­bajo y en 1965 integró el comité de apoyo a la candidatura de Carlos Lleras Restrepo. Por aquel entonces ya era dueño de la editorial Tercer Mundo.

En 1968 fue lanzada por primera vez su candidatura a la Presidencia de la República, presentándose a la contienda de 1970, año en que fue derrotado por Misael Pastrana Borrero. Se dedicó entonces a organizar a los empresarios del país y fundó la Asociación Nacional de Institucio­nes Financieras (ANIF), de la cual fue su primer presidente. Un año después renunció para aceptar la embajada de Colombia en España.

ANIF

En 1978 fue nuevamente candidato del partido conservador para la Presidencia de la República, pero fue derrotado por Julio César Turbay Ayala. Entonces se dedicó con todas sus capacidades a organizar su campaña presidencial para 1982. En noviembre de 1981 fue elegido como candidato único de su partido y proclamado por las dos principa­les cabezas del mismo, Misael Pastrana y Álvaro Gómez.

El 30 de mayo de 1982 fue elegido presidente de la República, con mayoría absoluta, la mayor votación en la historia del país hasta entonces, posesionán­dose el 7 de agosto, ante el Congreso y luego ante el pueblo reunido en la Plaza de Bolívar.

Betancur recibió el país con la guerrilla en la cárcel y minimizadas sus posibilidades en el plano táctico-militar. Pero gracias a una campaña sicológica y de divulgación sin precedentes a nivel mundial, el gobierno anterior aparecía como el culpable de la violencia, mientras los presidia­rios aparecían como inocentes víctimas a pesar de los miles de crímenes, secuestros, asaltos y todo tipo de delitos cometidos durante la década anterior.

Decidió entonces su gobierno ensayar algo nuevo: decretar una amnistía que pusiera en evidencia la decisión del Poder Ejecutivo de tenderle la mano a los violentos, a cambio de su reincorporación pací­fica a la vida ciudadana. Los subversivos exigieron conservar las armas bajo el pretexto de no haber sido derrotados militarmente. El gobierno con tal de lograr la paz, aceptó. A continuación pidieron un indulto, considerando insuficiente la amnistía, pues sus jefes deberían salir de la cárcel. El gobierno, buscan­do la pacificación, aceptó y los rebeldes con sus crímenes perdonados quedaron en libertad.

Se organizaron comisiones de paz y luego de verificación de los acuerdos de paz, se pactó una tregua y un cese al fuego con el EPL, con el M-19 y finalmente con las FARC. No se acogieron a los acuerdos de paz: el ELN y el grupo "Ricardo Franco" de las FARC. Algunos acuer­dos se festejaron con celebraciones folclóricas en las poblaciones de El Hobo y Corinto, donde el M-19 con las armas terciadas cuando no haciendo disparos al aire y con champaña en la mano se tomó estas poblaciones con la tolerancia del gobierno, el cual aceptó este hecho con la esperanza de que estas gentes regresaran a la vida normal.

Infortunadamente, muy pronto el país se dio cuenta de que la sub­versión sólo había querido ganar espacio político y tiempo para reorga­nizarse. Los combates se recrudecieron en el año nuevo de 1985 cuando el M-19 se organizó como un ejército regular en Los Robles, Cauca, fortificando una considerable franja de territorio y obligando al gobier­no a sacarlos de allí mediante una decidida acción del ejército.

Pero el momento crítico llegó cuando el M-19, demostró sus verda­deras intenciones de tomarse el poder por las armas, mediante un baño de sangre que fue la toma a sangre y fuego del Palacio de Justicia, el miércoles 6 de noviembre de 1985; el presidente Betancur con el mismo valor con que enfrentó a la opinión pública para darle concesiones a los subversivos en procura de la paz, ordenó el rescate de cerca de tres centenares de rehenes y la recupera­ción del Palacio de Justicia, librándose una feroz batalla por el Estado de Derecho en la cual murieron un centenar de personas, entre ellos 11 magistrados, varios militares y policías, cerca de 30 particulares y 48 guerrilleros del M-19, algunos de ellos extranjeros. Estuvo a punto de sucumbir el sistema. Al entregar Betancur el gobierno las FARC conti­nuaban sus conversaciones mientras avanzaba su labor organizativa y su estructuración armada, llegando a convertir el sitio "Casa Verde", en el Meta, en una especie de centro de convenciones.

En el plano internacional, Betancur colocó a nuestro país en el blo­que de naciones no alineadas. Fue muy importante la influencia de Colombia en la organización del Grupo de Contadora para buscar la paz en Centroamérica y para defender la independencia de esos países, labor que le valió el Premio de la Paz Príncipe de Asturias en España. En el plano educacional, el gobierno de Betancur se caracterizó por dos aspectos: la creación de la universidad a distancia que le facilita a tantos colombianos aislados por la falta de recursos y de vías de comunicación, su preparación en la educación superior y el plan de alfabetización na­cional "Camina", que tuvo unos estupendos resultados gracias a la ac­tiva participación de los ministerios de Educación y de Defensa Nacional. En diciembre de 1984 firmó el contrato con una empresa sueca para la construcción de la Base Naval de Bahía Málaga, con lo cual dio un importante paso para el desarrollo del Pacífico.

En materia económica, limitó las importaciones a un extremo nunca antes visto. Esta medida afectó a algunas empresas por la carencia de materias primas para procesar sus productos, pero obligó a los colom­bianos, a través del sistema de microempresas, a desarrollar nuestra incipiente industria nacional.

Durante su gobierno se aprobó la ley sobre elección popular de alcaldes; reformas a los regímenes departamental y municipal, al Congreso y a la justicia; el estatuto de televisión; la ley de los días festivos suprimidos o trasladados a lunes; y el nuevo Código Contencioso Administrativo. Se promulgó el estatuto básico de los partidos y comenzó la exploración y exportación de carbón de El Cerrejón Norte, y la emisión de los canales regionales de televisión como Teleantioquia y Telecaribe. Paralelamente a su carrera política, Betancur ha ejercido el periodismo y la docencia.

Afectaron notoriamente al gobierno de Betancur graves tragedias: el terremoto de Popayán en 1983; la actividad del volcán Nevado del Ruiz que sepultó completamente a la población de Armero y la toma violenta del Palacio de Justicia en noviembre de 1985.

Belisario Betancur Cuartas terminó su período presidencial el 7 de agosto de 1986. Después de su mandato, recibió el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional, en el año 1993. En 2007 se le otorgó por unanimidad, el XXI Premio Internacional Menéndez y Pelayo por su labor como valedor de nobles causas, en particular de la educación y la paz. En noviembre de 2009, recibió el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional de (Perú). En febrero de 2011, fue nombrado miembro correspondiente de la Academia Mexicana de la Lengua.

Como librero y como escritor, Betancur ha sido un hombre destaca­do. La editorial Tercer Mundo ha difundido profusamente el pensa­miento colombiano y él mismo ha escrito varios libros: Colombia cara a cara, El rostro anhelante, ¡Despierta Colombia!, La ayuda externa, El via­jero sobre la tierra, A pesar de la pobreza, Desde otro punto de vista, En el cruce de todos los caminos, Lo que importa es el hombre, ¿Estamos ante una revolución?, ¡Cambio, cambio, cambio!, y Sí se puede. Además algunos fo­lletos notables como El Cristo del desarrollo, Desde el alma de abedul, Amando con entrañable amor a Colombia, En las alturas del carácter, y Como en un caracol, el mar.

Referencia:
PLAZAS VEGA, Luis A. Presidentes de Colombia. Panamericana, Santafé de Bogotá.